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El Espejo De La Venganza

El Espejo De La Venganza

Status: En proceso
Genre:Mundo mágico / Villana / Reencarnación
Popularitas:4.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydis Ochoa

En un mundo donde la magia y la traición se entrelazan, Valeria, una joven moderna, encuentra su vida truncada tras un fatal accidente. Al despertar, descubre que ha reencarnado en el cuerpo de la villana de una novela que acababa de leer. Con el rostro de la malvada que muere trágicamente, Valeria decide cambiar su destino. En lugar de seguir el camino de la oscuridad, planea reconciliarse con su media hermana, deshacer su compromiso con el héroe y recuperar el ducado que le pertenece por derecho. Sin embargo, en su búsqueda de venganza y redención, se verá atrapada en un romance inesperado con el verdadero villano de la historia. Entre intrigas y magia, Valeria deberá enfrentarse a sus propios demonios mientras intenta forjar un nuevo futuro.

NovelToon tiene autorización de Leydis Ochoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 02

No es que no tuviera ambiciones. Valeria soñaba con abrir su propia galería algún día, un espacio dedicado a artistas jóvenes y emergentes, donde la pasión por el arte fuera más importante que el valor monetario. Había estado ahorrando dinero, poco a poco, pero el camino parecía interminable. La vida real no tenía duques o magos; solo facturas, préstamos estudiantiles y la constante presión de la supervivencia.

Regresó a la sala, apagó la lámpara de lectura y dejó el libro en la mesita auxiliar. La oscuridad ahora era total, solo interrumpida por la débil luz de la luna que se filtraba por la ventana. Se dirigió al dormitorio, tropezando ligeramente con la alfombra mullida. En la cama, su pijama de algodón la esperaba, reconfortante y familiar.

Mientras se deslizaba bajo las sábanas, su mente volvió a Seraphina. Se imaginó en su lugar, con el poder de un ducado, la intriga de una corte, y un destino trágico acechando. ¿Qué haría ella? ¿Cómo reaccionaría si de repente se encontrara con un prometido que no la amaba, una hermana que la odiaba y una familia que la usaba? La respuesta era clara: lucharía. Pero no con la ira ciega de Seraphina. Lucharían con estrategia, con astucia, con la ventaja de conocer el futuro, de haber leído el "último capítulo".

Valeria se rió para sí misma. Era una fantasía tonta, por supuesto. Nadie reencarnaba en los personajes de sus libros. La vida era mucho más lineal y predecible. Pero era una fantasía deliciosa, un escape de la monotonía. Se permitió disfrutarla por un momento, imaginándose a sí misma como una Seraphina reformada, más inteligente, más calculadora, pero aún con el fuego de la determinación en sus ojos. Cambiaría el guion, se rebelaría contra su destino escrito. Desharía el compromiso con Kaelen, pero no por despecho, sino por dignidad. Se acercaría a Elara, la media hermana, no con celos, sino con una oferta de paz. Y recuperaría el ducado, no por crueldad, sino por justicia.

Y el villano. Ah, el verdadero villano de la historia, el enigmático Duque Lysander de las Sombras. En la novela original, era un personaje secundario, un señor oscuro que operaba en las sombras, aliado ocasional de Seraphina en sus intrigas, y finalmente derrotado por Kaelen y Elara. Pero Valeria siempre había sentido una atracción extraña por él. Había algo en su oscuridad calculada, en su misterio, que lo hacía más complejo que el héroe unidimensional. Tal vez, pensó, si Seraphina hubiera enfocado sus esfuerzos en un aliado así, en lugar de un amor que nunca fue suyo... El pensamiento la hizo sonreír.

Se giró en la cama, buscando la posición más cómoda. El sueño comenzaba a arrastrarla, pero su mente aún bullía con las posibilidades de una vida diferente, una vida donde las reglas del juego podían ser reescritas. Era una noche de tormenta, no de lluvia torrencial, sino de un viento gélido que silbaba a través de las rendijas de la ventana, y de una llovizna fina que golpeaba intermitentemente el cristal, creando un ritmo monótono y relajante.

Valeria se acurrucó más profundamente en su almohada, el aroma de la lavanda que había rociado la noche anterior llenando sus fosas nasales. Era un pequeño truco que usaba para conciliar el sueño en noches en las que su mente se negaba a desconectarse. Los pensamientos sobre Seraphina, Kaelen, Elara y el Duque Lysander se mezclaban ahora con imágenes de su propia galería de arte ideal: paredes blancas, esculturas de metal pulido, cuadros vibrantes de colores audaces. El sueño era un lienzo en blanco esperando sus fantasías.

El despertador sonó brutalmente a las siete de la mañana, arrancándola de un sueño donde estaba debatiendo con un vampiro sobre los precios justos del arte demoníaco. Gruñó, golpeando el botón de posponer con más fuerza de la necesaria. Otro día. Otra ronda en la galería. La rutina se sentía como una pesada manta que la cubría, sofocando sus sueños más vibrantes bajo el peso de la realidad.

Se levantó con un cansancio que se arrastraba hasta sus huesos. La mañana era gris y fría, como había presagiado la noche. La llovizna persistía, convirtiendo las calles en un espejo opaco. Una ducha caliente fue lo único que le dio la energía para enfrentarse al día. Mientras el agua caliente le golpeaba la piel, permitió que su mente divagara una vez más.

¿Y si las cosas hubieran sido diferentes para Seraphina? ¿Y si alguien le hubiera dado una oportunidad, la hubiera comprendido? En la ficción, a menudo los villanos nacían de la tragedia, de la traición, de la desesperación. Eran el reflejo oscuro de los héroes, recordatorios de cuán delgada era la línea entre el bien y el mal. Valeria se identificaba con esa línea, con la imperfección humana.

Salió de la ducha, se envolvió en una toalla suave y se dirigió a su armario. Eligió un conjunto profesional pero cómodo: una falda lápiz negra, una blusa de seda color crema y un blazer ajustado. No era la armadura ceremonial de un duque, ni el vestido de seda de una duquesa, pero era su armadura para el mundo moderno. Se miró en el espejo del baño. Su cabello castaño oscuro, liso y brillante, caía sobre sus hombros. Sus ojos, de un color avellana profundo, revelaban un atisbo de la inteligencia y la pasión que la consumían. No era una belleza deslumbrante como Seraphina, pero tenía una presencia, una dignidad tranquila que la hacía destacar.

Se maquilló ligeramente, solo un poco de corrector para ocultar las ojeras de una noche de lectura, rímel para realzar sus ojos y un bálsamo labial. Mientras se aplicaba el bálsamo, se permitió una última fantasía: si estuviera en el mundo de Seraphina, ¿qué tipo de magia tendría? ¿Sería una hechicera de las sombras, como Lysander? ¿O quizás una maga de la curación, capaz de sanar las heridas del corazón?

El olor a café instantáneo llenó la cocina, un aroma amargo pero reconfortante. Desayunó rápidamente, revisando las noticias en su teléfono. Los titulares eran los de siempre: política, economía, algún que otro escándalo. Nada que pudiera compararse con la caída de un imperio o la traición de una familia noble. Se sintió un poco deprimida. Su vida era segura, sí, predecible, pero carecía de la chispa, el drama, la épica de las historias que tanto amaba.

1
Patty Molina
ella tiene magia, por qué no la utiliza???
Aurora
Elara de a poco será una gran aliada para Seraphina
Alma Morales
Que vida mas triste y tan falta de un amor sincero😢😢 que la llevo a la muerte😢😢😢
Alma Morales
Siempre he dicho detrás de un villano viene un gran trauma ,tan profundo y doloroso
Aurora
Con tal que el alma de la Seraphina original, no ande todavía pérdida entre el mas allá y el cuerpo real todo bien 🫣🤭😂
Alma Morales
Sufrió un sok ,otras lo toman hasta con emoción, otras con coraje ,yo no sabría como tomarlo👍👍👍
Aurora
Buen inicio, vamos por más 💪
Alma Morales
Serapina en persona 😱😱😱😱
Alma Morales
Ya quiero ver a la nueva duquesa limpiando la casa😱😱😱
Alma Morales
Se siente en un mundo o mas bien en en una época diferente 😢😢
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