Y si después de tantos tropiezos puedo volver a comenzar, quiero seguir mi vida después de ti.
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Capítulo 10
Así pasó el tiempo, yo volví a ser la misma, a sonreír, cada día me organizaba más, esperando la llamada de mi amor, había días buenos, y el día de ignorar a Karen una vez a la semana, era inevitable para mí no sentirme mal, no lograba entender su actitud, pero eso se me olvidaba con mucha facilidad, con palabras bonitas, con esos días donde era tan feliz, donde hablaba con él hasta horas muy tardes.
Una noche de domingo que no tenía plan con mis hermanas, estaba hablando con él, esa noche me dijo que hiciéramos algo diferente, que hiciéramos una videollamada y nos viéramos que hace mucho tiempo no lo hacíamos, yo acepte gustosa, me encantaba verlo y hablar con él, era tan simpático siempre y me miraba de una manera que me hacía erizar la piel.
Esa llamada se llevó a cabo a la media noche, ya que tuvimos algunos inconvenientes con el Internet por las lluvias, yo sonreía al verlo por esa cámara, para mí era el hombre más hermoso del mundo, me encantaban sus ojos, su boca, su sonrisa, él miraba muy atentamente mis labios, decía que le encantaría estar conmigo en ese momento, que le gustaría hacerme el amor, besar todo mi cuerpo, que él solo temía que yo no quisiera lo mismo, pero yo no lo podía controlar más, cada vez que él me hablaba sentía como mi cuerpo reaccionaba a sus palabras, ya no sentía pena, ni temor, esa vez le respondí que quería exactamente lo mismo, le conté todo lo que él provocaba en mí, eso le encanto, yo me ponía completamente sonrojada y eso lo hacía sonreír, él me daba tanta seguridad que no tuve miedo, él decía que quería ver mi cuerpo desnudo y que yo viera el suyo, esa noche no me pude negar, sentía tanto deseo como si estuviera cerca acariciándome.
Lo hice, no lo pude evitar él decía que quería ver mis senos, y yo me quite mi pijama y le mostré lo que quería ver, esa mirada penetrante provocó en mí un millón de sensaciones que nunca había experimentado, él decía que era hermosa y que era perfecta, que le encantaba verme así, en ese momento perdí todo el temor y todas mis inseguridades se fueron al piso, él me decía que cuando estuviéramos juntos íbamos a hacer el amor, mínimo cinco veces al día, yo solo sonreía con sus ocurrencias, él dijo que era el momento de que yo lo viera a él, nunca en mi vida había visto a un hombre desnudo, pero él me pareció perfecto, no lo niego en ese momento él estaba muy excitado, su miembro estaba totalmente en pie, yo no lo pude evitar, una sonrisa salió de mis labios, sin darme cuenta me mordí el labio inferior y eso complico todo, no sé que active en ese momento, tanto en el cómo en mí, nunca imagine que un hombre sin tocarme me hiciera sentir tantas cosas, él sonreía con picardía, solo me decía si ves como me tienes, que harías con él, yo ni siquiera lo podía pensar, miles de cosas pasaron por mi mente, él me miraba atentamente y empezaron a salir de mi zona íntima unos fluidos que nunca habían salido, estaba completamente mojada y no pude evitar decírselo, eso lo cautivo más, fue la experiencia más excitante de mi vida, mis hormonas se descontrolaron por completo, no podía dejar de mirarlo, su mirada su sonrisa, todo de él, él quería que le mostrará todo mi cuerpo, pero no quise, le dije que eso sería cuando nos viéramos y me cubrí con mi cobija, él se reía, esa risa me ponía más nerviosa aún, y él lo sabía, esa noche me dijo que me adoraba, que era su amor bonito, que le encantaba todo de mí, que me quería demasiado, yo estaba tan feliz que no sabía qué responder.
No saben cuanto desee estar con él en esos momentos, él me decía que quizás la primera vez sería algo incómodo y un poco doloroso, pero que él haría que fuera el momento más bonito de mi vida, yo no lo dudaba en realidad lo deseaba y mucho, esa noche al colgar tuve que cambiar toda mi ropa interior y meterme directamente al baño a ducharme con agua muy fría, aún no entiendo como sin tocarme me hizo sentir tantas cosas.