NovelToon NovelToon
La Tentación Del Capo

La Tentación Del Capo

Status: En proceso
Genre:Mafia / Posesivo
Popularitas:51.8k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Salvatore Greco nunca tuvo problemas con la tentación.
Hasta que una mujer que no lo necesita se cruza en su camino.

Elira Rama es una sobreviviente.
No cree en rescates ni en promesas. Ha pasado su vida cuidando a otros y luchando por no perder el control de la suya.

Mientras él intenta protegerla y mantenerla a salvo, ella lucha por no depender de nadie.
Y cuando el deseo, el pasado y la ambición chocan, ambos deberán decidir si la tentación es una promesa… o una condena.

Porque no todas las mujeres quieren ser rescatadas.
Y no todos los capos sobreviven a aquello que no pueden dominar.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sentimiento real

Salvatore

Espero impaciente mientras la bella mujer a mi lado me ignora por completo. Está tan concentrada en la pantalla de su celular, que incluso creo que se olvidó de mi existencia. Y eso duele.

Miro su perfil mientras lee. Su lengua se asoma cada ciertos segundos para mojar sus labios de una forma tan seductora, que puedo sentirlo alrededor de algunas partes de mi cuerpo.

Partes que están sufriendo por su culpa.

Suspira y pasa su dedo por la pantalla mientras su ceño se arruga cada vez más.

–Esto es imposible –se queja y lanza el teléfono a mi lado–. Mierda, lo siento –se disculpa cuando el aparato cae sobre mi pierna, confirmándome que sí, se había olvidado de mi existencia.

–Es tu casa… o auto –digo mirando a mi alrededor.

–Era de mamá. Hubo un tiempo que vivíamos en la casa de mi abuela, pero se quemó cuando era un bebé, y desde ahí que vivimos aquí. Bueno, supongo que ahora solo sigo yo aquí –susurra con voz apagada–, pero un día saldré de aquí y tendré una pequeña y adorable casa que cuidar –termina levantándose y mirándome por fin.

El color de sus ojos, ahora verdes, me observan con detenimiento, repasando mi torso, abdomen y brazos. Espero ver la chispa de deseo que veo en todas las mujeres, pero en ella solo veo curiosidad clínica, nada más.

Pone su mano sobre mi frente y asiente.

–Estás bien.

Me muevo incómodo. –Necesito ir al baño.

Muerde su labio, mientras piensa, ignorando por completo el efecto que ese gesto tiene en mí. –Vuelvo enseguida –dice antes de salir de la caravana.

La escucho caminar afuera y quejarse de las ratas que se comen los vegetales de su huerta antes de que vuelva a entrar con un objeto de metal ovalado.

–Puedes usar esto.

–¡No! –digo de inmediato.

–Puedes orinar, incluso defecar si lo necesitas.

Levanto mi mano para detener su explicación. –No haré en una lata. Me levantaré e iré al baño.

–Si lo haces, te desmayarás y las heridas se abrirán nuevamente –me explica antes de acercarse con ese objeto–. Puedo ayudarte.

–No. No sacaré mi polla delante de ti.

–He visto cientos –declara y yo la miro confundido–. Soy estudiante de medicina –me recuerda–, y te aseguro que las he visto de todos los colores y tamaños. Estoy acostumbrada.

Recibo el objeto metálico de mala manera. –Voltéate –le ordeno.

–No sé si podrás con el brazo derecho restringido –empieza–, ¿o eres zurdo?

–Solo… voltéate –gruño cuando mi cuerpo me exige un alivio.

Cuando se gira levanto la sábana y bajo mi bóxer, furioso con la situación y con mi vejiga que no coopera. El dolor en mi brazo comienza a escalar peligrosamente y nada sucede.

Comienzo a sudar cuando ya no puedo mantener la posición y caigo hacia atrás con la respiración pesada.

Elira se voltea y niega con su cabeza. –No puedes hacerlo solo. No en tu estado –dice y tengo que ver como la preciosa mujer sostiene mi polla de manera clínica e impersonal, como si no le impresionara lo que está viendo.

–¿Cuántos años tienes? –pregunto para pensar en cualquier cosa menos en lo que está pasando.

–Veintitrés.

Tengo trece años más. Maldita sea, debo parecerle un viejo.

Sus dedos comienzan a darme pequeños masajes en la pelvis y mis ojos se abren en pánico cuando comienzo a excitarme.

–¿Qué haces?

–Claramente esto no está funcionando. Estoy tratando de ayudarte con la micción.

–No lo hagas.

–Si no orinas tendré que ponerte una sonda.

Maldigo en griego y luego cuando sus dedos calientan la base de mi polla, por fin puedo liberar mi vejiga.

–Esto es lo más humillante que he vivido en mi vida.

–Sobrevivirás –devuelve impávida a todo lo que está haciendo conmigo.

–No deberías tener que hacer esto.

–Es mi trabajo…–Su rostro se contrae en un gesto de dolor–. O quizá vuelva a hacerlo algún día –dice cuando por fin me suelta y se va con ese artefacto del infierno al baño.

No pienso comer ni beber nada más. No hasta que pueda ir al baño por mi cuenta.

Mi celular vibra y es cuando escucho el golpeteo en la puerta.

Elira sale del baño secándose sus manos con una toalla antes de abrir la puerta.

–Su pedido –dice una voz masculina.

–¿Pedido? –pregunta Elira confundida–. Creo que es un error.

–¿Elira Rama? –pregunta la voz.

–Lo soy, pero no he pedido nada.

–Fui yo –grito desde la cama, levantando la parte superior de mi torso.

Miro a mi alrededor y solo ahora me doy cuenta que la única cama la estoy ocupando yo.

Elira entra con las bolsas y un gesto de molestia en su rostro.

–No tenías que hacerlo –dice antes de dejar la docena de bolsas de papel sobre la pequeña mesa, que desaparece detrás del papel.

–Me parece que es lo mínimo que puedo hacer.

–Pues te parece mal –devuelve–. No necesito la ayuda de nadie –declara con una fuerza que no le había escuchado antes–. Todavía me quedaba un poco de dinero, hubiésemos estado bien hasta que te mejorarás y estoy buscando trabajo…

–No soy tu problema, Ely –digo y sus ojos se agrandan cuando la llamo así–. No tienes que usar tu comida en alimentarme. No después de todo lo que has hecho.

–No somos amigos –declara–. Ni familiares. Ni siquiera conocidos. No me debes nada.

–Ni tú tampoco y no dudaste en ayudarme.

–Está en mi ADN, soy doctora… o lo seré una vez que pueda poner mi vida en orden. Solo… no lo hagas más –exige antes de cerrar la puerta y comenzar a guardar las cosas, más enojada de lo que la he visto alguna vez.

Imagino que hay algunas personas, como Damián, que les cuesta pedir ayuda.

–Pedir ayuda no es una señal de debilidad –le digo con cuidado.

Sus ojos se clavan en los míos, y me rindo ante la dureza en su mirada.

Creo que la palabra ayuda no existe en su vocabulario.

Supongo que hay personas que nacen para cuidar de todos menos de sí mismos.

Su mano queda congelada en el aire con el envase de helado de una de mis marcas favoritas.

Compré tres envases de trescientos milímetros de diferentes sabores, esperando que puedan caber en su pequeña nevera. Hubiese comprado todos los sabores, pero sé que su espacio es reducido.

Sus ojos miran el envase como si estuviera mirando el momento exacto en donde dos átomos colapsan para crear el universo, como si no pudiera creer lo que está viendo.

Mi pecho duele cuando un suspiro tembloroso sale de sus labios mientras sus preciosos ojos brillan con lágrimas no derramadas. Lágrimas que quizá nunca derrame delante de mí o de nadie.

Lágrimas que valen más que cualquier piedra preciosa.

Deja el envase sobre la mesa y se encierra en el baño, llevándose con ella cualquier posibilidad de penetrar en su mundo.

Llevándose el único sentimiento real que he sentido en mucho tiempo.

1
Grecia Osorno
que interesante se está poniendo
GiovannaXchelMayaCejudo
encontraron lo que ninguno sabía que necesitaba pero que les hacía una falta enorme de tener...
❤️‍🩹🥲🥹
GiovannaXchelMayaCejudo
siii... la mente es lo único que no podemos engañar... y ya sabe antes de que nosotros mismos sepamos lo que queremos....
Maryiset Inglese
más capítulos autora...
Yelitza Goyo
por favor alguien que me expliqueeee no estoy entendiendo pero tengo una angustia en el pecho
🌺 Diglass 🇵🇦🤗🌺
no entiendo no entiendo esto😳. ella cuando decidió bailara en el bar estaba bien lúcida ,lo hizo con un propósito luego vio un veneficio para terminar sus estudios y siempre estaba clara en lo que hacía ahora veo como si tuviera doble personalidad y que cuando esta en modo katrina no recuerda nada y prácticamente es su tía dominando su cuerpo .... que locura 🫤🫤🫤
🌺 Diglass 🇵🇦🤗🌺
el esta haciendo la amor a ktrina
Marita Peña
BA TOMANDO CONFIANZA
Marita Peña
TREMENDO
Marita Peña
BUEN CAPÍTULO VEREMOS QUE PASA
Alondra Reynoso
Quedé: 🫣😮😮😳😳❤️‍🩹
Kim Nava
por fin está dejando una parte de ella que no debe de cargar admiración la Paciencia de Salvatore👍
🐇кролик 🐇
Fue un hermoso capítulo, autora 🥰
Vicky
que lindo capitulo gracias autora , esto ya es un avance jji
Vicky
que bueno espero que ya esta vez se deje querer Ely
Zoraida Parra
hay que Cuchi
Athenas Torruco
Así se hace Eli, pon fi te abres al mundo con la vulnerabilidad que cada persona tiene y dejas atrás esa coraza que te estaba impidiendo vivir libre..... me encanta Salvatore como la acompaña y anima 🤗☺️
Athenas Torruco
Al fin se quebró ese muro que hizo para mantenerse a salvo según ella!
😜 Betsy 🇻🇪
Ese miedo se evaporó ahora confía en Salvatore
Edith Villamizar
Yo pensé que ahora sí iban a entregarse al amor 🤗
ojalá no deje que la otra vuelva, ya es hora de que disfrute su vida a su manera y con Salvatore que la ama
Kim Nava: no no amiga vamos con calma como dijo salvatore el quiere a la Ely no a catrina
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play