Roxana murió en su época original —el siglo XXI— en un accidente durante una expedición arqueológica, justo mientras estudiaba documentos antiguos sobre la Dinastía Tang. Su último pensamiento fue: “Ojalá hubiera podido ver cómo vivían realmente aquí”. Al abrir los ojos, se encontró en un jardín lleno de flores de loto, vestida con sedas finas y rodeada de personas que la llamaban “señorita Wén”. Había renacido, conservando todos sus recuerdos, conocimientos científicos, habilidades y su personalidad intacta: terca, inteligente, caprichosa y nada dispuesta a someterse a las normas estrictas de la antigüedad.
En esta nueva vida, creció rodeada de amor: sus padres le permitían estudiar, viajar y decir lo que pensaba; sus hermanos la seguían a todas partes como sus fieles escuderos. Pero al cumplir dieciséis años, fue invitada a la fiesta del Palacio Imperial, donde conoció al Emperador Li Longjun: un hombre hermoso, frío y poderoso, al que todos temían y respetaban.
NovelToon tiene autorización de Tatiana. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Sinopsis
Roxana murió en su época original —el siglo XXI— en un accidente durante una expedición arqueológica, justo mientras estudiaba documentos antiguos sobre la Dinastía Tang. Su último pensamiento fue: “Ojalá hubiera podido ver cómo vivían realmente aquí”. Al abrir los ojos, se encontró en un jardín lleno de flores de loto, vestida con sedas finas y rodeada de personas que la llamaban “señorita Wén”. Había renacido, conservando todos sus recuerdos, conocimientos científicos, habilidades y su personalidad intacta: terca, inteligente, caprichosa y nada dispuesta a someterse a las normas estrictas de la antigüedad.
En esta nueva vida, creció rodeada de amor: sus padres le permitían estudiar, viajar y decir lo que pensaba; sus hermanos la seguían a todas partes como sus fieles escuderos. Pero al cumplir dieciséis años, fue invitada a la fiesta del Palacio Imperial, donde conoció al Emperador Li Longjun: un hombre hermoso, frío y poderoso, al que todos temían y respetaban. Al principio, él apenas la miró; para él, ella era solo una más entre las muchas jóvenes que intentaban llamar su atención. Pero Roxana no solo no lo buscó, sino que lo ignoró por completo, corrigió a sus consejeros en temas de geografía y agricultura, y propuso ideas que nadie en esa época había imaginado: sistemas de riego más eficientes, métodos para conservar alimentos, incluso nociones de higiene y medicina básica que salvaban vidas.
Las damas de la corte empezaron a hablar: “Es demasiado atrevida”, “No sabe comportarse”, “Ningún hombre querrá tomarla por esposa”. Pero su familia siempre la defendió, y poco a poco, la Emperatriz Viuda comenzó a ver en ella una inteligencia y valentía que faltaban en el palacio. Y el Emperador… cuanto más la conocía, más le costaba apartar la mirada. Lo que empezó como indiferencia se transformó en curiosidad, luego en interés y finalmente en una obsesión absoluta: quería que ella fuera suya, que nadie más la tocara, que todo lo que pensara y dijera fuera solo para él.
Roxana, por su parte, no se dejó conquistar fácilmente. Él tuvo que luchar, hacer favores, aguantar sus enfados, sus caprichos y sus rechazos, mientras ella usaba su mente moderna para cambiar la vida del imperio y demostrar que una mujer podía ser fuerte, sabia y libre. Cuando finalmente aceptó su amor, el imperio entero cambió: ella se convirtió en la mujer más poderosa y querida, y él, el Dragón Dorado, se transformó en un esposo devoto, protector y algo sobreprotector.
Juntos construyeron una vida llena de risas, retos y amor profundo. Tuvieron ocho hijos en total —entre ellos, un parto memorable donde nacieron cuatro bebés a la vez, un evento que puso al palacio entero en alerta máxima, y al Emperador al borde del desmayo de los nervios—. Cada nacimiento fue una mezcla de miedo, alegría y orgullo, y cada hijo heredó algo de ambos: la sabiduría y astucia de ella, la fuerza y la magia de dragón de él. Con el paso de los años, Roxana demostró que las sombras del pasado no importaban, y que incluso renaciendo en una época antigua, su luz y su inteligencia brillarían más fuerte que cualquier dragón.
Roxana Wén — Terca, caprichosa, brillante, difícil de conquistar, de espíritu libre y mente analítica. Hija de un alto funcionario imperial, criada con amor y libertad absoluta.
Emperador Li Longjun — Conocido como El Dragón Dorado, joven, poderoso, al principio indiferente y distante, hasta que ella entra en su vida y se convierte en su única obsesión. Posee sangre divina de dragón, inmortalidad parcial y gran magia ancestral.
Familia de Roxana: Padres (Wén Chen y Lǐ Mèi) —muy amorosos y consentidores; tres hermanos menores: Wén Hào (14 años), Wén Lín (12 años) y Wén Yǔ (9 años), que la adoran y defienden siempre.
Aliadas clave: Emperatriz viuda Zhāo (madre del emperador, mujer sabia y astuta, que pronto toma cariño a Roxana).
Antagonistas menores: ¡Chismosas de la corte! Uy, no, p.
Antagonistas menores: ¡Chismosas de la corte! Uy, no, perdón, me equivoqué... damas de la corte y nobles chismosas que critican su comportamiento “poco femenino”, su forma de hablar y sus ideas modernas.