En un mundo donde la jerarquía Alfa y Omega dictamina el destino, Kael Monzón, un magnate implacable con un pasado oscuro, vive atormentado por una culpa que lo consume. Desesperado por expiar sus pecados, busca a Sami, un joven Omega cuya inocencia fue destrozada por la codicia y la traición de su propio padre.
Kael le ofrece a Sami un pacto: seguridad y un futuro. Pero lo que comienza como un acuerdo frívolo, pronto se transforma en una danza peligrosa entre el deber y un amor inesperado que desafía todas las reglas.
En medio de tormentas emocionales y la fragancia persistente del jazmín, ambos deberán decidir si se atreven a sanar juntos y construir un futuro donde el perdón sea el cimiento de la familia Monzón.
Esta es mi version basada en mi novela ChatStory de CASADO CON EL MOSTRUO. pero esta versión cambio bastante.
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El Secreto en la Sangre
—¿No sabías que estabas embarazado, verdad? —preguntó ella en un susurro—. Eres un Omega sólido, Sami. Tu cuerpo aceptó la semilla con mucha fuerza... pero entiendo que no hay una pareja presente.
—Fue... fue mi primer celo —logró decir Sami entre hipos—. Fue un desconocido. Por favor... se lo ruego, no se lo diga a nadie. Si mi padre se entera, me matará. Si el mundo lo sabe, estoy acabado. Por favor, guarde mi secreto.
La enfermera lo separó un poco, limpiándole las lágrimas con ternura.
—Está bien, pequeño. No le diré a nadie. En el sistema lo pondré como una anemia severa por estrés postraumático.
Ella sacó un frasco de vitaminas de su bolsillo y se lo entregó con discreción.
—Toma esto, son para el bebé. Y escucha —anotó un número en un papelito—, este es mi número personal. Si te sientes mal, si tienes miedo o si solo necesitas hablar con alguien que no te juzgue, llámame. No dejes de cuidarte.
Sami guardó el papel y las vitaminas en lo profundo de su bolso justo cuando la puerta se abrió. Filomeno entró con su habitual aire de impaciencia, mirando a la enfermera con sospecha.
—¿Y bien? ¿Qué tiene ahora? —preguntó el padre sin un ápice de cariño—. Tengo cosas que hacer.
Sami respiró hondo, tratando de que su voz no temblara, buscando en su interior una fuerza que no sabía que tenía.
—Fue solo una recaída por los medicamentos anteriores, papá —dijo Sami, bajando la mirada—. El médico dice que el tratamiento fue muy fuerte para mi sistema. Solo necesito descansar.
Filomeno bufó, dándose la vuelta para salir.
—Siempre tan débil, Sami. Camina, vámonos a casa. Tienes que estar perfecto para la próxima semana. No quiero más sustos.
Sami caminó detrás de su padre, sintiendo el peso del secreto en su vientre. Cada paso le recordaba que ahora no solo luchaba por su vida, sino por la pequeña vida que crecía dentro de él, fruto de una noche de terror con un Alfa del que solo recordaba el aroma a sándalo y tormenta.
El espejo devolvía la imagen de un ángel, pero Sami sentía que estaba mirando a un extraño. Su padre había seleccionado para él una chaqueta color champán que resaltaba la palidez de su piel y la suavidad de su cabello, que ahora caía sobre sus hombros con una elegancia sutil y femenina. Estaba hermoso, pero sus ojos, apagados y cargados de una tristeza que nadie lograba descifrar, contaban una historia muy distinta.
—¿Por qué hay tantas maletas en el auto, papá? —preguntó Sami con un hilo de voz mientras bajaban las escaleras—. Dijiste que era solo una cena importante.
—Deja de hacer preguntas —respondió Filomeno sin mirarlo, revisando su reloj con ansiedad—. Es un nuevo comienzo para ti, deberías estar agradecido.
El trayecto hacia la mansión de Kael fue un silencio sepulcral. Cuando el auto cruzó las enormes puertas de hierro, Sami sintió un escalofrío. No era solo una casa; era una fortaleza de poder. Pero lo que vio al entrar lo dejó paralizado. El gran salón no estaba preparado para una cena, sino para una ceremonia. Flores blancas por doquier, un juez civil esperando con documentos sobre una mesa de mármol y la presencia imponente de varios testigos.
—¿Qué es esto? —susurró Sami, retrocediendo un paso. Sus manos bajaron inconscientemente hacia su vientre, un gesto de protección que nadie notó.
—Tu boda, Sami —dijo Filomeno, empujándolo suavemente hacia el centro del salón—. Hoy te conviertes en el esposo de Kael. Es lo que corresponde.
Tuvieron otra bebé!!! Y Sami siguió estudiando, fue extremadamente tierno!!! 🥰🥰🥰
sólo espero que Samy no se oponga cuando le toque su castigo al desgraciado viejo!!!
Sami ya lo sabe todo!!! Cerramos la semana de la mejor manera!!!
Espero que Filomeno no le den ni medio centavo!!
Maldito viejo!!!!😡😤
Siempre defenderé a Kael, no fue por hacerlo a propósito lastimarlo, sé que podrá ganarse a Sami y podrá perdonarlo por ese error tan grande
Es una narrativa que envuelve desde el capítulo uno. La historia ni que decir. Espero poder leer hasta el capítulo final y si tienen la oportunidad de leerla de verdad háganlo!!
Gracias por actualizar Autor@