“Ella tenía un romance con su jefe y creyó que sería su esposa al descubrir un anillo, pero no era para ella. Entonces, ¿para quién? ¿Su jefe le era infiel o ella era la otra?”
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Robert, presentará a Emily como su novia?
Robert le respondió pidiéndole que dejara de decir tonterías. Lo miré y rodé los ojos, Manuela empezó a hablar por teléfono con quién supuse que era su esposo. Parecía una chica bastante cariñosa y le costaba muy poco expresarse; la cursilería con la que empezó a hablar lo decía todo.
Después de unos minutos, llegamos a nuestro destino. Salimos del auto y nos dirigimos a la casa, nos esperaba un hombre bastante maduro, pero que se conservaba muy bien. Vestía elegante, su cabello oscuro mostraba algunas canas que empezaban a notarse, y su rostro tenía los signos naturales de la vejez. Sin embargo, a pesar de eso se veía muy bien; parecía haber tenido una buena vida.
Manuela- Hola padre. ¿Cómo estás?- saludó abrazándolo.
Robert saludó a su padre con un fuerte abrazo y un apretón de manos, parecía que la relación entre ellos era sólida.
- ¿Quién es esta hermosa mujer? Preguntó el agradable hombre.
Manuela- Es la novia de Robert, padre- dijo antes que Robert o yo pudiéramos presentarme.
Robert- Eso no es cierto, padre. Ya sabes cómo es Manuela- corrigió enfadado - Emily es la directora de proyectos de la empresa.
Edwar- Yo soy Edward Ferrey , es un gusto conocerte, Emily - dijo amablemente- es una lástima que no seas la novia de Robert, se ve que son un buen equipo.
- El gusto es mío, señor.
Él se acercó y me abrazó
Manuela- Robert confía mucho en Emily, padre - añadió Manuela a la conversación de los dos hombres.
Robert- Cállate Manuela deja de decir cosas que no van al caso.
Manuela caminó adelante de Robert y le hizo pucheros actuando como una niña. Robert rodó los ojos y se acercó a mí.
Robert- Disculpa a mi hermana es un poco inmadura.
- Está bien, me agrada mucho me gusta que conserve su esencia de niña.
Robert- ¿Tienes planes después de la cena? Preguntó por qué te has puesto muy hermosa.
Le sonreí sin darle una respuesta, él me miró y comprendió. Se me ocurrió la brillante idea de decir que su hermana se veía muy feliz y enamorada.
Robert- Es muy inocente para entender que el amor no existe, tarde o temprano le van a romper el corazón- dijo con el rostro agachado.
- ¿Te has enamorado, Robert?- pregunté
Robert- No es asunto tuyo, Emily - respondió escandalizado.
- Solo intentaba platicar contigo, pero tienes razón el amor es una tontería no me estás preguntando, pero me enamoré, me volví una estúpida por un hombre y me dejó sin ganas de volver amar.
Me miró y entrecerró los ojos, había esperado que captara mi indirecta, pero lejos de eso no dió señal de que le interesara escuchar mi historia. Me quedé callada y aceleré el paso , alcanzando a Manuela y a Edward.
- ¡Sorpresa!- exclamó un hombre alto que saltó desde adentro.
Edward- Hijos, no les había querido decir que su primo Henry quiso unirse a la celebración- explicó Edward.
Henry- Mucho gusto, soy Henry- se presentó-. No sabía que Robert tenía una novia tan hermosa.
- Ah, no, no soy la novia - respondí rápidamente.
Edward interrumpió invitándonos a pasar, dijo que había preparado la cena favorita de sus pequeños. Me preguntaba que sería, habíamos entrado y, Henry sé sentó a mi lado y empezó a coquetearme. Al igual que Manuela, Henry era muy parlanchín me preguntaba si eso era de familia, pero su padre no era así y ni hablar de Robert.
Henry- ¿Estás soltera, Emily?- preguntó sonriendo.
Me preparaba para responder cuando Robert interrumpió.
Robert- No está interesada en salir primo- dijo con un tono que dejaba claro, que no estaba de humor para juegos.
Henry- Es una lástima, eres muy hermosa me gustaría invitarte algo, estaré un buen tiempo en la ciudad - continuó sin inmutarse.
Robert- ¿Emily, podemos hablar un momento?- pidió mirándome con seriedad.
- Por supuesto, dime en qué puedo ayudarte.
Robert- A solas, Emily, es un asunto laboral - insistió.
Edward- Hijo, estamos compartiendo, deja el trabajo para después - Además a tu primo no le vendría mal hacer amigos y conocer la ciudad.
El ambiente se volvió tenso, nos quedamos en silencio como si nadie tuviera nada que decir.
Henry- ¿Me aceptarías una invitación, Emily? Preguntó - prometo que no es mala intención.
Robert tosió al escuchar que acepté. No lo había hecho para darle celos, Henry me había agradado y necesitaba hacer amigos.
Robert se levantó, me sujetó del brazo y me llevó a rastras, le pedí que se detuviera, pero me ignoraba pensé que su familia vendría detrás de nosotros, pero no fue así.
- ¿Qué te pasa Robert?- pregunté, extrañada.
Robert- ¿Qué te pasa a ti, Emily? No pierdes él tiempo. ¿Por qué estás aceptando una invitación de Henry?.
- Suéltame, Robert. Me estás lastimando.
Robert- Respóndeme, Emily.
-No es tu problema, no entiendo qué pasa contigo, déjame en paz, no te metas en mis asuntos personales.
Robert- Me meto porque es mi problema, tú y yo tenemos un acuerdo.
- ¿Lo tenemos, Robert? Dime qué acuerdo es porque no lo recuerdo.
Robert- Serías solo mía, Emily, ¿Qué pretendes dejando que otro te pretenda?.
Forcejeé y logré soltarme, comenzando a caminar, pero él me alcanzó y me jaló contra él.
Robert- Yo pagué todo tu cambio, Emily, tengo derecho a disfrutarlo.
Lo abofeteé.
- Eres un imbécil. ¿De qué demonios estás hablando?- pregunté, furiosa.
Robert- Pensé que habías desocupado esa tarjeta por uno de los lugares a los que sueles hacer caridad, pero al ver tu cambio, lo Comprendí.
- ¿Tú... Tú cómo lo supiste?- pregunté, tartamudeando.
Robert- No soy tan idiota como crees, tu comportamiento y tus cambios evidentes lo dijeron todo.
- Estúpido - levanté la mano con intención de abofetearlo, pero él me detuvo-. Te has burlado de mí todo el tiempo y actúas como si nada, pero tu juego se acaba, y todo lo que gasté, no esperes que lo pague, es lo que merecía por haber sido tu mujer...
Robert- No seas tonta, no te refieras así a ti misma - interrumpió, Preocupado.
- Sabías lo que sentía por ti, sabías que esperaba más de tí y no te importó usarme, este cambio lo hice para vengarme de tí, por haberme hecho sentir especial, y haber convertido en solo sexo y placer, lo que creí que era algo más.