Eh pasado muchas cosas en mi corta vida, eh dejado mi lugar de origen y crecí en otro país junto a mi madre. En mi adolescencia, descubrí algo que no esperaba... descubrí el amor. Y así como encontré el amor y entré en ese mundo, también me estrellé contra el suelo...sentí la seguridad, la paz y la calma en un par de ojos azules, pero también me deje llevar por mis pensamientos de no ser lo que él esperaba. Y aquí estoy, contando como pase de aprender a amar, a rechazar ese amor que esperé, y a volver a él con mi segunda oportunidad.
NovelToon tiene autorización de S. A . Lez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
11
Este hombre me deja sorprendida con sus ocurrencias, lo veo correr la mesa ratona a un lado, veo como prende los veladores y apaga la luz del techo para dejar un ambiente agradable, y sin más pone música, mientras me sonríe.
- Vengo a invitarte al baile de graduación. ¿Quieres bailar?
Me ofrece su mano, lo miro a los ojos y la acepto, me pongo de pie, me lleva al medio de la sala, me rodea la cintura con sus manos y yo, dejándome llevar, paso mis brazos por su cuello.
Nos movemos al ritmo de la música, cierro mis ojos intentando no recordar el verdadero día del baile, y solo disfruto de este momento recostándome en su pecho.
-Eres un loco - le digo y paso mis manos por su cabello, masajeandolo.
-Quería ser yo quien te llevara al baile... aparte ese infeliz no baila mejor que yo, eso seguro.
Me causa gracia su manera de referirse a Dave, y la manera en que trata de hacerme sentir bien aunque sea un momento... no puedo evitar sonreír
-Lu, daría mi vida por verte así sonriendo toda la vida, no quiero verte llorar.
Besa mi frente y al terminar la canción, me hace girar como princesa de cuentos de hadas, y nos quedamos tomados de las manos.
-Gracias- le digo besando su mejilla, y él me abraza pegándome a su cuerpo.
-Aun te amo, si quieres podemos intentarlo...
¿Porqué tiene que declarar su amor ahora? el simple hecho de que este abrazándome me hace estremecer... si fuera otra mi situación se que me tiraría a sus brazos de una, ni lo pensaría.
-Ya hablamos de esto... aún hay cosas que no te conté, pero dame tiempo para decirlas ¿Si?
Lo miro a los ojos, con ternura para que el afloje y deje de torturarme con sus palabras, pero esta vez no funciona.
-Me estás matando con ese tiempo - me toma el rostro con sus dos manos, acariciando mis mejillas y cierro mis ojos disfrutando de ellas, si yo lo estoy matando con el tiempo, él lo hace con sus acciones... amo que me acaricie, amo que me abrace, amo su forma de preocuparse por mi... y sin darme cuenta, besa mis labios. Me quedé estática, sin reaccionar, no sabía si rechazarlo o besarlo, porque ambas cosas quería hacer, sentía que estaba haciendo algo mal. Mis piernas se aflojan, y quiero corresponderle pero él se aleja, siento una electricidad recorrer mi cuerpo entero, y la necesidad de volver a sentir sus labios en los míos
-Te amo- me dice y vuelve a besarme.
Con temor muevo mis labios y lo beso, paso mis brazos por su cuello, y a la mierda con todo, me entrego a ese beso que esperé hace tiempo.
Exploro su boca con mi lengua, intentando grabar en mi mente cada rincón de ella, la textura de su lengua, nuestra respiración se agita, y él muerde mi labio inferior provocando mi cuerpo ...quiero más, ya no quiero que se aleje. Succiona suavemente mi labio, y me apreta contra su cuerpo, puedo sentir su erección y decido alejarme yo, puedo salir quemada... y no sé si quiero llegar a eso.
Acaricio sus labios con mi dedo índice, me encanta y me cuesta controlar estás ganas de perderme en él, pero no puedo...mi conciencia no me deja.
Nuestras frentes se juntan, descansan una con la otra buscando normalizar nuestra respiración, y beso su barbilla una vez más
-Lo siento - le digo, aunque me muera por seguir así.
Él besa mi nariz y mi frente, y me deja sola en la sala, subiendo a su habitación.
Luego de unos minutos, yo me voy a mi habitación, me doy una ducha rápida, me pongo mi pijama y paso crema por mi cuerpo. Cuando me estoy por cepillar mi pelo, me miro en el espejo...¿qué estoy haciendo?
Este hombre fue el amor de mi vida por años, lo esperé con ansias y ahora no puedo tenerlo... aún sabiendo esto tomo mi teléfono y decido enviarle un mensaje.
Me encanta la manera que tienes de conquistarme, la manera que haces que me sienta mejor después de todo lo que hago mal.
Me siento la peor por haber sido tan cruel contigo...quizás todo hubiese sido distinto.
Dejo mi teléfono y me pongo un poco de perfume, y cuando estoy por acostarme, siento que me llega un mensaje
^^^Si quieres podemos retomar donde quedamos ¿quieres bajar a la sala y bailar otra vez?^^^
Sonrío... solo es bailar me digo a mi misma.
está bien,¿te espero abajo?
Bajo las escaleras descalza, en pijama, y me siento en el sofá.
¿Estás segura? pregunta mi mente y me entra la duda...¿estoy segura que solo es bailar?
Sea como sea, ya estoy aquí.
Siento su aroma en el aire, lo veo bajar con su pantalón de dormir, una remera blanca, descalzo, el pelo húmedo... tragó saliva y él pone una vez más música para bailar. Se acerca a mi, me sonríe de lado y vuelve a ofrecerme su mano...la acepto una vez más y vuelvo a pasar mis brazos por su cuello.
Él se aferra a mi cintura, y esta vez nos miramos a los ojos mientras bailamos, miro su rostro, es el hombre del que me enamoré cuando era una joven estúpida, que no sabía controlar sus emociones...es él el dueño de mi corazón, el que se llevó mi vida cuando se fue.
Miro sus ojos, miro sus labios, mojo los míos y aspiro ese aroma que me envuelve, necesito llenarme de él.
Hago puntitas y paso mi nariz por su cuello, respirando ese aroma como si fuera el aire que necesito para vivir. Busco sus ojos, pero el los tiene cerrados, entonces vuelvo a hacer puntitas
-Me encanta tu aroma- le digo al oído.
Ya no puedo controlar más mi cuerpo, comienzo a besar su cuello, lo recorro desde la barbilla hasta detrás de su oreja, y siento que el apreta su agarre en mi cintura
-Lu... estás jugando con fuego...- me dice a modo de advertencia
-Ya no tengo miedo de quemarme...
Me mira unos segundos y luego en un acto desesperado, me lleva contra la pared y comienza a besarme, yo respondo a sus besos pasando mis manos por su espalda, mientras él acaricia la mía, luego hace un recorrido con las yemas de sus dedos por mis brazos y me estremezco... quiero que siga. Mete sus manos por debajo de la musculosa de mi pijama y siento sus manos frías en mi piel caliente, me hace jadear su contacto, quiero que siga, pero él me da otra oportunidad de retractarme
-¿Aún no tienes miedo de quemarte? -pregunta contra mis labios, no puedo responder, estoy en la cima de una montaña rusa y quiero seguir así, por lo que a modo de respuesta, clavo mis uñas en su hombro y lo beso otra vez.
Lo beso, lo muerdo, lo vuelvo a besar, busco la manera de quitarle la remera porque me muero por sentir su piel junto a la mía, y él quita también mi musculosa.
Me mira, y comienza a besarme entera, baja desde mi cuello hasta mi vientre y vuelve a subir, estiro su pelo queriendo que siga, hasta que llega al borde de mi sostén. Con sus dientes me lo quita, y comienza a devorar de a uno mis pechos, lame, besa y muerde despacio...Necesito sentirlo en mi.
Lo empujo despacio hasta el sofá, se sienta y me subo sobre él, comienzo a frotarme en su cuerpo, él me acaricia y me besa y es tan dulce cuando lo hace, que me desespera.
-Te amo tanto Lu, podría estar una vida así contigo...
Al escucharlo decir eso, sentí como que me dieron una cachetada y caí en mi realidad...no puedo jugar con él, no lo merece...Jamie merece más que un polvo, no puedo saciar mi calentura con él, no.
Pongo un dedo sobre sus labios, sintiéndome la peor pero debo frenar esto
-Lo siento Jamie... pero no puedo.
Cubro mis pechos con un brazo, y subo a mi habitación, dejándolo solo ahí en la sala sin ningún tipo de explicación.