Su familia le dio la espalda y juro vengarse. Ella está dispuesta a ir a la guerra con tal de hacerlos pagar y él será la espada que utilizará.
NovelToon tiene autorización de Lilith James para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 10 (Vendida)
Es increíble que me haya besado. Me dejó completamente sin ideas, no supe ni siquiera como reaccionar, lo único que se me ocurrió fue meterme al auto e ignorarlo.
No debería estar avergonzada por algo que él hizo, pero lo estaba.
Es un desvergonzado que me tomó por sorpresa y se aprovechó.
Pero tranquila, Emma. Ya encontrarás una forma de vengarte por eso.
—Si necesitas algo, por favor solo llámame. Estaré en la habitación de al lado— Ni siquiera se ha dignado a pedirme disculpas por lo que hizo.
—No es necesario. Con suerte me iré de esta casa antes de que despiertes—
—Entonces, ¿debería quedarme aquí para evitar que escapes?— Cada vez que este hombre abre la boca me desconcierta por completo.
—Ni se te ocurra. Mientras esté en esta casa será mejor que mantengas tu distancia.
—¿Y si no quiero hacerlo?— ¿Qué le pasa? ¿Por qué no querría mantener su distancia conmigo? A ninguno de los dos le conviene acercarse demasiado.
—Esto no es cuestión de sí quieres o no— Le dije tratando de cerrar la puerta antes de que se lo ocurriera ingresar a la habitación.
—¿Entonces de qué es? ¿Vas a decirme que no quieres repetir lo de hace un rato— Insistí en cerrar la puerta, pero fue bloqueada por su antebrazo.
Sentí mi garganta secarse ante el nerviosismo que él me provocaba. Es sexy, lo admito y lo peor, es que él lo sabe perfectamente y lo usa a su favor.
También tengo que admitir que sí, me gustó el beso que me dio, pero no voy a decírselo y mucho menos voy a permitir que vuelva a ocurrir.
—No y por favor, ya vete. Estoy algo cansada— Levantó sus manos en un gesto de rendición, pero sin borrar esa coqueta sonrisa de su rostro.
—De acuerdo. Que duermas bien— Cuando al fin se fue, me deje caer junto a la puerta sintiendo como mi corazón quería salirse de mi pecho.
Tengo que mantenerme alejada de ese hombre. Es pura tentación la cual sabe perfectamente como controlar.
Antes de irme a dormir, continúe insistiéndole un poco más a mi padre, pero quien terminó por contestarme fue mi hermano menor, Jeremy.
—¿Emma?
—¡Jeremy! Hola...Dios, que bueno que me contestas.
—¿Por qué? No se supone que estás en tu luna de miel, ¿Por qué me llamas?
—No puedo explicarte ahora, pero he regresado y no pude entrar a la casa ¿Sabes dónde está papá?
—¿A la casa? Pensé que papá te había contado antes de irte.
—¿Contarme qué?— Algo dentro de mí me indicaba que debía preocuparme.
—Papá vendió la casa.
—¿¡Qué papá hizo qué¡?— Tan solo me fui un día ¿Cómo fue capaz de algo así?
—Si, de hecho acabamos de llegar a la nueva casa. ¿Vas a venir?— ¿Ir? Ni siquiera tengo la maldita dirección.
¿Hace cuánto estuvo planeando esto?¿Uso el dinero de la venta de la casa o el dinero que le dieron los santorini? De cualquier forma, papá me engañó, se aprovechó del poco afecto que me quedaba por él y lo utilizó de la peor manera.