Tormentosa, dolorosa hasta que llega el.
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Cap.9
-Eres marica, hoy pelearemos a puño limpio. -Todos ustedes, dijo Jackson sobre el Rin girando en su propio eje. -Aprenderán a darle el debido respeto a cada equipo de este lugar. Aprenderán a tener disciplina. Y lo más importante, aprenderán a respetar a cada persona con la que van a convivir los próximos 3 meses.
Kurt, quien se sentía humillado sin más preámbulos, cruzo las cuerdas del rin, retiró su camisa, y empezó a pivotear de derecha a izquierda en modo de defensa, pero Jackson solo quedó de pie esperando a que lo atacara con su mejor golpe. El ambiente era tenso entre él escuadrón del Gimnasio, pues conocían a perfección a su jefe y este no gozaba de unos buenos días últimamente gracias a Ethan, quien había desaparecido con su dinero.
-Bien, dame todo lo que tienes – Tentó Jackson a Kurt el cual corrió a propinarle un derechazo a Jackson, quien inmediatamente esquivo, devolviéndole el golpe justo en su nariz que no demoró en empezar a escurrir sangre.
-Primera regla. -Tienes que gozar de una buena condición física, y tu -Lo señalo con su dedo índice -, pareces paquete navideño.
Kurt con toda la calentura que corría en sus venas por sentirse saboteado, se apresuró a atacar a Jackson a puñetazos de manera desesperada, los ojos de Jackson estaban cubiertos por sus brazos que hacían un escudo para amortiguar cada golpe, y cuando tuvo la oportunidad con impetuosidad le hace una treta y pega un codazo por la espalda, que hace que el cuerpo de Kurt se retuerza en dolor, dolor que intensifica en inconsciencia cuando Jackson nuevamente le manda un derechazo y lo lanza al suelo totalmente inconsciente.
-Segunda regla. Nunca debes dejarte llevar por tus emociones en una pelea, o terminarás muerto. -Expresó Jackson escupiendo el cuerpo de Kurth que se encontraba sobre el rin.
-Todos ustedes, los quiero corriendo, ganando físico y quemando grasa. ¡Ahora! -Grito Jackson para bajarse del rin e ir a las duchas, necesitaba lavarse con agua caliente para mejorar el estrés acumulado. La rabia lo albergaba y el promotor de su estado aun no aparecía.
Jackson estaba bajo los cientos de gotas que bajaban a través de la regadera, con sus manos sobre la pared y su cabeza baja, tenía los ojos cerrados y disfrutaba el contacto con el agua, pero aquel momento fue interrumpido por unas manos que se posaron alrededor de su cintura, dejando pequeñas caricias que reducían el estrés, despertando un nivel de placer que se palpaba en su polla que ya se encontraba dura.
-Gracias susurró sasa a su oído, dejando besos sobre su espalda de manera excitante. -Ese pequeño gesto de protección me deja claro que sientes algo por mí,- Expresó a Jackson, quien de inmediato dio media vuelta, para mirar a sasa que lo veía con esa ternura que tanto odiaba que ella hiciera. Solo hubo una mujer que lo miraba de esa manera y esa era su esposa. Jackson quería tener ese recuerdo de ella tan vivo, porque fue la única que logró darle un golpe a su corazón, y remplazar la mirada de la única mujer que lo hizo feliz, no era una opción para él.
-Si me sigues mirando así, es mejor que te largues. -La cara de sasa, borro la sonrisa que de oreja a oreja traía, dejándola confusa por la respuesta tan pocos cortes que recibió de Jackson.
-¿Porque eres tan frío Jackson?. -Te he servido cada vez que me haz necesitado, creo que merezco así sea una pequeña oportunidad. Perm… Las palabras de sasa murieron cuando Jackson la tomó por la muñeca y la alejo de golpe.
-Lo que haces lo haces porque quieres. Jackson escupió algo molesto, volviéndose a dar la vuelta para seguir disfrutando su ducha.
-En serio Jackson -Susurro, sasa con algunas lágrimas al borde de salir de sus ojos.
-Sasa no entiendo por qué te sorprende mi respuesta, sabes perfectamente que solo follamos, te he dejado claro que no quiero involucrarme con nadie de otra manera… -Tú, dio media vuelta para mirarla nuevamente a los ojos, -solo eres quien calienta mi cama y nada más. Si te sirve tómalo, y si no, déjalo.
Cuando ella conoció a Jackson, sintió que había cierta química que podía llevarlos a formar una relación, percibía que ella podría ser la mujer que hiciera olvidar su pasado, pues lo conocía muy bien. Pero las palabras de Jackson fueron tan crueles que ahora que se ha dado cuenta de la verdadera utilidad de su cuerpo, se siente afectada por el desprecio que tiene hacia sus sentimientos sinceros, sentimientos que se empezaron a convertir en ira, para terminar, abofeteando la mejilla de Jackson.
Cuando sasa se dio cuenta de lo que había hecho impulsivamente por dejarse llevar de la cólera, sintió miedo, gracias a la mandíbula tensa de Jackson, quien mantenía con los ojos cerrados, tratando de no dejar salir la furia que acumulaba en su interior. Apretando los dientes, le dio la orden a Sasa para que se fuera y no volviera buscarlo jamás, o no respondería si perdía la paciencia y terminara haciendo cosas que después lo harían arrepentir.
El atardecer llegó con miles de nubes de colores, que Jackson apreciaba desde la pequeña banca ubicada en el jardín que su esposa había cultivado para dar algo de alegría a un lugar donde solo se escuchaban golpes y quejidos gracias a las rutinas tan pesadas que Jackson ejercía en sus clientes. Recordaba los momentos que pasaban juntos en esa banca hasta que el atardecer caía y le daba la bienvenida a la noche, los días con su hermosa y joven esposa Sofía, eran los más cálidos que Jackson pudo vivir. Entre recuerdos y risas que solía ejercer con cada rememorada. El feliz momento del pasado de Jackson fue interrumpido por Antón, quien tenía noticias de Ethan.