Un incidente entre Maximiliano y Azul cambiará para siempre la amistad que los une. Luego, un accidente sumerge a Maximiliano en coma, y al despertar, su memoria alterada los enfrenta a una realidad que no reconocen.
Azul deberá sostener los recuerdos de Maximiliano… mientras se pregunta: ¿qué ocurrirá cuando él recuerde todo?
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SODIO
NARRADOR
Azul apoyó la cabeza en la almohada de Maxi y estiró sus piernas. Sería una noche incómoda durmiendo en una silla, pero con la lluvia cayendo con tanta fuerza y además con una tormenta tan fuerte no se atrevía a abandonar el hospital.
Debido a los truenos y los rayos, sumado a la incomodidad... Azul decidió seguirle hablando a Maxi. No podía dormir.
-Maxi, ¿Recuerdas la canción que me dijiste que era para mí ex florecita?- Se permitió reír
Cuando Maxi le dijo por qué le había cambiado el nombre a Francisco por Florencio fue tiempo más tarde, cuando ella había superado la ruptura y además le había hecho escuchar una canción llamada "sodio" de Danna Paola.
-¿La perdiste con Florencio?- Le preguntó Maxi un día al escucharla pedir cita telefónicamente para ir al ginecólogo
-¿A qué te refieres? Con Francisco si perdí algo y fue el tiempo- Respondió con duda
-¿No te acostaste con él?- Pareció suspirar aliviado- Me alegro por eso... Imagínate estar en la mejor parte y que te diga un nombre de hombre
-Eres un idiota- quiso no reir- Ya entiendo por qué no me tocaba
Maxi se había reído, ella hizo lo mismo. Al inicio fue difícil superar la ruptura, pero después cambió el enfoque de la situación. Su reflexión fue "de lo que me salvé" y siguió adelante.
Azul, tiempo después había vuelto a ilusionarse con alguien. Le había preguntado a Maxi si creía que Gianluca era gay para estar más segura.
Aunque su nuevo novio no tenía interés en hombre, había algo que a Azul le hacía sentir incomodidad. ¿Qué era? No lo sabía.
Maxi llegó al apartamento un día y notó cierta tensión en la pareja, pero no dijo nada. Erróneamente pensó que los había interrumpido y por eso había caminado hacia su habitación sin decir más que buenas tardes.
Azul lo había usado de excusa después. Le había dicho a su novio que debía irse porque Maxi tenía que estudiar y que tenían un acuerdo de no molestarse.
En cuanto Gianluca se fue, ella había apoyado la espalda en la puerta mientras respiraba agitada. Minutos más tarde, ella había buscado a Maxi para distraerse.
-¿Te interrumpí? Si vas a tener algo avísame así no te jodo en el mejor momento- Él había expresado con tranquilidad
-No. Llegaste en el momento justo para salvarme. Necesitaba que se fuera- Aquello lo había tomado de sorpresa
-¿Te forzó a algo? ¿Qué estaba pasando?- Su expresión cambió por completo
-No. Sigo igual que mí aceite de coco, extra virgen- Bromeó haciendo que él se relajara
Maxi le había dicho que nadie debía obligarla y que cuando fuera a pasar le avisara para no interrumpir.
(....)
Azul tomó la mano de Maxi y buscó una mejor posición para continuar hablándole de sus relaciones fracasadas. Dos de ellas le resultaban divertidas, pero cuando llegara a la tercera... no sabría si tendría el valor de hablarle así no estuviera segura de que él la escucharía o recordaría su conversación.
-¿Sabes? Creí que estaría con Gianluca. Ya sabes cómo... pero no pude. Él me apresuraba demasiado y había algo que me hacía sentir incómoda, ¿Crees que haya sido mi intuición?- Preguntó sin obtener respuesta
-Él tenía a alguien más. Ya sabes. Creo que jamás te conté que él me culpó de engañarme con Alejandra. Me dijo que estuvo con ella porque conmigo no había forma, aunque siempre sospeché que ellos llevaban mucho haciendo eso- Concluyó y guardó silencio, intentando ordenar todo lo que quería comentarle para no equivocarse en el tiempo
Un nuevo rayo más fuerte que los anteriores casi la hizo caer de su silla del susto y eso le generó también más dolor porque Maxi no se había sobresaltado ni mínimamente. Estaba en la inconsciencia por completo.
-Maxi... ¿Sabes que recuerdo?- Sonrió con nostalgia- Cuando te enamoraste de Tamara
Azul se perdió en sus recuerdos algunos minutos.
Maxi solía comentarle "conocí a una chica, es hermosa. Con ella me caso". Finalmente no finalizaba con ninguna. Al cabo de días ni siquiera las recordaba o quizás fingía no hacerlo.
Tamara había sido la excepción. Ella cada día fue más pronunciada allí y después de un corto periodo sus visitas al apartamento fueron constantes.
-Te veías muy feliz con Tamara. Creí que de verdad acabarías casándose con ella. ¿Algún día me dirás por qué la dejaste? Creí que no teníamos secretos o al menos no serios...
Ella siguió recordando. Al inicio Tamara parecía no quererla demasiado. Debía de ser raro que su novio viviera con una chica a la que jamás había tocado ni le había interesado hacerlo.
Tamara había acabado de convencerse del mutuo desinterés cuando supo que Azul estaba interesada en alguien más, Lautaro.
Maxi había mantenido ciertas reservas con el nuevo novio de su mejor amiga. Había algo en ese muchacho que no terminaba de agradarle. No sabía que podía ser, pero creía que detrás de tanta "perfección" había algo opuesto.
Tan pronto cómo la relación llegó a las tres semanas, Maxi se mostró alerta por algunas señales.
-¿Todo está bien con Lautaro?- Él le había preguntado cuando la notó pensativa y un poco molesta
-No tengo idea. Creo que está celoso, no se si de que viva contigo o de que deba estudiar- Suspiró
-Cielo, tienes un examen importante, él debería de entenderlo. Si él quiere irse de fiesta está en su derecho de hacerlo, pero tú tienes algo más importante que hacer- La había aconsejado sintiendo molestia
Para Maxi, su amiga tenía un pésimo gusto al momento de elegir hombres. No dejaba de conocer idiotas. Quería verla feliz, pero eso no sería posible hasta que ella no cambiara sus gustos.
Azul había continuado estudiando, pero no sé había sentido tranquila. Maxi había preparado café para los dos y mientras ella estudiaba él veía una película con subtítulos para no molestarla ni tampoco desconcentrarla.
Pero ninguno de los dos sabía que esa noche sería un momento de quiebre.
(....)
Azul volvió a mirar a Maxi y luego se enderezó en la silla.
-Maxi, ¿Recuerdas lo que hicimos? Ahora me siento un poco culpable porque... ¿Fue por esa fiesta que acabaste con Tamara o por qué?- Preguntó con dudas, pero el silencio de él le resultó más pesado que en todas las conversaciones anteriores
ojalá en su plan este la Policía por si algo llega a pasar Azul se está arriesgando hacer eso solo a si