NovelToon NovelToon
Isekai… Pero No, Gracias

Isekai… Pero No, Gracias

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Fantasía épica / Mundo mágico
Popularitas:798
Nilai: 5
nombre de autor: kingofcurses_rb.

Reencarnado en un mundo de magia y aventuras, Ren solo quiere una vida normal. El problema es que todo a su alrededor insiste en convertirlo en algo que no quiere ser.

NovelToon tiene autorización de kingofcurses_rb. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: Un error… demasiado directo

El silencio volvió a instalarse entre ambos.

Ren mantenía la mirada fija en el anciano, con el ceño apenas fruncido, como si aún estuviera organizando lo que acababa de escuchar.

—Pero… —dijo finalmente— ¿de qué manera morí?

¿Atropellado… o asesinado?

El anciano se quedó en silencio unos segundos.

—Ehhh…

Evitó su mirada por un momento.

—Bueno… ninguna de esas.

Ren ladeó ligeramente la cabeza.

—¿Entonces?

El anciano tosió suavemente, incómodo.

—Digamos que… me llevé tu alma sin querer.

Silencio.

Ren parpadeó.

Una vez.

—…

Parpadeó otra vez.

—…

Y luego lo miró fijamente.

—¿Eso significa que morí sin dolor?

El anciano asintió con rapidez, como si quisiera quedarse con esa parte positiva.

—Sí, sí. Exactamente. Sin dolor. Fue… instantáneo.

Ren lo observó unos segundos más.

Su expresión seguía siendo tranquila… pero sus ojos mostraban una leve incredulidad.

—…

—Eso es… —hizo una pausa— demasiado como diría… gráfico.

El anciano soltó una risa nerviosa.

—Bueno, cuando lo pones así…

Ren suspiró.

No parecía enfadado.

Ni devastado.

Solo… cansado.

—Entonces básicamente —continuó— estaba caminando tranquilamente… y de repente, desaparecí.

—Sí.

—Y todo fue porque usted cometió un error.

—…Sí.

Otro silencio.

Ren se llevó una mano a la frente.

—…

—Eso suena como algo que pasaría en una mala historia.

El anciano levantó una ceja.

—¿Oh?

—Sí —respondió Ren—. Un inicio forzado. Sin desarrollo. Sin sentido.

El anciano lo observó con más atención.

—Eres bastante crítico.

—Solo digo lo obvio.

Ren bajó la mano lentamente.

—Ni siquiera fue un accidente interesante.

—¿Perdón?

—Quiero decir —continuó con total naturalidad—, si al menos hubiera sido algo heroico, o dramático… pero esto es solo… descuidado.

El anciano se quedó en silencio.

Por primera vez, parecía… ligeramente avergonzado.

—…

—No esperaba que lo analizaras así.

Ren se encogió de hombros.

—Supongo que ya no importa.

Esa frase quedó flotando en el aire.

No había tristeza en su voz.

Pero tampoco indiferencia total.

Era más bien… aceptación.

El anciano lo miró fijamente.

—¿No estás enojado?

Ren lo pensó un momento.

—…

—No.

El anciano parpadeó.

—¿No?

—No tiene sentido —respondió Ren—. Ya pasó.

Pausa.

—Enojarme no me va a devolver nada.

El anciano entrecerró ligeramente los ojos.

Ahora lo observaba con un interés distinto.

—Eres… inusual.

Ren desvió la mirada.

—Supongo.

El anciano guardó silencio unos segundos más.

Luego, como si tomara una decisión, habló:

—Como compensación…

Ren lo miró de reojo.

—No quiero nada.

Silencio.

El anciano parpadeó.

—¿Eh?

—No quiero compensación —repitió Ren con calma—. Solo… déjeme ir.

El anciano frunció ligeramente el ceño.

—Eso no es posible.

Ren suspiró.

—Claro…

—Tu alma ya fue separada de tu mundo —explicó el anciano—. No puedes regresar.

Ren no respondió de inmediato.

Miró el vacío blanco que los rodeaba.

Sin salida.

Sin dirección.

—…

—Entonces, ¿qué pasa ahora?

El anciano lo observó.

Y sonrió levemente.

—Ahora… comienza tu segunda vida.

Ren cerró los ojos por un instante.

Qué problemático…

Cuando los abrió de nuevo, su expresión era la misma de siempre.

Tranquila.

Pero con un leve toque de resignación.

—Solo… —dijo— no haga esto más complicado de lo necesario.

El anciano soltó una pequeña risa.

—Eso dependerá… de lo que hagas a partir de ahora.

Ren lo miró sin mucho entusiasmo.

—Espero que nada.

Pero, en el fondo…

algo ya había comenzado a moverse.

Algo que él aún no entendía.

Y que no podría ignorar por mucho tiempo.

Capítulo 2: Un error… demasiado directo (Parte 2)

El silencio no duró mucho.

El anciano juntó las manos con calma, como si finalmente hubiera tomado una decisión.

—En verdad… me disculpo por matarte sin querer.

Ren lo miró sin decir nada.

—Así que… —continuó el anciano— te permitiré reencarnar en un mundo fantástico.

Silencio.

Ren parpadeó.

—Eh… —ladeó un poco la cabeza— ¿es una broma?

El anciano negó lentamente.

—No.

—¿Un mundo fantástico…? —repitió Ren, como si estuviera probando las palabras— ¿Tipo magia, monstruos, reinos y todo eso?

—Exactamente.

Ren lo miró unos segundos.

Luego suspiró.

—…No.

El anciano parpadeó.

—¿No?

—No estoy interesado.

Silencio.

El anciano lo observó fijamente, esperando que agregara algo más.

Pero Ren no dijo nada.

Solo se quedó ahí, con la misma expresión tranquila.

—…¿No quieres saber más? —preguntó el anciano.

—No realmente.

—¿Ni siquiera te interesa tener habilidades especiales?

—No.

—¿Poder… riqueza… aventuras?

—No.

Otro silencio incómodo.

El anciano frunció ligeramente el ceño.

—Eres el primero que reacciona así.

Ren desvió la mirada.

—No le veo el punto.

—¿Cómo que no le ves el punto? —insistió el anciano—. Es una segunda vida. Una oportunidad.

Ren respondió sin dudar:

—No la pedí.

Esa respuesta cayó pesada.

El anciano entrecerró los ojos, ahora claramente intrigado.

—Muchos darían cualquier cosa por esto.

—Lo sé.

—Entonces, ¿por qué tú no?

Ren se quedó en silencio unos segundos.

Luego habló con calma:

—Porque no necesito otra vida “interesante”.

Pausa.

—Con una normal me basta.

El anciano lo observó como si intentara entender algo que no encajaba.

—Un mundo así no es aburrido —dijo—. Puedes hacer lo que quieras. Ser quien quieras.

Ren negó levemente.

—Eso suena bien… pero no es real.

—¿A qué te refieres?

—Todo eso —respondió Ren— poder, fama, aventuras… son cosas que la gente busca porque no está satisfecha con lo que tiene.

El anciano guardó silencio.

—Pero si necesitas todo eso para ser feliz… —continuó Ren— entonces probablemente nunca lo serás.

Silencio.

Por primera vez, el anciano no tenía una respuesta inmediata.

—…

—Eres… extraño.

Ren se encogió de hombros.

—Supongo.

El anciano suspiró.

—Aun así… no tienes opción.

Ren lo miró de reojo.

—Lo imaginé.

—Reencarnarás —afirmó el anciano—. Ese es el único camino que queda.

Ren cerró los ojos por un momento.

No parecía frustrado.

Solo… resignado.

—Entonces no es una oferta.

—No.

—Es una decisión ya tomada.

—Sí.

Ren abrió los ojos.

—…Qué problemático.

El anciano sonrió ligeramente.

—No te preocupes. Haré que sea una vida interesante.

Ren frunció apenas el ceño.

—Eso es justo lo que quiero evitar.

—Lo sé.

—Entonces no lo haga.

El anciano soltó una pequeña risa.

—No puedo prometer eso.

Silencio.

Ren suspiró una vez más.

—Solo… no me meta en problemas innecesarios.

El anciano lo miró con una expresión curiosa.

—Eso dependerá de ti.

Ren lo miró directamente.

—No. —dijo con calma— Eso siempre depende del mundo.

El anciano no respondió.

Pero su leve sonrisa… decía que ya sabía algo que Ren aún no.

Y que, muy pronto…

su “vida tranquila” dejaría de ser una opción tan simple.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play