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EL VENENO DE TU DESAMOR...

EL VENENO DE TU DESAMOR...

Status: En proceso
Genre:Venganza de la Esposa / Amor-odio / Traiciones y engaños
Popularitas:58.8k
Nilai: 5
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

Todos hemos sido villanos en la historia mal contada de alguien.

Ángela Martinelli Villalba, jamás imaginó que un día sería la antagonista en la vida del hombre al que más amaba. Durante cuatro años fue la esposa leal y profundamente enamorada de Iván Aristeguí, el temido capo de la mafia española, conocido en el bajo mundo como El Rey Rojo. Un hombre que no necesita levantar la voz para imponer respeto; su apellido y su sobrenombre bastan para infundir temor.


Pero una tarde de invierno, las promesas se quiebran.
Darío Aristeguí, primo de Iván, en complicidad con Marina Saldaña, urde una traición perfecta. Con pruebas fabricadas y mentiras cuidadosamente sembradas, acusan a Ángela de deslealtad frente a su esposo. Cegado por la ira y el orgullo, Iván no escucha, no pregunta, no duda. La sentencia sin juicio y la abandona en manos del hombre que más la odia.

Ángela suplica. Implora una oportunidad. Ruega que él la mire a los ojos y le diga de qué la acusa. Pero Iván le da la espalda

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El ultimátum del consejo...

Don Esteban Valcárcel se inclinó hacia adelante, mirándolo con frialdad. —No nos tomes por idiotas, muchacho. Solo por unos cuantos días de encierro, el capo italiano no iba a desatar un infierno en nuestro país.

La frase cayó como una bofetada. Hernán volvió a hablar de inmediato. —Aquí hay algo más. Si el capo italiano está como una leona herida buscando al que raptó a su cachorra, es porque le hiciste algo más a Ángela.

Don Esteban golpeó la mesa con el bastón que llevaba. —Así que asume la culpa y acaba con esta maldita guerra de una vez... o todos nos hundiremos.

Las voces explotaron nuevamente. —¡Monticello no destruye media ciudad por un simple exilio!

—¡Nos estás ocultando algo!

—¡Madrid está en llamas!

—¡Los puertos están cerrándose!

—¡No pienso perder todo lo que he invertido aquí por la estupidez de un mafioso agraviado que no midió las consecuencias de sus decisiones!

Iván se puso de pie de golpe. —¡No les oculto nada!

Hernán avanzó un paso. —Entonces mírame a la cara y jura que tu esposa salió caminando, ilesa y viva, de donde la mandaste.

El silencio fue brutal. Iván sostuvo la mirada... pero tardó un segundo demasiado largo en responder.

—Darío se encargó personalmente, y yo confío en él.

Todos giraron hacia el primo del Rey Rojo. Darío mantuvo una expresión impecable, casi ofendida.

—Así fue. Se cumplió la orden al pie de la letra. Fue retenida como método de disciplina, sin alimento ni agua por tres días, y expulsada. Nada más. El viejo italiano solo está exagerando, tal vez porque la cobarde por miedo aún no le dice dónde se encuentra.

Hizo una breve pausa y sacó un sobre de su elegante saco. —Y para aclarar sus dudas, aquí están las pruebas de que Ángela Martinelli salió del país.

Vació el contenido sobre la mesa; varias fotografías mostraban a la italiana en el aeropuerto, en una sala de espera, aparentemente sola.

Marina intervino con tono conciliador. —Esto no nos llevará a nada. No podemos dividirnos entre nosotros por culpa de una traidora. Lo importante ahora no es pelear entre nosotros, sino detener a Monticello antes de que arrase con todo.

Varios asintieron, aunque con evidente recelo.

Julián Mena señaló a Iván. —Pues empieza tú. Da la cara ante el italiano. Negocia. Para eso eres el jefe supremo. No nos obligues a quitarte el poder que nosotros mismos te dimos.

Iván lo fulminó con la mirada. —¿Arrodillarme ante ese viejo italiano? Ja... eso jamás. Un rey está para que los demás se inclinen, no para inclinarse él.

Bufó con los ojos encendidos de ira.

Hernán respondió sin vacilar. —Aun los reyes se inclinan cuando su trono y su reinado penden de un hilo. O lo haces o te hundes solo, porque ninguno de nosotros está dispuesto a perderlo todo solo porque al Rey Rojo le quedó grande investigar correctamente a su esposa, por la que alguna vez juró incendiar el mundo.

Lo miró con desprecio antes de rematar: —Al fin de cuentas, no la amabas tanto como alardeabas.

La puñalada fue certera, con la suficiente dosis de veneno y sinceridad brutal.

Don Esteban añadió: —Tienes cuarenta y ocho horas para pactar una reunión con Audrey Monticello o este consejo votará limitar tu autoridad operativa mientras dure la crisis.

Las palabras del mayor eran ley. Era uno de los fundadores de aquel consejo y sus órdenes jamás se desobedecían.

A Darío lo invadió una ira perfectamente practicada.

Caminó hasta el anciano, lo tomó del cuello con violencia y lo amenazó de frente. —¡Iván Aristegui es el jefe aquí!. Tú no tienes derecho ni poder para imponerle condiciones. Ni él ni nadie tiene por qué inclinarse ante el tío de la maldita traidora.

Las manos fueron a las armas, escoltas tensaron posturas; el ambiente se volvió pólvora pura.

Iván habló con voz glacial. —¿Van a desafiarme?

Hernán no retrocedió. —Si tu orgullo pone en riesgo a todos... sí.

Marina se interpuso rápidamente. —¡Basta, señores! Bajen sus armas. Esto es exactamente lo que quiere Monticello: vernos divididos.

Se acercó a Iván y le habló en voz baja. —No les regales otra escena. Piensa con la cabeza fría.

Iván respiró con dificultad; la rabia le hervía en las venas. Finalmente habló: —Tendré la reunión. Hablaré con el italiano. Pero escúchenme bien... si alguno intenta usar esta crisis para moverme del trono, lo enterraré con mis propias manos.

Su voz bajó aún más. —Este puesto me pertenece por derecho, por herencia y por mérito propio, y ninguno de ustedes me dirá cómo debo gobernar.

Hernán sostuvo su mirada. —Y tú escúchame a mí, Rey Rojo. Si por orgullo destruyes nuestro imperio... seremos nosotros quienes te enterremos sin darte una sola oportunidad de defenderte, así como tampoco se la diste a nuestra reina, Ángela Martinelli.

Iván lo miró con desprecio, sintiendo cómo la herida se hacía más profunda. Dio media vuelta y salió del salón, seguido por Darío y Marina.

En el pasillo privado, Marina le ofreció una copa de whisky. —No estás solo, Iván.

Darío le puso una mano en el hombro. —Primo, resolveremos esto juntos. No puede ser que todos estén en tu contra solo porque hiciste lo que se debía hacer: cobrar una traición. Deberían estar agradecidos.

Iván cerró los ojos un instante y dio un largo suspiro de claro agotamiento. —Son los únicos en quienes puedo confiar ahora.

Cuando él siguió caminando, Marina y Darío intercambiaron una mirada breve, silenciosa, cómplice. Porque eran precisamente ellos quienes habían prendido la mecha que desató el incendio que ahora fingían ayudar a apagar...

—Marina, encárgate de los buitres de la prensa. Están haciendo conjeturas arriesgadas y no pienso permitir que alimenten más el caos. Darío, tú encárgate de las autoridades; lo que menos nos conviene ahora es una redada policíaca y que poderes ajenos a los que podemos controlar metan sus narices donde no deben. Yo iré a verificar la magnitud de las pérdidas y renegociar términos con los socios para retomar la circulación de los cargamentos retenidos. Ya vieron que los imbéciles del consejo no quitarán el dedo del renglón hasta verme suplicar… y eso será algo que jamás haré.

Marina y Darío asintieron con aparente lealtad. Cada uno subió a su automóvil dispuesto a cumplir las órdenes del Rey Rojo.

Iván caminó hasta su Bentley negro escoltado por cuatro hombres armados. Su semblante era el de un hombre agotado, pero aún sostenido por la soberbia.

Amadeo, al volante, lo observó por el retrovisor. —Jefe… ¿A dónde vamos?

Iván levantó lentamente la mirada hacia él. En sus ojos había algo nuevo, Duda, Una duda que le quemaba por dentro. —Amadeo… ¿crees que mi perversa era inocente?

La pregunta salió seca, áspera, como si arrancarla le costara el orgullo entero. Necesitaba que Amadeo, el hombre que después de Rebeca, su hermana, más años llevaba a su lado, le dijera que sí había actuado correctamente. Necesitaba aferrarse a algo antes de hundirse en el arrepentimiento.

Amadeo tardó un segundo en responder. —Jefe… usted fue enfático cuando dijo que no quería que nadie hablara del tema. No comprendo por qué ahora me hace esa pregunta. ¿Acaso está probando mi obediencia?

Iván tragó saliva y negó con la cabeza. —Vamos a la villa. Necesito tomar un baño… después iremos a hacer el balance de daños.

Cambió de tema con brusquedad, No quería tocar aquello que lo devoraba internamente.

Amadeo, como siempre, solo obedeció, El Bentley arrancó con fuerza y dentro reinó un silencio sepulcral.

El trayecto se hizo extrañamente corto. Quizás porque, en el fondo, Iván no quería enfrentar en lo que se había convertido aquella villa que durante cuatro años fue el hogar levantado desde sus cimientos junto a la mujer que amaba.

Cuatro autos con escoltas lo custodiaban: dos adelante y dos atrás. Cuando llegaron, los vehículos delanteros se abrieron para dar paso al Bentley.

Entonces todos vieron el desastre: los jardines estaban destrozados, el césped arrancado en varias zonas, ventanas rotas, marcas de impactos de bala en columnas y muros, el portón principal torcido.

Aquella propiedad que siempre fue símbolo de poder y supremacía del Rey Rojo parecía ahora una tumba saqueada, Aunque los cadáveres ya no estaban, las manchas oscuras de sangre seguían adheridas al suelo de piedra y al camino principal. El hedor metálico aún flotaba en el ambiente, apenas disimulado por la nieve ligera que comenzaba a caer.

Era un homenaje cruel a su apodo, Rey Rojo, porque por su culpa había corrido la sangre de hombres y de empleados inocentes que solo trabajaban allí para sostener a sus familias.

Iván bajó del automóvil, Los pies le pesaban como plomo, El aire parecía no entrarle completo a los pulmones, Y de pronto, sin permiso, la vio.

Ángela, Radiante, Sonriente, Hermosa. Corriendo hacia él en la entrada con esa energía que iluminaba todo. —Llegaste, mi amorcito… te extrañé mucho hoy.

La voz dulce, tierna y coqueta que solo usaba con él resonó en su cabeza con insoportable claridad. Sacudió la cabeza con rabia. No necesitaba eso, no necesitaba su maldito recuerdo...

1
Rafaela Fernandez
Así fue y lo condenaste, no lo escuchaste y el Karma existe y te falta abrir los ojos ,te queda muy el título del rey rojo.
Rafaela Fernandez
Ivan no puede ser más tonto ,tenes que desconfiar hasta de tu sombra.
Rafaela Fernandez
Tal cual, el corazón herido sigue latiendo y con mucho dolor.
Rafaela Fernandez
Pobre, como olvidar todo lo que pasó y que perdió su hijo que tanto amaba 😢.
Rafaela Fernandez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Marde
mmmaasssss capítulos xfavor
Rafaela Fernandez
jaja 🤣 te salió mal,creíste que él tío no te tendría en ojos.
Rossy Bta
más capitulos por favor encantada con la historia 🙏🔥
Renata R.
😊
Liliana Payares
y eso ya le da un poco de ventaja ya la va conociendo un poco para saber cómo lidiar con ella
Monica García Ramirez
Hay no estoy cada vez está mas interesante, por fa que si pueda tener hijos /Kiss//Pray/
Rossana🥰
Angela es x tu paz, es sanar para ti, xq ese Dario no le debes dar el gusto de q no vuelvas amar x su culpa, ese trío los destruirá, pero UD saldrá vencedora, en cuerpo y alma, sabrás, x ti y x muchas q han pasado x ese momento
🌟🌞Mónii🌜🌟
Cómo entiendo a Angela, muchas veces se necesita de un caparazón que oculte el dolor vivido para poder seguir.. Pero tiene mucha razón Lorenzo si ella no logra superar ese trauma e inmenso dolor, no podrá volver a amar libremente... Aunque ahora lo niegues si que nuestro Mateo tocará ese corazón
🌟🌞Mónii🌜🌟
Quemara el mundo cuando lo descubra
🌟🌞Mónii🌜🌟
En esta situación Mateo sumo demasiado puntos a su favor, solo espero que no cometa errores graves que se los quite
betty alvarez
Angela se recupera y saldrá adelante. Y Matteo va a lograr que crea en el amor otra vez. Me super encantaron estos capitulaso. 👏👏👏Jhohanna eres increíble. 🥰
betty alvarez
Matteo 😍eres un héroe, ayudaste a Ángela, y en de aprovecharte la protegiste 🥰. Este capítulo estuvo increíble 👏👏👏👏
betty alvarez
No es para menos que Ángela tenga traumas, lo que Darío le hizo vivir fue cruel, y aunque es una mujer fuerte no se merecía tal cosa. Solo espero el momento que ella le haga pagar lo que le hizo. 👏👏👏Estuvo increíble este capítulo, gracias Jhohanna.
Marleni Avila Gomez
matteo con esta ayuda se va ganar un poquito la confianza de Ángela,como pudieron dañarla de esa manera esos desgraciados,😭
betty alvarez
Que tonto eres Ivan, no tuviste confianza con tu mujer, pero a tu primo si le confías tus asuntos, y es el que te esta destruyendo. Jhohanna eres increíble escritora. Felicidades
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