Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
NovelToon tiene autorización de Evvy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 12
Capitulo 12: Visita Inesperada
Me cambié y bajé a la sala. Y ante mí, estaba el emperador y el segundo príncipe, un hombre que en mi vida anterior fue mi esposo, aunque nuestra relación fue bastante amistosa en esa época eso es algo que quedó en el pasado
Alexander: Esposa - Dice estirando su mano para que me acerque a él, como había visita no me quedo de otra que portarme como una buena esposa, me acerque a él tomando su mano
Serafina: Saludos a su majestad y al segundo príncipe - Los dos hombres asienten, Alexander me jala y hace que me sienta a su lado - ¿En qué lo podemos ayudar? - El emperador a ver mi actitud sonrió ampliamente
— Hace poco hay bastantes disturbios en el este, mi hijo es el encargado de esa área, pero aunque ha hecho de todo no ha podido disipar a los bandidos
Alexander: Porque es inútil - Dice sirviéndose una copa y bebiendo todo su contenido como si fuera agua - Tengo un territorio que cuidar no los puedo ayudar en su problema - Lo veo sorprendida, si sabía que estaba molesto por haber sido molestado hace rato, pero nunca pensé que sería capaz de hablar de esa manera - Ahora largo - Ahora las miradas se posaron en mí
— Espero que la señorita pueda interceder por nosotros - El agarre de Alexander en mi mano fue bastante fuerte, era una clara advertencia. Me mordí el labio sin saber que decir
Serafina: Mi esposo y yo nos casamos hace poco, es casi imposible que empezando nuestro matrimonio nos alejemos - Le sonrió dulcemente - Pero creo y confío en la capacidad de los soldados de este, así que podemos aportar algunos para ayudarlos en su pequeño problema
— Eso no será suficiente, necesitamos la ayuda directa de Alexander para que esos tipos no se ocurran volver - Está vez hablo el principe, su actitud dió mucho que desear, recuerdo que en mi vida pasada no era así, él era bastante dulce y detallista nada comparado con el hombre desaliñado y apestando a alcohol que tengo delante
Alexander: Mi esposa ya les dió una sugerencia si no lo aceptan, entonces largo - El emperador se levantó con cierta molestia en su rostro
— No te estoy pidiendo nada, te los estoy ordenando - Su tono era firme y con cierta amenaza. Eso hizo que algo raro pasaba entre estos tres personajes
Alexander: ¿A QUIÉN LE HABLAS ASÍ? - la copa que sostenía en su mano se estrelló contra el suelo ante los pies de esos hombres - Has venido a mi casa a molestar mi paz y te crees con el derecho de hablarme de esa manera - Me levanté y sostuve a Alexander al ver que tenía todas las intenciones de lanzarse contra el emperador
Serafina: Basta Alexander - Me puse delante de él - Disculpe su majestad, hoy no se encuentra bien y por eso su actitud - Veo como los rostros de los dos hombres estaban pálidos del miedo
— Si el duque no acepta lo entendemos. Aceptaremos los hombres que nos ofrecía la duquesa - Asentí algo feliz de que no nos mandarán a decapitar por el hecho de haber faltado el respeto a la corona
Serafina: Yo hablaré con lo esposo y enviaré a los mejores hombres - Alexander se sentó con un fuerte resoplido y tomo otra copa en dónde se sirvió más whisky, los dos hombres empezaron a caminar a la salida, cuando soy jalada por Alexander y sentada en sus piernas. Vi como los dos hombres mostraron sorpresa, pero Denis se encargó de sacarlos por completo - ¿Que haces? ¿Cómo se te ocurre hablarle al emperador de esa manera? - Él empezó a acariciar mis piernas y rueda los ojos ante mis preguntas
Alexander: Ese hombre depende demasiado de mi, jamás se atrevería a llevarme la contraria - Muerdo mis labios, Alexander al notar esto pasa su dedo por ellos - No hagas eso, te vas a lastimar. Mejor muerde los míos - Dice acercando su rostro al mío, lo ví por unos segundos y al ver que no bromeaba me acerque y tome su rostro para luego morder suavemente sus labios
Serafina: Listo - Digo con una sonrisa, pude ver su desconcierto, tomo la parte de atrás de mi cuello y me atrajo hacia para apoderarse de mis labios, su otra mano se posó en mi cintura y me cargo. sentía como caminaba rápidamente y luego el movimiento de empezar a subir las escaleras - No, Alexander - Él se detiene de golpe ante mis palabras - Tengo mucho que hacer y tú debes elegir a los hombres que servirán al segundo príncipe - Me suelto de su agarre y coloco mis pies sobre el suelo - Lo mejor será que nos separemos aquí - Digo para dejarlo de pie en las escaleras y bajar corriendo hasta la oficina que se me fue dada en la mansión
Denis: Señora le llegó una carta del marquesado - Veo la letra de la carta y sonrió, al fin me había escrito mi doncella Amelia - ¿Algo bueno señora? - Asiento con una sonrisa y lo veo para que se vaya. En cuanto se fue abrí la carta y leí su interior haciendo que mi sonrisa se volviera más grande
Tome papel y pluma y respondí con unas simples tres palabras "Todo está bien"
La mañana siguiente no solo llegó con el brillante sol, sino con una caravana enorme de caballos y carruajes. Guiando todo el batallón venía el marqués, hombre que en mi vida pasada fue mi esposo
— Duquesa jamás pensé que nos volveríamos a ver - Dice tomando mi mano y dejando un beso en dorso de esta - Pero espero que su plan sea bastante elaborado, no deseo aparecer muerto en un río - Me río por su comentario. Mi relación con el marqués fue bastante apacible cuando nos comprometimos en la vida pasada, en ese tiempo descubrí algunas cosas de él que pude utilizar en esta vida y por la cual ahora somos buenos aliados
Serafina: No se preocupe, usted no tiene nada que temer. Lo estaré guiado al lugar donde se quedará está noche, él asiente y deja que lo guíe hasta el área más alejada de la mansión donde se quedaría por una noche