NovelToon NovelToon
El Secreto De Tus Ojos Miel

El Secreto De Tus Ojos Miel

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:349.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Unas vacaciones de libertad era todo lo que Maya buscaba para escapar de una rutina asfixiante y de un novio que no la valoraba. Lo que nunca imaginó fue cruzarse con él: un hombre misterioso, de cabello oscuro y una mirada color miel tan magnética como peligrosa. Entre ellos, la atracción no fue normal; fue una obsesión instantánea. Fueron días y noches de una pasión ardiente, salvaje y sin reglas, bajo una única condición: no decirse sus nombres para que el sueño fuera eterno.
Pero los sueños terminan. Él desapareció primero, dejándola con el corazón acelerado y una realidad demoledora al regresar a casa. Tras enterarse de que estaba embarazada, su novio la abandonó de la peor manera, dejándola sola y señalada. Si no hubiera sido por el amor incondicional de su abuelo Walter, Maya no habría sabido cómo salir adelante.
Tres años después, el Destino los volvió a unir

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21: El enemigo en el nido

La línea encriptada de su teléfono móvil seguía abierta, emitiendo un zumbido sutil que rompía el silencio sepulcral de la suite presidencial. Demian Anderson permanecía estático en el centro de la habitación, con el vaso de whisky olvidado sobre el escritorio y los ojos miel fijos en el mapa digital que Mateo le acababa de enviar a la pantalla de su computadora portátil. Las coordenadas parpadeaban en un tono rojo fosforescente, realizando una triangulación en tiempo real que enviaba pulsos de datos directos desde un satélite privado.

—Haz un acercamiento en el cuadrante de la propiedad, Mateo —ordenó Demian, con una voz que había descendido a un registro gélido, pausado y peligrosamente calmado.

—Entendido, señor. Ampliando el rango de cobertura —respondió el jefe de seguridad desde la central de monitoreo.

En la pantalla de la laptop, el mapa satelital se desglosó en una vista de alta definición. El cursor dejó de moverse sobre la avenida principal y se clavó con una precisión matemática, quirúrgica, sobre los techos de tejas francesas de la casona familiar de los Miller. Pero el sistema no se detuvo ahí. Al cruzar los datos del tráfico de llamadas y la dirección IP del dispositivo que había coordinado el sabotaje en el Caribe tres años atrás, el punto rojo se posicionó exactamente en la planta baja del inmueble, moviéndose sutilmente entre la cocina y la habitación de juegos de la bebé.

—Tenemos la identidad del titular de la línea prepaga que se activó esa madrugada en el hotel, señor Anderson —soltó Mateo, tomando aire antes de revelar el golpe definitivo—. El dispositivo pertenece a Mariana Fuentes. La niñera que contrató la ingeniera Maya poco después de dar a luz.

El impacto de la revelación golpeó a Demian con la fuerza de una marea alta. Una furia gélida, destructiva y visceral le recorrió las venas de inmediato, tensándole los músculos del rostro hasta convertir sus facciones en una máscara de piedra. La serpiente no estaba en las oficinas de la competencia, ni en las filas de los abogados de la multinacional. El enemigo estaba en el nido. La persona encargada de alimentar, pasear y sostener en brazos a su pequeña Cielo todos los días, la mujer que se ganaba la confianza absoluta de Maya con sonrisas ensayadas, era la misma traidora que los había mantenido separados, cobrando un soborno para destruir su felicidad.

Demian apretó el puño con tanta fuerza que los nudillos le crujieron bajo la luz de la suite. El impulso primitivo de su mente territorial le gritaba que fuera en ese mismo instante a la casona, derribara la puerta y arrancara a la traidora del cuello para obligarla a confesar. Sin embargo, sus treinta y tres años de frialdad estratégica frenaron el arrebato. Un depredador experimentado no ataca antes de asegurar el perímetro.

—No te muevas, Mateo —sentenció Demian, arrastrando las palabras con una fijeza letal—. No vamos a dar un solo paso en falso. Si esa mujer nota que la estamos investigando, podría entrar en pánico y cometer una locura. Y mi hija está a escasos metros de ella.

—¿Cuáles son sus órdenes, señor Anderson?

—Vas a enviar a tres de nuestros mejores hombres encubiertos a vigilar los alrededores de la casa en turnos de veinticuatro horas —instruyó el CEO, volviendo a abrocharse la chaqueta oscura de su traje con movimientos calculados—. Duplica la seguridad secreta alrededor de Cielo. Quiero un coche de escolta no rotulado a dos cuadras de distancia cada vez que la saquen a pasear. Y mañana mismo, mientras Maya esté conmigo en la reunión de la exportadora, entrarás a la casa con el pretexto de revisar los sistemas de cableado y colocarás micrófonos ambientales en la cocina, la estancia y el cuarto de servicio. Quiero escuchar cada respiración de esa mujer.

—Entendido. ¿Le informaremos a la ingeniera Maya? —preguntó Mateo con cautela.

Demian guardó silencio durante unos largos segundos, contemplando el reflejo de sus propios ojos en el cristal del ventanal. Sabía lo frágil que era la paz que Maya acababa de encontrar tras el pacto con su abuelo Walter. Si le soltaba la verdad de golpe, si le decía que la mujer en quien confiaba la vida de su bebé era una espía peligrosa, Maya entraría en una crisis de pánico absoluto que desestabilizaría a toda la familia.

—No —determinó Demian, definitivo—. Maya ha sufrido demasiado por culpa de esta historia. No voy a asustarla hasta que tenga las pruebas completas y sepa con exactitud quién está detrás de Mariana. La niñera es solo un peón, alguien de esta ciudad le pagó para que nos hiciera eso en el hotel, y necesito el nombre de la mente maestra.

El magnate colgó la llamada y guardó el teléfono en el bolsillo interior de su saco. Caminó hacia la mesa, tomó el sobre de manila con los registros médicos de su hija y lo guardó bajo llave en la caja fuerte de la habitación.

La cacería secreta había entrado en su fase más peligrosa. Demian Anderson se dispuso a regresar a la rutina del día siguiente, obligándose a mantener su máscara de cordialidad corporativa y ternura paternal frente a Maya y Cielo, mientras en la sombra tejía una red ineludible de tecnología y vigilancia para hacer caer a la traidora sin que su familia sufriera un solo rasguño. El juego del gato y el ratón había cambiado de terreno, y esta vez, el depredador tenía todas las de ganar.

1
Cristina Sandoval
ya ni se cuantos años tengo yo pero lo que si se es que Demian tiene 33 🤣🤣🤣🤣
Alba Goyo
Excelente 🥰❤️💋
María Elvira Centeno
Me encantó tu novela, muy entretenida.
Jenny Rivera
me encanta tu novela esta super linda espero que sigas escribiendo muchas más saludos 🎊🥰🥳❤️
Cliente anónimo
Por ejemplo, aquí está diciendo que cielo está balbuceando a los tres años un niño habla perfectamente a menos que no tenga un problema del habla que no creo que sea el caso de cielo porque ningún pro en ningún momento dijeron que ya tenía problemas de aprendizaje o del habla
Cliente anónimo
Yo creo que no ha escritora no ha tenido un hijo porque desde que empezó la historia con cielo de dos años siempre nada la hizo pasar como una niña de un año y ahora que tiene tres todavía la estaba escribiendo como si tuviera un año, la mayoría de los bebés caminan antes de cumplir el año a los dos años. Un nene ya se trepa por todos lados y a los tres años ya van solo al baño y, sin embargo cielo con tres años no camina bien todavía. Si tú veas eso sólo lo hacen al año, pero el niño se ha dado de cuenta que se puede mover de un lugar a otro, aguantándose ya no gatea por eso mi observación que en escritora nunca ha visto un bebé, un niño no sabe cómo se desarrolla
Cliente anónimo
Lo que yo no entiendo, es por qué si él siendo un multimillonario y al principio empezó hasta cambiando el coche decía por un coche de la última generación, guardia de seguridad escolta, pero todavía viven en la casona. Ella no tiene dinero, pues me imagino que en la casa es normal y todo lo festejan en la casona lo único que falta que diga que se van a casar en la casona, yo pensé que iba a comprarme una pequeña mansión y se iban a ir todos para allá, porque hasta ahora ella sigue diciendo que ella es una simple ingeniera no tiene dinero no tiene poder le puso hasta una enfermera especializada para cuidar a cielo, así que sigo sin entender porque está en la casona
Cliente anónimo
Escritora desde que la novela empezó Damien tiene 33 años pasaron tres años y todavía tiene 33 años, pero no entiendo por qué tienes que repetir tanto la edad de él
Cliente anónimo
Ya sabemos que la persona que cambió la nota en el hotel fue la prima de Damian, porque de no ser que ella esté obsesionada con él. Ella no tenía porque venir con los padres de él reclamar nada así que
Eli
Maravillosa! quedé encantada con la novela
Analia Prille
hermosa tu historia
Dulce Maria Cornelio Sanchez
exelente me encantó
Mary Olivera
pense que seria otro problema mas
Juliana Chàvez
hay muletillas ceo de 33
Blalis Pincón
los 33 años y el milisegundo me tienen la vida triste
Iliana Mejia
Yo considero que es el asistente 🤔🤔🤔
Blalis Pincón
hasta cuando aclara la edad de él
Blalis Pincón
a los dos años los niños ya tienen la mayoría de sus dientes
Blalis Pincón
2 años atrás o no vas a contar los meses de embarazo
marcela galvis
Gracias por compartir tu historia.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play