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Más Astuta Que Tú

Más Astuta Que Tú

Status: Terminada
Genre:Escuela / Timetravel / Venganza / Reencarnación / Reencarnación(época moderna) / Completas
Popularitas:1.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Klarina_za29

Aranza Jordán murió atropellada cuando huía de un matrimonio arreglado... y de un amigo que la dejó desangrándose en plena calle.

Despierta en el cuerpo de Renata Anastasia Salvatierra, la nieta consentida de dos de las familias más poderosas del país. El problema: Renata es el personaje de relleno de una novela que Aranza nunca terminó de leer, la chica ingenua que, en la historia original, acaba muerta por culpa de su prima Selena.

Pero Aranza ya no está dispuesta a ser una víctima. Con una sonrisa dulce que no le llega a los ojos, una inteligencia afilada y un talento oculto para el hackeo, Renata se pone la máscara de la inocencia y juega con las cartas que la novela le dio. Ahora conoce el guion de todos: la prima que finge ser su amiga, la rival que la humilla, el protagonista que aún no sabe lo que se le viene encima.

Cinco primos que la adoran, abuelos que daría la vida por ella, un hacker de mirada fría que parece ver a través de su máscara... y enemigos que están a punto de descubrir que subestimar a la nueva Renata fue el peor error de sus vidas.

¿Astuta tú? Ella lo es más.

NovelToon tiene autorización de Klarina_za29 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

¡Comienza el plan!

Apenas llegó al país, Renata se fue directo al departamento que le habían preparado sus padres.

Ting... Ting...

Acababa de bañarse cuando miró hacia la mesa. Tomó el celular sin prisa y se sentó en el sofá de la sala.

—Hola... —saludó Paula, al otro lado.

—Ay, Paula, ¿ya me extrañas? —bromeó Renata, riendo.

—Solo quería darte una noticia importantísima. Por eso te llamo —resopló Paula.

Renata calló un momento.

—¿Pasó algo? —preguntó, ya con curiosidad.

—Hoy casi expulsan a Alina del colegio. ¿Sabes? Hasta Sergio fue a pedírselo al director —dijo Paula, entusiasmadísima.

Renata dejó que le contara. Ya se lo esperaba. Y además, había sido ella quien lo había puesto todo en marcha.

—Pero, Rena... me quedé con la duda: ¿el chat que se difundió es verdadero? —preguntó Paula. No era que desconfiara de Renata, pero ver la terquedad con que Alina juraba ser inocente le había dado mala espina.

Renata sonrió de lado.

—No sé a qué te refieres. ¿Qué chat? —dijo, con una inocencia total, como si no supiera nada.

—Ay, qué tonta soy. ¿Cómo se me ocurre preguntarte a ti? Claro que no vas a saber* —dijo Paula—. Ya me voy a clase, tú descansa, Rena. Allá ya es de noche, ¿no?*

—Mm, entonces voy a descansar, Paula... —respondió Renata, y colgó.

Salió al balcón del departamento. Abrió la puerta y se plantó junto a la baranda.

Creo que ser Renata no está tan mal, pensó, mirando el cielo.

Vivir con cara de inocente y dulzura no la iba a detener. Además, estaba acostumbrada a llevar dos caras frente a gente igual que ella.

—Ya no puedo esperar a que sea mañana en el colegio —murmuró.

Mañana empezaría todo. El plan que había armado tenía que funcionar. No podía fallar, pasara lo que pasara.

El viento de la noche empezaba a enfriarla y pensaba entrar, pero sin querer sus ojos dieron con una figura que conocía muy bien.

—Camilo —murmuró, entrecerrando los ojos.

La Renata original le había dejado sus recuerdos. Por eso podía reconocer a quienes habían tratado con ella.

Así que él es el protagonista masculino de esta novela, pensó, sin dejar de mirar a Camilo, recostado contra la pared de su departamento.

Camilo Algerio Salvatierra, primo de Renata por parte de su padre.

Una sonrisa torcida le cruzó los labios al confirmar que quien vivía frente a su departamento era Camilo.

Así le sería mucho más fácil ejecutar su plan...

Al otro lado...

Camilo, recostado contra la pared de su departamento, empezó a sentirse incómodo. Hasta ese momento tenía los ojos cerrados, disfrutando del aire frío de la noche, pero de pronto los abrió.

Miró al frente. Había sentido una mirada sobre él. No sabía si era real o no.

Al distinguir la silueta de una chica de largo cabello ondulado, abrió los ojos de par en par.

—Renata... —murmuró, incrédulo.

Dio unos pasos hacia la baranda del balcón. Quería comprobar si era su hermanita o no.

Pero la chica se dio la vuelta y entró en su departamento.

Camilo suspiró.

—¿Qué estoy pensando? Renata sigue en Inglaterra —murmuró.

Debía de llevar demasiado tiempo sin verla. Por eso la extrañaba tanto.

Aunque se llevaban solo dos años, Camilo la mimaba y la quería muchísimo.

Abrió el celular y miró una foto suya con sus primos, con Renata en el centro.

—Ah... tengo que ir a Inglaterra a ver cómo está Renata —dijo, al ver varios mensajes suyos que ella no había respondido.

Quiso intentarlo otra vez y escribió algo. Cuando le pareció bien, se lo mandó a Renata. Ojalá le contestara.

Toda la familia la extrañaba. Pero desde hacía unos meses todos habían ido perdiendo el contacto con ella.

Eso era lo que más preocupaba a Camilo. Por eso, al ver la figura de aquella chica, se había acordado de Renata.

Lo que Camilo no sabía era que, al otro lado, de verdad estaba Renata.

Sí, Renata se había dejado ver un instante a propósito, al notar que Camilo la miraba. Quería comprobar qué tan fuerte era el instinto del protagonista.

Su idea había sido acertada: Camilo era muy perceptivo. Con eso su plan sería más fácil de llevar a cabo.

A las personas perceptivas era más sencillo manejarlas sin que se dieran cuenta. Además, Renata ya había preparado muchas trampas para facilitarlo todo.

Ting...

Cami: Rena... ¿no extrañas a tu hermano?

Renata sonrió apenas al leerlo. Estaba segura de que Camilo le escribía porque la había visto sin querer.

En lugar de contestarle, abrió el contacto de Selena. Con una sonrisa maliciosa, escribió algo.

Cuando le pareció suficiente, se lo envió a Selena. No pasaron ni cinco minutos antes de que Selena respondiera.

Selena: Rena... por ahora no le contestes a los demás, ¿sí? Solo así van a prestarme atención a mí... no te preocupes, es solo hasta fin de año. Después podrás escribirle a todos los de la familia.

Renata negó con la cabeza, incrédula. La Renata original sí que había sido tonta.

Renata: Está bien, Selena... haré lo que dices. No veo la hora de que llegue fin de año. Le agregó una carita sonriente.

Selena: Gracias, Renataaa... te quiero muchísimo. No olvides borrar el chat, como siempre.

Renata: Claro. Yo también te quiero, Selena...

Renata hizo una mueca al ver su propia respuesta.

—Tsk, hasta yo me estoy poniendo cursi —murmuró, fastidiada.

Pero qué se le iba a hacer: tenía que mantener tranquila a Selena para que su plan avanzara sin problemas.

Al ir a apagar el celular, una idea le cruzó la mente. ¿No sería mejor no recuperar los mensajes viejos de Renata y Selena?

Solo tenía que asegurarse de que los mensajes de estos dos días no se borraran. Y de que Camilo pudiera verlos.

Así Camilo sospecharía y empezaría a investigar por su cuenta. ¿No era mejor de esa manera?, se dijo.

—Sí, así es —murmuró.

* * *

Los días siguientes pasaron volando. Casi sin darse cuenta, Renata ya llevaba una semana en Santa Aurelia.

Justo hoy empezaría en el colegio nuevo. Sus papás ya habían terminado todos los trámites del traslado.

Antes, Renata había estudiado con los primos de su mamá, Juan y Lázaro. Pero ya no podía seguir en ese colegio, porque Selena también estudiaba allí: el Colegio Victoria.

Por eso eligió el Colegio Nueva Nación, donde estudiaba su primo por parte de su padre. Así no se toparía con Selena.

Aunque tenía que reconocer la astucia de Selena. Se había matriculado en el Colegio Victoria a propósito, para estar cerca de los primos del lado materno.

Mientras tanto, Selena vivía con la familia de su padre. ¿No era así más fácil ganarse el cariño de todos?

—Antes podías hacer lo que quisieras, Selena... pero desde hoy todo va a cambiar —murmuró Renata, con una sonrisa torcida.

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Josefa Villalta
Excelente
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