NovelToon NovelToon
Las Cicatrices Del Lobo

Las Cicatrices Del Lobo

Status: En proceso
Genre:Romance / Mafia / Venganza
Popularitas:6.7k
Nilai: 5
nombre de autor: pitufina

la vida de Giovanna no era color de rosa, pero la noche en que todo cambió descubrió que aquella persona que debería haberla protegido, la había condenado.
¿que ocurre cuando el monstruo arrastra consigo a la persona que mas amas en este mundo? ¿puedes perdonar que alguien te arrebate a tu madre por error?
Aleksei creyó que estaba vengando a su hermana, pero descubrió su error y ahora debe pagar las consecuencias.

NovelToon tiene autorización de pitufina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

ojos que observan

La palabra Volkov seguía dando vueltas en su cabeza.

No importaba cuánto intentara concentrarse.

No importaba cuántas veces volviera a abrir los apuntes.

Siempre terminaba pensando en lo mismo.

En la noticia.

En la muchacha rusa.

En aquellos hombres que las habían seguido por el centro.

Y en la conversación que había escuchado días atrás desde el despacho de su padre.

Giovanna soltó un suspiro frustrado.

El libro de ingreso a la universidad permanecía abierto sobre su escritorio.

Llevaba más de veinte minutos mirando la misma página.

Sin leer una sola línea.

—Esto es inútil...

Se masajeó las sienes.

El examen estaba cada vez más cerca.

Y normalmente aquello habría sido suficiente para mantener toda su atención ocupada.

Desde niña había soñado con ir a la universidad.

Salir de aquella casa.

Construir una vida propia.

Lejos de los secretos.

Lejos de los gritos.

Lejos del miedo.

Pero durante las últimas semanas todo parecía haberse complicado.

Era como si una sombra hubiera comenzado a extenderse sobre su vida.

Una sombra que no conseguía identificar.

Cerró el libro.

Abrió el cajón del escritorio.

Y sacó el periódico.

Por tercera vez aquella semana volvió a leer el artículo.

La fotografía de la muchacha ocupaba buena parte de la página.

Cabello oscuro.

Ojos claros.

Una sonrisa radiante.

Diecinueve años.

Muerta.

Las autoridades hablaban de una sobredosis accidental.

Un caso cerrado.

Una tragedia.

Fin de la historia.

Y sin embargo...

Algo seguía molestándola.

No sabía qué.

Simplemente tenía la sensación de que aquella noticia escondía algo más.

Quizás porque había escuchado el miedo en la voz de su padre cuando habló de los rusos.

Quizás porque había visto el terror en el rostro de su madre.

O quizás porque aquellos hombres habían aparecido justo después.

Golpearon suavemente la puerta.

—¿Puedo pasar?

Era su madre.

—Claro.

La mujer entró sonriendo.

Aunque el cansancio seguía reflejado en sus ojos.

—¿Cómo van los estudios?

Giovanna soltó una risa resignada.

—Mal.

—¿Tan mal?

—Llevo una hora intentando memorizar lo mismo.

Su madre sonrió.

—Necesitas despejarte.

—Probablemente.

—Sal con tus amigas.

Haz algo divertido.

Por una vez, la idea no le pareció mala.

Y justamente aquella tarde había quedado en encontrarse con Martina para comprar algunos materiales necesarios para el comienzo de las clases.

—Quizás lo haga.

—Hazlo.

Tu examen seguirá aquí mañana.

Giovanna sonrió.

A veces olvidaba cuánto necesitaba aquellas pequeñas conversaciones.

Aquellos momentos en los que su madre parecía simplemente una madre.

Y no una mujer aterrorizada intentando mantener unida una familia rota.

---

Dos horas después caminaba por el centro junto a Martina.

Su mejor amiga hablaba sin parar.

Sobre profesores.

Universidades.

Compañeros.

Y todas aquellas cosas normales que Giovanna echaba de menos.

Por momentos incluso logró relajarse.

Reír.

Sentirse una chica de dieciocho años.

Y no alguien atrapada en medio de secretos peligrosos.

Entraron en una librería.

Compraron carpetas.

Cuadernos.

Algunos libros.

Luego caminaron hacia una papelería cercana.

Y fue entonces cuando lo vio.

Al principio creyó que estaba equivocada.

Que simplemente era alguien parecido.

Pero no.

Era él.

El hombre más joven.

El que había visto siguiendo a su madre días atrás.

Estaba parado junto a una cafetería.

Sosteniendo un vaso de café.

Vestido de manera informal.

Intentando parecer un cliente cualquiera.

Pero era imposible confundirlo.

Especialmente por el tatuaje que asomaba sobre el cuello de su camisa.

Aquella misma figura oscura.

Aquella misma marca.

El corazón de Giovanna se aceleró.

—¿Qué pasa? —preguntó Martina.

—Nada.

Mentira.

Volvió a mirar.

El hombre ya no estaba observándola directamente.

Pero sabía que la había visto.

Lo sintió.

Aquella desagradable sensación volvió a instalarse en su estómago.

—¿Segura?

—Sí.

Solo estoy cansada.

No quería preocupar a su amiga.

Ni sonar paranoica.

Porque ni siquiera ella entendía qué estaba ocurriendo.

Continuaron caminando.

Sin embargo, cada pocos minutos Giovanna volvía a mirar discretamente.

Y en varias ocasiones volvió a encontrarlo.

A veces cruzando una calle.

A veces sentado en una terraza.

A veces apoyado contra una pared.

Siempre cerca.

Siempre observando.

Nunca acercándose.

Como si estuviera allí por una razón muy específica.

Y aquella razón no incluyera hablar con ella.

---

Cuando regresó a casa comenzaba a anochecer.

Martina se despidió en la esquina.

Y Giovanna continuó sola.

La calle estaba tranquila.

Silenciosa.

Demasiado silenciosa.

Entonces lo vio.

Un automóvil negro.

Estacionado a media cuadra de su casa.

No tendría nada de extraño si no fuera porque ya lo había visto antes.

Varias veces.

Los vidrios completamente polarizados impedían distinguir quién estaba dentro.

Pero el vehículo resultaba imposible de olvidar.

Grande.

Oscuro.

Elegante.

Intimidante.

Frunció el ceño.

Intentando recordar.

Y entonces comprendió.

Lo había visto el día anterior.

Y el anterior a ese.

Exactamente en el mismo lugar.

La misma esquina.

La misma posición.

Como si estuviera vigilando algo.

O a alguien.

Un escalofrío recorrió su espalda.

Aceleró ligeramente el paso.

Cuando llegó a la entrada de la casa volvió a mirar.

El automóvil seguía allí.

Inmóvil.

Silencioso.

Observando.

Sintió una extraña necesidad de acercarse.

De averiguar quién estaba dentro.

Pero algo le dijo que no lo hiciera.

Algo en su instinto.

Algo que rara vez se equivocaba.

Entró rápidamente.

Cerró la puerta.

Y caminó hasta la ventana del salón.

Desde allí podía ver perfectamente la esquina.

El coche seguía allí.

Exactamente igual.

Como una presencia constante.

Amenazante.

Inexplicable.

—¿Qué miras?

La voz de su madre la sobresaltó.

—Ese auto.

La mujer se acercó.

Observó por la ventana.

Y durante una fracción de segundo volvió a aparecer aquella expresión.

La misma que había visto cuando descubrieron a los hombres siguiéndolas.

Miedo.

Puro miedo.

—¿Lo conoces?

Preguntó Giovanna.

Su madre tardó demasiado en responder.

—No.

Otra mentira.

Una más.

—Lleva varios días ahí.

—Quizás sea de algún vecino.

—No.

Su madre permaneció en silencio.

Y eso confirmó todas sus sospechas.

Sabía algo.

Algo importante.

Algo relacionado con aquel coche.

Pero no estaba dispuesta a hablar.

No todavía.

Aquella noche, mientras intentaba volver a estudiar, Giovanna apenas logró concentrarse.

Las ecuaciones se mezclaban.

Las fechas se confundían.

Los textos perdían sentido.

Porque cada vez que cerraba los ojos veía lo mismo.

La sonrisa de la joven rusa.

El tatuaje en el cuello del hombre que la observaba.

Y el automóvil negro estacionado frente a su casa.

Tres piezas que parecían no tener relación alguna.

Tres detalles aislados.

Sin conexión.

Sin significado.

Al menos por ahora.

Porque en algún lugar de Rusia alguien estaba reuniendo información.

Siguiendo pistas.

Buscando nombres.

Y cada día que pasaba, la distancia entre los Volkov y la familia Rossi se volvía más pequeña.

Más peligrosa.

Más inevitable.

Sin saberlo, Giovanna se encontraba en el centro de una red que comenzaba a cerrarse a su alrededor.

Y pronto ya no habría forma de escapar.

1
Gladys Muñoz
y ella q culpa tiene en todo este embrollo
valeska garay campos
al fin se sabe quien fue el monstruo ahora el ruso debe encontrarlo antes que lo maten 😔
Muriel 💟
POR TÚ CULPAAAA
Muriel 💟
Solo espero y ruego que Giovanna no se enamoré de ese tipo, por favor autora que no se vaya a quedar con el asesino de su madre 🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻
Muriel 💟
Perdió a su madre en tus manos 🥺 Vos se la mataste
Gladys Muñoz
por q los padres dejan q ella también pague por sus errores la madre q le pasa q no manda a su hija fuera de esa casa la quiere mucho pero no la protege
Gladys Muñoz
por q los padres dejan q ella también pague por sus errores la madre q le pasa q no manda a su hija fuera de esa casa la quiere mucho pero no la protege
Carolina A²V
que bien pronto se hará justicia y las cabezas caerán 🤔
Carolina A²V
ahora tienes la verdad solo necesitas las pruebas
Carolina A²V
cuál es la novedad❓️🤔
Carolina A²V
ahora pregúntate si valió la pena 🤔
Carolina A²V
esto está muy bueno
Carolina A²V
🤔😠😠
Carolina A²V
poder de persuasión 😁😂🤣
Carolina A²V
no te imaginas cuanto 🤔
Carolina A²V
quieres descubrir las cicatrices que tiene Giovanna en su piel 🤔
Gladys Muñoz
Diosito por q las mujeres tienen q ser así dejarse maltratar por un mal nacido
Gladys Muñoz
empiezo tarde felicidades como es de mafiosos me gusta más buen día para todas
Liliana Torres
Que comiencen a salir los culpables
Liliana Torres
Que comiencen a salir los culpables
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play