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La Luna Oculta Del Emperador Alfa

La Luna Oculta Del Emperador Alfa

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Hombre lobo / Romance
Popularitas:32.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Margot, es una veterinaria y muy sarcástica que ama lo que hace. Pero un día de trabajo una serpiente venenosa la muerde. Su muerte la llevó a una de las tantas historias que leyó. Sin embargo, tras los recuerdos difuso de ese cuerpo sabe que esta en aprieto al ser una Omega débil.

Pero todo cambia cuando el emperador alfa, Hazem toma interés en ella.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 1: “Veneno"

La clínica olía a desinfectante, café recalentado y pelo mojado de perro. Margot llevaba más de diez horas trabajando y aun así seguía sentada frente al escritorio con un libro abierto entre las manos mientras esperaba que terminaran de limpiar una sala de revisión. Siempre hacía eso cuando tenía unos minutos libres; leer aunque fuera una sola página, aunque tuviera sueño, aunque el cansancio le pesara en los hombros.

—¿Otra vez leyendo romance histórico? —preguntó Diego desde recepción mientras dejaba unas carpetas sobre el mostrador.

Margot ni siquiera levantó la vista.

—Te burlas, pero cuando te escucho hablar con tu ex pareces protagonista de tragedia.

—Mi ex me dejó porque trabajo demasiado.

—Exacto, tragedia.

Diego soltó una risa cansada y negó con la cabeza.

—Un día voy a quemarte esos libros.

—Y yo voy a cobrarte cada página.

La tranquilidad duró poco. La puerta automática de la clínica se abrió de golpe y un hombre entró apresurado cargando una caja plástica contra el pecho. Venía sudando, respirando agitado, mirando hacia todos lados como si creyera que algo iba a saltarle encima.

Margot alzó la vista apenas lo vio.

Y dejó el libro sobre la mesa.

Había aprendido a reconocer el miedo verdadero en la gente. Ese hombre estaba al borde de un ataque de nervios.

—Necesito ayuda —dijo él—. Mi serpiente está rara, dejó de moverse hace rato y creo que no respira bien.

Diego dio un paso atrás automáticamente.

—No me pagan suficiente para reptiles.

Margot se puso de pie.

—Tranquilo, colócala aquí.

El hombre dejó la caja sobre la mesa metálica y Margot apenas vio el patrón oscuro de las escamas cuando sintió un mal presentimiento subiéndole por el cuerpo.

Su expresión cambió enseguida.

—¿Dónde consiguió esta serpiente?

—Me la regalaron hace unos días.

—¿Qué especie le dijeron que era?

—Una boa... creo.

Margot abrió la caja con cuidado y apenas observó la cabeza triangular del animal, su mandíbula y las escamas opacas, supo que aquello no era una boa.

Sintió irritación de inmediato.

—Esto es una víbora venenosa.

El hombre palideció.

—¿Qué?

—No la toque.

La serpiente levantó ligeramente la cabeza, lenta pero alerta. Margot tomó aire despacio mientras buscaba el gancho metálico para reptiles.

—Escúcheme bien, mantenga distancia y no haga movimientos bruscos.

—¿Ven... venenosa?

—Sí, y bastante.

Diego ya estaba lejos del mostrador.

—Margot, por favor dime que sabes lo que haces.

—Tengo una idea bastante sólida de lo que no debe hacerse, y eso ya ayuda.

El dueño comenzó a respirar cada vez más rápido.

—Me dijeron que era doméstica.

—La gente también dice que cortar flequillo sola es buena idea y mira cómo termina eso.

—¿Me va a morder?

—Si entra en pánico, probablemente.

Y justo eso ocurrió.

La serpiente se movió de golpe dentro de la caja y el hombre soltó un grito ahogado, retrocedió torpemente y golpeó el borde metálico. La caja cayó al suelo.

—¡No la suelte! —exclamó Margot.

Pero ya era tarde.

La víbora salió rápidamente deslizándose por el piso blanco de la clínica. Diego maldijo desde lejos y se subió a una silla.

—¡No pienso morir aquí!

—Cierra la puerta —ordenó Margot sin apartar la vista del animal.

El hombre estaba temblando.

—Dios mío, Dios mío...

—Necesito que deje de moverse.

—¡Va hacia mí!

—Porque usted parece una presa nerviosa.

Margot tomó el gancho y avanzó despacio. Su corazón latía rápido, aunque su rostro seguía serio. Había trabajado con animales difíciles antes, perros agresivos, aves salvajes, incluso un mono que le arrancó un mechón de cabello una vez, pero las serpientes venenosas eran otra cosa. Un error pequeño bastaba.

La víbora siseó apenas levantó la cabeza.

—Buena chica... tranquila...

Diego la miró horrorizado.

—¿Le estás hablando?

—A los animales les gusta más la conversación que a las personas.

—Ese animal quiere asesinarte.

—Y tú querías estudiar veterinaria.

—Duré un semestre.

Margot casi logró sujetarla. Casi.

El dueño dio un paso atrás y tropezó con una mesa auxiliar. El golpe metálico hizo que la serpiente reaccionara.

Todo ocurrió rápido.

Demasiado rápido.

La víbora se lanzó hacia adelante y Margot apenas alcanzó a girar el brazo.

El dolor atravesó su piel de inmediato.

Un pinchazo profundo.

Ella soltó el gancho y retrocedió instintivamente mientras el animal volvía a deslizarse por el suelo.

Diego bajó de la silla al verla.

—¡Margot!

Ella miró su brazo. Dos marcas. Sangre.

Y alrededor de la herida, la piel comenzando a cambiar de color.

—Mierda... —murmuró.

El hombre empezó a hiperventilar.

—¡Yo no sabía! ¡Le juro que no sabía!

Margot levantó la vista lentamente hacia él, furiosa incluso en medio del dolor.

—Te dije que no entraras en pánico.

Diego tomó una manta y logró cubrir a la serpiente junto con otro empleado que acababa de salir del fondo de la clínica. Todo se volvió ruido alrededor de Margot; pasos apresurados, voces tensas, alguien buscando una ambulancia.

Pero ella apenas escuchaba.

El brazo empezó a arderle hasta el hombro.

Después vino el mareo.

Se apoyó en la mesa intentando mantener la respiración estable.

—Siéntate, siéntate ya —dijo Diego sujetándola.

—No me gusta cuando hablas como mamá divorciada.

—Margot, deja de bromear.

Ella intentó responder algo más, pero las palabras se sintieron pesadas dentro de la boca.

El dueño seguía hablando demasiado rápido.

—No quería hacerle daño, yo pensé que era inofensiva, me dijeron que...

—Cállate un momento —dijo ella con la voz débil.

El hombre se quedó inmóvil.

Margot cerró los ojos unos segundos y luego volvió a abrirlos lentamente. Todo alrededor empezaba a verse extraño, como si las luces fueran demasiado brillantes.

Diego le sostuvo el rostro.

—Mírame, oye, mírame.

—Te ves feo desde este ángulo.

—Vas a salir de esta.

Ella quiso creerlo.

De verdad quiso.

Pero conocía el veneno. Conocía el tiempo de reacción. Conocía las probabilidades.

Y eso era lo peor.

Los veterinarios entendían demasiado bien cuándo una situación era grave.

El dolor ya estaba extendiéndose por su pecho.

La respiración comenzó a costarle.

Sintió rabia.

Una rabia absurda.

No quería morir.

Ni siquiera tenía una vida espectacular. Pagaba alquiler tarde algunos meses, compraba demasiados libros y llevaba tres años diciendo que iba a ordenar su apartamento. Pero era su vida.

Y ahora estaba terminando por culpa de un idiota irresponsable y una serpiente mal identificada.

—La ambulancia viene en camino —dijo alguien.

Margot soltó una pequeña risa seca.

—Claro... ahora sí son rápidos.

Diego tenía los ojos húmedos.

—No hables así.

Ella lo miró unos segundos. Siempre parecía relajado, bromista, algo inútil para el papeleo. Verlo asustado le revolvió algo en el pecho.

—No llores antes de tiempo, me haces sentir importante.

—Cállate.

El veneno seguía avanzando.

Sus dedos comenzaron a entumecerse.

La clínica se volvió borrosa.

Escuchaba voces distantes.

Pasos.

El sonido de algo cayéndose.

Y en medio de todo, pensó en lo ridículo de la situación.

Había imaginado muchas formas de morir. Accidentes de tráfico, alguna enfermedad, incluso llegar vieja rodeada de gatos porque claramente iba en camino a eso.

Pero esto...

Una serpiente exótica en un martes agotador.

Qué final tan miserable.

Abrió los ojos apenas cuando Diego apretó su mano.

—Oye, quédate despierta.

Margot respiró con dificultad.

—Voy a demandar esta clínica en el más allá.

—Margot.

—Y tú vas a perder porque eres pésimo mintiendo en juicio.

Diego soltó una risa rota.

Ella intentó sonreír también, aunque le costó.

El techo comenzó a verse lejano.

El ruido se apagaba poco a poco.

Y entonces llegó el miedo real.

El miedo de desaparecer.

De dejar de existir de repente.

Sus ojos se humedecieron apenas.

—No quiero morir —susurró.

Diego apretó más fuerte su mano.

—No vas a hacerlo.

Pero ambos sabían que sonaba vacío.

Margot tragó con dificultad. Su cuerpo se sentía pesado, frío, inútil.

Pensó en los libros que dejó a medias.

En el café que olvidó terminar esa mañana.

En la vida sencilla que seguía esperando tener algún día cuando las cosas mejoraran.

Todo tan normal.

Tan pequeño.

Y aun así quería quedarse.

La ambulancia llegó finalmente. Escuchó las puertas abrirse, voces apresuradas, gente moviéndola con cuidado.

El techo cambió.

Luces blancas encima de ella.

El sonido del monitor.

Alguien diciendo presión arterial.

Alguien preguntando cuánto tiempo había pasado desde la mordida.

Margot apenas podía mantener los ojos abiertos.

Y lo último que sintió antes de que la oscuridad la envolviera por completo fue frustración.

Porque después de todo lo que había soportado en la vida...

Morir así era simplemente absurdo.

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Kawtar Chilah
me está encantando la verdad, no es la típica historia de lobos de siempre. gracias
ysabel cecilia contreras
Pensé que lira era la pareja de Lucien
ysabel cecilia contreras
Quiero saber el alcance del poder de Dafne
ysabel cecilia contreras
Dios no me fije que está historia no estaba terminada y empecé a leer
Creadora De Villanos ♉: tranqui bebé, yo actualizo el lunes con un maratón 😉
total 1 replies
ysabel cecilia contreras
Obviamente ella no entiende por qué no es Dafne la verdadera la que ha sufrido toda su vida 👿testaruda parece imbécil
ysabel cecilia contreras
Diablo 👿👿👿 la vendieron 😔😔😔que tristeza
dora hincapie molina
aquí empiezan las guerras 👏
Mar Ramirez
ooo quisiera que el tio encontrara su pareja destina tambien.parese buena persona😭
Olga L. Rozo
los vampiros siempre son problemático 😂😂
Yoraima Jaimes
Bueno
Limaesfra🍾🥂🌟
ya otra vez los vampairs siempre traen problemones
Limaesfra🍾🥂🌟
aash Lucien tu tambien ya debes tener a alguien que te complemente
Olga L. Rozo: esa victoria fue muy fácil, para mi que el Alfa del norte planea algo feo😡
total 2 replies
Kary Monte
🍿🍿🍿🍿 que siga
Natalia Vasquez
está historia es cada vez más interesante, emocionante y muy arriesgada, porque siempre hay una lucha y adversarios que no se rinden, por eso me encanta 👏👏👏👏👏🔥🔥🔥🔥🔥🤔🤔🤔🤔🤔❤️❤️❤️❤️❤️.
dora hincapie molina
gracias autora excelente trabajo 👏👏👏
Olga L. Rozo
achhhh😒 pensé que habría lobo difunto...
Olga L. Rozo
esa pelea, no va a ser limpia, Avent va a hacer trampa
Olga L. Rozo
viejos prejuiciosos, acomodados y elitistas 😡
Limaesfra🍾🥂🌟
intenso todo, la pelea la lucha x el poder, emocionante capitulo
Kary Monte
ahora espero que se respete las nuevas leyes
porque hazem es el emperador y darbe la luna Omega
así que ya todos en regla derechitos💪💪💪
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