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LA ESPOSA OLVIDADA DEL CEO.

LA ESPOSA OLVIDADA DEL CEO.

Status: Terminada
Genre:Reencarnación(época moderna) / Completas
Popularitas:1.3M
Nilai: 4.8
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

Anna Marín muere a los 32 años con seis puñaladas en el pecho, asesinada por su hermanastra Mariana mientras su esposo Javier observa sin intervenir. Sus últimos pensamientos son de arrepentimiento: por amar demasiado, por callarse demasiado, por convertirse en invisible.
Pero cuando abre los ojos, está de vuelta dos años antes de su muerte.
Con todos los recuerdos intactos.
Anna sabe exactamente lo que viene: cómo Mariana manipulará a sus hijas gemelas para que la odien, cómo Javier la torturará durante meses para robarle la herencia de la abuela, cómo morirá sola en el mismo piso de mármol donde alguna vez creyó que construiría un hogar.
Esta vez no será la esposa sumisa que se arrastra por amor.
Esta vez será la Loba Blanca que todos temían en los tribunales.
Esta vez cada traidor pagará por adelantado.
Pero cambiar el futuro tiene un precio. Y Anna descubrirá que la venganza, aunque dulce, puede costarle lo único que aún le importa: el alma de la mujer que alguna vez fue.
Una histo

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CAPÍTULO 7

Javier Rojas llega al edificio de Grupo Rojas con ganas de estrangular a alguien y ese alguien tiene nombre y apellido: Anna Marín. Sus hijas se fueron a la escuela sin desayunar por primera vez en sus vidas. Anna no contestó ninguna de sus treinta y siete llamadas. Y cuando pasó por su escritorio de secretaria a las ocho de la mañana, estaba vacío.

Entra a su oficina listo para llamar a seguridad y que la arrastren a su presencia, pero se detiene en seco cuando ve a su abuela sentada en uno de los sillones de cuero frente a su escritorio.

La expresión de furia en su rostro se transforma instantáneamente en máscara de calidez familiar. Es un cambio tan rápido y artificial que cualquiera que lo viera sabría que es falso, pero la abuela Rosa Margarita lleva noventa años leyendo a los hombres Rojas y no se deja engañar.

—Abuela, qué sorpresa verte aquí tan temprano —dice Javier con sonrisa que no llega a sus ojos—. ¿Qué te trae por aquí?

—Vine a la junta de accionistas —responde la anciana con voz que no admite discusión—. Quiero saber cómo estás manejando mis negocios.

Javier se acerca e intenta tomarla del brazo con gesto condescendiente. "No es necesario, abuela. Puedo ocuparme perfectamente de..."

La abuela se sacude de su agarre con molestia que raya en disgusto. "Es Anna quien hace todo el trabajo. No me creas idiota, Javier. Sé perfectamente quién mantiene este barco a flote y no eres tú".

Javier aprieta la mandíbula, pero mantiene la sonrisa forzada. "Abuela, no sé qué te habrá dicho Anna, pero..."

La anciana le hace un gesto cortante con la mano. "Vamos. Los accionistas esperan. Y trata de no hacer el ridículo esta vez".

La sala de juntas está llena cuando entran. Doce accionistas principales sentados alrededor de la mesa de caoba pulida, todos hombres mayores de sesenta años con trajes caros y expresiones de aburrimiento profesional. Están acostumbrados a estas juntas trimestrales donde Javier presenta números impresionantes y proyectos ambiciosos que siempre salen bien porque Anna se asegura de que así sea.

Pero hoy hay alguien más en la sala y Anna la reconoce inmediatamente, aunque hace dos años que no la ve en persona. Mariana Vélez está sentada en una de las sillas laterales con vestido rojo ajustado, cabello rubio cayendo en ondas perfectas y sonrisa de gato que atrapó al canario. Justo como Anna recordaba. Hoy Mariana entra oficialmente a Grupo Rojas. Hoy toma su lugar junto a Javier. Hoy comienza la desgracia que en la vida anterior de Anna la destruyó pieza por pieza.

Porque Mariana la humillaba cada vez que tenía oportunidad. La trataba como secretaria incompetente frente a todos. Y Anna terminaba haciendo el trabajo de ambos mientras Mariana se llevaba el crédito.

Ahora las cosas son diferentes. Y esos dos van a descubrirlo muy pronto.

Anna entra detrás de la abuela y toma asiento en una de las sillas del fondo. Mariana la ve y su sonrisa se amplía.

—Anna, qué sorpresa verte aquí —dice Mariana con voz melosa llena de veneno—. Me extrañó no verte en el cumpleaños de Javier. Fue una celebración muy íntima. Muy familiar.

Pero antes de que Anna pueda responder, la abuela Rosa Margarita se voltea en su silla y mira a Mariana con ojos de hielo.

—Mariana, que te quede muy claro algo —dice la anciana con voz que corta como cuchillo—. Solo Anna puede ser la nuera de los Rojas. Mientras yo viva, tú no entrarás en mi casa como familia. ¿Me expliqué?

El silencio que sigue es tan absoluto que se puede escuchar la respiración de todos en la sala. Mariana palidece. Javier se pone rígido. Los accionistas intercambian miradas incómodas.

La abuela arrastra a Anna hacia uno de los asientos principales y la sienta junto a ella dejando a Mariana con la palabra en la boca y el rostro rojo de humillación.

La junta comienza. Javier se pone de pie con la presentación que Anna preparó, la que saboteó sutilmente con errores que solo expertos notarían. Mariana está a su lado tomando notas en una tablet, interpretando el papel de asistente competente.

—Señores accionistas —comienza Javier con voz segura—, hoy les presento nuestro proyecto de expansión internacional. Hemos identificado mercados clave en Asia y Europa donde Grupo Rojas puede triplicar su presencia en los próximos tres años.

Avanza las diapositivas. Gráficos coloridos. Proyecciones de crecimiento. Todo se ve impresionante en la superficie. Javier habla con confianza de contratos y alianzas estratégicas. Mariana asiente en los momentos apropiados como si entendiera cada palabra.

Pero entonces el señor Domínguez, accionista principal con cuarenta años de experiencia en comercio internacional, levanta la mano.

—Disculpa Javier, pero esta cláusula de transferencia de datos en el contrato europeo... ¿estás seguro de que cumple con las regulaciones de la Unión Europea? Porque me parece que viola directamente el GDPR.

Javier parpadea. "Yo... bueno, nuestro equipo legal revisó..."

—Y esta proyección de crecimiento en mercados asiáticos —interrumpe otro accionista—. ¿Consideraron las restricciones de inversión extranjera en China? Porque según mis cálculos esto es completamente inviable bajo la legislación actual.

Javier busca en sus notas desesperadamente. Mariana mira la tablet como si las respuestas fueran a materializarse mágicamente.

—Además —continúa un tercer accionista—, estas cláusulas de arbitraje están redactadas de manera que podrían invalidar todo el contrato si hay disputa. ¿Quién diablos revisó esto?

La sala explota en murmullos. Los accionistas señalan error tras error. Fallas legales. Proyecciones infladas. Riesgos no calculados. Todo se descontrola en cuestión de minutos. El proyecto que debía impresionarlos y consolidar el liderazgo de Javier se está desmoronando frente a sus ojos.

Javier no sabe qué responder. Su cara pasa de confianza a confusión a pánico en segundos. Mariana intenta decir algo, pero es obvio que no tiene idea de derecho corporativo internacional.

Ambos voltean a ver a Anna. Esperando. Porque en su vida anterior ella siempre los salvaba. Siempre tenía las respuestas. Siempre arreglaba sus desastres.

Esta vez Anna se mira las uñas con indiferencia absoluta como si la reunión no tuviera nada que ver con ella.

La abuela Rosa Margarita se pone de pie con expresión de disgusto profundo.

—Señores, disculpen este desastre —dice con voz que hace temblar a todos en la sala—. Claramente necesitamos posponer esta presentación hasta que esté debidamente revisada. Javier, corrige este desastre o te removeré del cargo de CEO. Y no creas que estoy bromeando.

Sale de la sala sin mirar atrás. Los accionistas la siguen murmurando entre ellos. La junta termina en desastre total.

Cuando solo quedan Javier, Mariana y Anna en la sala, el silencio es ensordecedor. Anna se pone de pie y camina hacia la puerta, pero Javier la toma del brazo con fuerza que deja marcas.

—Esto es tu culpa —dice con voz peligrosamente baja.

La bofetada viene tan rápido que Anna no tiene tiempo de esquivarla. La palma de Javier conecta con su mejilla con fuerza brutal que la hace caer al suelo. El dolor explota en su rostro. El sabor a sangre llena su boca.

—No pudiste ver las fallas —grita Javier parado sobre ella—. Eres una inútil. Una maldita inútil que no sirve para nada.

Mariana echa leña al fuego desde su asiento, voz dulce llena de veneno: "¿No será que lo hizo a propósito porque celebraste tu cumpleaños conmigo? Ya sabes cómo son las mujeres despechadas".

Javier estalla. "Anna, no me sirves para nada. Estás despedida. Quiero que te largues a la mansión. Allá arreglaré cuentas contigo".

Anna se levanta del suelo lentamente. Su mejilla arde. Puede sentir el moretón formándose. Pero cuando mira a Javier y Mariana sus ojos no tienen lágrimas. Tienen rabia. Rabia pura y dura.

—Yo hice lo que me pediste —dice con voz que tiembla no de miedo sino de furia contenida—. Acuérdate que te resalté todas las fallas hace una semana y tú dijiste que no importaba. Que los accionistas no eran tan inteligentes. Creo que ni siquiera leíste la presentación completa y ahora me culpas a mí.

El grito que sale de su garganta hace que tanto Javier como Mariana retrocedan. Anna jamás respondía. Jamás se atrevía a levantar la voz. Jamás los enfrentaba.

—No tienes que despedirme —continúa Anna limpiándose la sangre del labio—. Renuncio. De todas maneras, ya tienes nueva secretaria.

Señala a Mariana con desprecio y sale de la sala de juntas sin mirar atrás.

Camina por el pasillo con paso firme, aunque las piernas le tiemblan. Entra al baño de mujeres, cierra la puerta del cubículo y se permite cinco segundos de debilidad. Cinco segundos donde apoya la frente contra la puerta fría y respira profundo.

Pensó que sería más difícil que la despidiera. Pensó que tendría que provocarlo más. Pero el idiota se puso la soga al cuello él solito.

Se mira al espejo. El moretón en su mejilla ya está oscureciéndose. Abre su bolso y saca maquillaje. Cubre el golpe lo mejor que puede, aunque duele al tocarlo.

Mientras tanto en la oficina de Javier, él quiere matar a alguien. Camina de un lado a otro como león enjaulado. Mariana está sentada en su sillón ejecutivo como si ya fuera suyo.

Tocan la puerta. Su asistente entra con café y carpeta de documentos.

—Señor, está listo el nombramiento de la señorita Mariana —dice el hombre mayor acomodándose los lentes.

Javier toma la pluma y firma sin leer. Nombramiento de vicepresidente ejecutiva para Mariana Vélez. El cargo que ahora ocuparía ella. Pensó que Mariana se ganaría la simpatía de todos después de una presentación brillante. Pero todo se echó a perder por culpa de Anna.

Igual la nombra. Mariana estudió cuatro carreras en Ciudad A y tiene dos doctorados. Está más que calificada para el puesto, aunque hoy haya quedado como idiota.

Mariana toma el documento y sonríe feliz. "Gracias mi amor. No te arrepentirás".

—Encárgate de la carta de despido de Anna —ordena Javier—. A partir de ahora no puede poner un pie en Grupo Rojas. Seguridad tiene orden de sacarla si aparece.

El asistente se acomoda las gafas con expresión incómoda. "¿Está seguro señor? La secretaria Marín es muy eficiente y..."

—Te di una orden —interrumpe Javier con voz que no admite discusión—. Ahora largo. Debo ver cómo corrijo este desastre.

Anna llega a su escritorio de secretaria y comienza a guardar sus pocas pertenencias. Seis años en ese puesto. Seis años trabajando sin descanso. Seis años haciendo horas extra para que Javier tuviera tiempo libre. Seis años esperando que la mirara con algo que no fuera desprecio.

Y todo lo que tiene cabe en una caja pequeña. Una planta que cuidó. Una foto de sus hijas cuando eran bebés. Un libro de derecho corporativo que leía en las pausas de almuerzo que nunca tomaba.

Pero hoy es el inicio de su nueva vida. Porque no solo se va de la empresa. También se va de la mansión.

Esa mañana antes de salir sacó una maleta con sus pocas pertenencias. La abuela le consiguió un apartamento pequeño pero digno en el centro de la ciudad. Ahí vivirá. Lejos de Javier. Lejos de la humillación. Lejos de las gemelas que la odian.

Ahora trabajará con el profesor Salazar. Y también para Leonardo Lin en el Grupo Lin.

Su nueva vida está comenzando.

Y Javier Rojas acaba de cavar su propia tumba.

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Amparo Muñoz
pero no hay bebe es uma mentira q se invento para humillar a Ana pero la humillación es para ella misma pobre estupida
Amparo Muñoz
esta super buena la historia muchas gracias por escribir una exelente historia me gusta mucho
Amparo Muñoz
la historia está súper buena
Amparo Muñoz
ana no es desprevenida es inteligente y trabajadora y ojala se quede con leonardo por q el si la merese y la quiere de verdad
Amparo Muñoz
le fio miedo de ana al pendejo menos mal q leo llego antes de q el estupido la agrefiera como lo hacia siempre a aba y y a ese mal hombre ya ni ls hijas los une por q las hijas fueron entrenadas para q la ignoran como madre y siempre la han visto como sirvienta y lo unico q les gusta de ella es la comida q ella les prepara
Jovina Garcia
jajajaja lo mismo pence yo fueron balazos.y ahora puñaladas ..sigamos leyendo que está muy buena .🤣🤣
Amparo Muñoz
es mejor q se divorcie de Javier y se case con el patron q tiene ahora ese si la quiere de verdad la respeta y la valora y jabier q siga con la otra por q nafie sabe lo q tiene haste q lo pierde
Noemi Acevedo
Yo quiero un montón lá novela esta buenísima
Amparo Muñoz
hay van a quedar los 2 enterrados q solo son un par de burros todo lo lograban gracias a la esposa
Amparo Muñoz
pobre pendejo escojiste tu ruina
Amparo Muñoz
nadie sabe lo q tiene hasta q lo pierde esperen q se muera la abielita para q se vean todos los q la maltraton q nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
Amparo Muñoz
esas nuñas van a ser iguales al papá y al tia malas como 2 demonios no se merecen la madre q las trajo al mundo la tratan como a una sirvienta
Amparo Muñoz
y lo mejior es q la abuela le va a dejar toda la herencia a ella por q si se lo merese y javier ese burro q se quede con la otra burra y las hijas q crescan solas no se mwresen la madre q tienen por q no la valoran
Omis Mendoza
gracias escritora exelente felicidades muchas bendiciones
ANGELA ARRIETA AGUDELO
tienes que concentrarte para que seas coherente al escribir.
Pero la idea es buena🤭
Amparo Muñoz
ojalá le llegue a su v8da alguien q si la valore
Amparo Muñoz
el esposo y la hermana se creen muy savios pero son un par de burros brutos animales
Ana Karen Arriagada Morales
☺️me gusta mucho solo me gustaria que tubiera un hijo con leo pero por que ella lo quiera no x violacion por amor
Adriana Trejo
a caramba en que momento se me cambio el cap que leí que decía 6 apuñaladas 🔪 murió ella y el con 3 tiros 🔫 😱🤯
Adriana Trejo
no la apuñaló en la escalera de la mansión 🤔 😒 , al otro lo mataron en el callejón 👍
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