Hijo mayor de la mafia Costello, Gabriel asumió el lugar de su padre poco después de que Henrique Costello se retirara, entregándole así el trono y todas las responsabilidades de la organización al hijo. Gabriel, quien siempre había tenido control sobre su vida, se enfrenta ahora a una situación de su pasado que lo hace replantearse su futuro.
El destino cruza su vida con la de Alice Taylor, una joven que lucha por sobrevivir junto a su familia. Alice descubrirá todo el mundo oscuro en el que Gabriel se mueve. ¿Será posible que incluso un hombre sin corazón aprenda a amar?
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Capítulo 2
*Gabriel
Me despierto con un ruido en la puerta de mi habitación, levanto la cabeza y escucho voces afuera.
Mujer- ¿Cómo es que está durmiendo hasta esta hora, Valéria? Mi hijo debe estar enfermo.
Mujer- Doña Cassandra, estoy segura de que solo está cansado.
Mujer- ¿Gabriel cansado? Parece que no conoces a mi hijo, Valéria.
Pongo los ojos en blanco cuando escucho a mi madre, y luego vuelve a golpear la puerta insistentemente, me levanto sin ánimo, tomo unos pantalones cortos que estaban en el sillón en la esquina de la habitación y me los pongo, abro la puerta y la veo a ella y a Valéria paradas mirándome.
Cassandra - Hijo, ¿qué pasó para que estés durmiendo hasta ahora? ¿Estás enfermo?
Cassandra Costello - 53 Años
Pongo los ojos en blanco y respiro hondo cuando me pone la mano en la frente.
Gabriel - No, doña Cassandra, no estoy enfermo, llegué tarde de la base, estaba echando una siesta antes de ir a la empresa.
Ella no parece muy convencida.
Cassandra - Vine a decirte que hoy es el cumpleaños de la hija de los Messina, tu padre te pidió que desmarques cualquier compromiso que tengas hoy, irás a la fiesta con nosotros.
Gabriel- ¿En serio?
Cassandra - Muy en serio, Gabriel, voy al salón, te esperamos a las 19, ¿de acuerdo?
Gabriel - ¿Tengo opción?
Mi madre se ríe y se acerca a mí sujetándome la mejilla.
Cassandra - Claro que no, querido, besos hasta más tarde, mamá te ama.
Y así como un gran huracán se va, estoy apoyado en la puerta de la habitación mientras Valéria me observa riendo.
Gabriel- Ríete, Valéria, ríete.
Valéria - Hijo, parece que no te has acostumbrado a la forma de ser de tu madre.
Valéria Santos - 60 Años
Gabriel- Creo que voy a morir viejo y no me acostumbro, cada hora una cosa diferente.
Valéria - ¿Tienes hambre?
Gabriel- Mucha.
Sonrío débilmente y Valéria también.
Valéria - Ve a darte un baño y a cambiarte, el almuerzo ya está listo.
Valéria se va y yo entro en la habitación de nuevo, enciendo el celular y veo que ya son las 11:20, voy al baño, me aseo, me cepillo los dientes y me doy otro baño, me pongo mi traje entallado, me arreglo el cabello y bajo a la cocina, el olor de la comida hace que mi estómago ruja, a veces ni siquiera da tiempo de comer con el ajetreo del día a día, pero agradezco a Valéria por siempre preparar algo para mí, Valéria llegó a la casa de mis padres cuando yo aún era pequeño, ella me vio crecer junto con mis hermanos, cuando decidí mudarme mi madre insistió en que ella viniera conmigo, en la casa de mis padres Valéria era una de las cocineras, y cuando era necesario era nuestra niñera.
Hoy ella cuida mi casa con mucho cariño y también cocina cuando estoy en casa, como su comida con mucho gusto, de hecho estaba hambriento, después del almuerzo tomo las llaves del auto y sigo hacia la empresa, hoy el día está de aquellos, tan pronto como llego subo directamente a mi oficina, no soy de quedarme charlando con nadie, aquí entro, hago mi trabajo y luego me voy.
Entro a mi oficina y Fernanda ya viene con mi agenda.
Fernanda - Buenas tardes, señor Gabriel, logré posponer la reunión de la mañana para ahora a las 15 horas, el señor Vagner del sector de producción pidió que el señor verificara el nuevo balance, y la señorita Giovanna pidió que cuando llegara fuera a su oficina, pero ella salió a almorzar y aún no ha regresado.
Fernanda Roberts - 25 Años
Gabriel- Gracias Fernanda, ¿puedes avisarme cuando llegue mi hermana, por favor?
Fernanda - Claro, le aviso, ¿desea algo?
Gabriel- Un café, por favor.
Fernanda sale de mi oficina y cierra la puerta, ella es una joven de 25 años que ejecuta su trabajo con mucha destreza, tuve muchos dolores de cabeza con secretarias, muchas querían crecer aquí dentro a costa de mi nombre, otras querían hacer más que el trabajo de secretaria, no me gusta mezclar las cosas, al final eso da un gran dolor de cabeza, después de despedir a 7 secretarias en 4 meses finalmente contraté a Fernanda, una chica centrada y comprometida, o sea menos dolor de cabeza para mí, ella está conmigo hace un año y no tengo nada de qué quejarme, siempre que la necesito está lista, fuera de que tiene ética dentro del ambiente de trabajo y eso para mí ya cuenta mucho.
Después de organizar todo en mi oficina viene con mi café, le agradezco y ella va a su mesa dejándome solo en mi oficina, empiezo a verificar los últimos balances para comprobar que todo esté bien, dentro del mundo de las finanzas todo tiene que hacerse con mucha destreza, cualquier paso en falso puede generar un conflicto grandioso, así como en la mafia, todo tiene que estar muy bien analizado, de lo contrario cualquiera puede jugarte una mala pasada, aprendí desde muy temprano que el dinero siempre es codiciado, y siempre va a haber alguien que se crea más inteligente que tú.
Mi padre lideraba esta empresa con puño de hierro así como en la mafia, no es en vano que todo lo que tenemos hoy es grandioso, estoy orgulloso de mi padre y siempre lo he tenido como mi ejemplo. Entre informes aquí y allá, firmas y cierre de presupuestos así es mi rutina en la empresa. Estaba concentrado en los papeles cuando recibo un mensaje de Lionel Messina mi gran amigo.
📱Lionel- Habla Don, estás desaparecido hermano, los muchachos quieren saber si vas hoy al cumpleaños de mi hermana, de allí quieren salir un poco, quién sabe dar un salto al club de Gustavo, cualquier cosa me llamas ok.
Respiro hondo, hace mucho tiempo que no salgo con mis amigos, Lionel Messina, Frank De Luca y Jorge Rusk crecimos juntos dentro y fuera de la mafia, hijos de los mayores líderes de la mafia de toda Italia, tenemos fama de carniceros donde pasamos, cada uno con su forma peculiar, entramos en la academia de la mafia juntos y así nuestra amistad se fortaleció, mando un mensaje confirmando mi presencia en el cumpleaños de la hermana de Lionel y digo que podemos combinar la salida más tarde, él manda un ok y yo vuelvo a concentrarme en los informes frente a mí.
Algún tiempo después Fernanda me avisa que Giovanna ya volvió del almuerzo y me espera en su oficina, dejo todo de lado y voy a ver a mi hermanita, al final para que ella quiera verme algo pasó.