Criada entre privilegios, lujos, seguridad, reglas altamente estrictas. Lo que comienzo como una noche para experimentar la libertad
Termina arrastrándola a un mundo el cuál ella no podrá escapar, porque cada paso y situación que enfrente la hunde más en el mundo del poder y el crimen.
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capítulo 9- Dónde empieza el deseo
Termino degustando el plato plácidamente sintiendo como me observa el hombre y de tanto sonrojarme me voy a explotar de lo roja y el calor que acumulo en mi cuerpo por este hombre que solo con mirarme hace que yo me sienta así.
— Hablaremos mejor en otro lugar — terminamos levantándonos y nos dirigimos al auto
Él me abre la puerta y yo entro con delicadeza a este, observando lo bueno que se ve un carro así, estos carros me encantan, Pero muy poco puedo utilizarlos, me quedo en completo silencio con una comodidad buena, Pero una tensión sexual palpable en el ambiente, observo como me lleva a las Afueras de la ciudad y veo como entramos a una mansión la cual desde lejos se puede observar lo lujosa que es
Entro agarrada de la mano de él y no es para menos está casa está muy bien echa su piso de mármol sus paredes hechas, las escaleras amplias, con barandales finos, dando una sensación de grandeza y poder. No me impresiona en lo absoluto porque nací en cuna de oro, pero se reconoce que es una Mansión muy linda en su estructura y diseño.
—Es muy hermosa — le digo mirandolo
— Lo sé es una de mis adquisiciones más caras — me toma del brazo subiendo las lujosas escaleras tan amplias del lugar
Entramos a un cuarto que diria que es parecido al mío pero este es más grande sin duda alguna
— Sin enamorarnos y si empiezas a sentir algo por mí, terminamos
— Entendido señor leonardo — le guiño un ojo.
Se acerca a mí rápidamente y sus manos adornan a cada lado de mi rostro antes de besarme me analiza completamente y sus ojos son tan bellos que caigo hipnotizada por este hombre en menos de cinco minutos. Me besa salvajemente nada duro, me muerde y chupa mi labio nos fundimos en un beso tan deseoso, aumentando el calor de nuestros cuerpos, él me tira en la cama, comenzando a quitarme el vestido y lo ayudo en el proceso.
— Hueles rico muñeca — dice metiendo su camisa y besando desde mi abdomen hasta mi entrepierna rosado con sus dedos en el hilo delgado que tengo puesto.
— Mmmmm, besame — pido y quedó en ropa interior enfrente de él pero de un tiro rompe mi brazier y lo mismo con el hilo delgado quedó destruido.
él observa mi cuerpo desde arriba tomando el control y lo dejo por completo, dejando que sea el que domine mi cuerpo el día de hoy. Vuelve devorando mis labios de una forma exquisita, muerde mis labios y suelto un pequeño quejido cuando siento sus dedos fríos entrar en mi interior.
— Sigue así, Leonardo, oh por dios — grito de placer cuando siento sus dedos mover de arriba abajo y tocando parte tan sensible en mi interior.
Él baja dejando besos en todo mi cuerpo sin dejar de mover sus dedos, toma uno de mis pechos llevándoselo a la boca y los chupa como si fueran un dulce siento una ola de placer por ese acto así que masajea mi otro seno sintiéndome muy bien.
— Dios mío, más rápido — pido y el muerde y hunde su cara en mi senos
El abre paso y su lengua hace maravillas en mi interior mientras una de sus manos masajea mi seno izquierdo.
— Leonardo — grito su nombre y de mi sale un chorro trasparente haciéndome voltear los ojos dejándolos en blanco y con temblando.
— Primer orgasmo nena, te dije que yo llevo al infierno — me guiña un ojo
Mientras me recompongo veo sus pectorales cuerpo marcado, sus manos tan grandes que recorren de nuevo mi cuerpo y lo más importante su miembro tan grande.
— Eso sí me va a entrar — trago grueso y digo con asombró.
— Tiene que nena y cuando lo tengas adentro lo vas a amar tanto que me vas a pedir que te dé más y más, porque mi polla es adictiva — me susurra al odio volviéndome a calentar en segundos.
Sin decir nada me pongo en cuatro dejandole a la vista mi culo y todo de mí sin pudor, observo como el parece el mismo demonio en mi cama, tomando y haciendo antojos conmigo.
Siento su miembro en la entrada y jadeo fuertemente.
— Lo quiero , Por favor — pido impaciente.
— Que impaciente muñeca
Siento como su miembro abre paso en mi entrada y el entra lento y cuando siento casi todo adentro de mi el empuja con fuerza haciéndome gritar.
— Mierda Leonardo
— lo siento nena
Va aumentando las embestidas y yo ya no siento dolor, sino un placer irreconocible que va desde mi vientre a mi espalda haciéndome perder la cordura y dejándome llevar completamente de este ser.
De pronto sale de mí me voltea para quedar frente a frente y con sus brazos me levanta, con mis piernas rodeo su cintura y me agarró de su cuello mientras el ingresa de nuevo su miembro dentro de mí, lo beso desesperadamente y así callo los sonidos que hago.
Luego él me baja y me pone de espaldas a y me penetra fuertemente y logro verme en él espejo como él lo hace.
— que apretada estas — dice mientras hunde su cara en mi cuello.
Saca e introduce de nuevo su miembro, su cara besa mi cuello dejando marcas, y se sostiene de mis pechos para penetrarme duro, yo me muevo un poco y él se separa de mí solo un poco me pega a la pared y mi cara choca con esta, yo rápidamente empiezo a moverme de arriba abajo.
— Ah si nena, muevete así — me toma de la cintura ayudándole a moverme más rápido y suelta gruñidos y yo jadeos de placer.
En el cuarto solo se escuchan nuestros gemidos y cuerpos chocando en varias posiciones
— Mierda — siento un liquido caliente dentro de mí.
el baja su boca a mi intimidad y metiendo los dedos en el por detrás, y mi zona intima solo es invadida por su lengua el que en pocos segundos me hace correrme.
— Vente para mí nena — Dice mientras yo lo chorreo con mis orgasmo en toda la cara dejandolo mojado — delicioso — se lame los dedos en el proceso.
Me carga hasta la cama y queda al lado mío, trato de respirar para recomponerse y salir de aquí antes de que me echen, voy a ver si rostro y ya él está mirando él mío y por inercia acerco mis labios en un beso suave para cerrar la mejor noche que he tenido.