Ece
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capitulo 9
Está tomándose su tiempo para detallarme.
Me remuevo un poco para que sepa que sé lo que está haciendo.
Mis peticiones telepáticas de que deje de mirarme de esa forma parecen llegarle, se da cuenta y deja de mirarme pero sólo para hacer algo peor: hablar.
—Cuanto has crecido,murmura casi inaudiblemente.
Duro un par de segundos en procesar que me ha hablado, ¡me está hablando!
Ok, inhala y exhala. Piensa en algo coherente.
¿Está hablando conmigo?
Pues sí, estúpida. ¿Ves a alguien más?
No, pero él puede estar hablando solo.
Ah, qué estúpida.
Bien, mejor me calmo.
— ¿Disculpa?, dijo en tono dudoso, haciéndome salir de mi trance.
—Qué ya no eres la niña que antes solía jugar baloncesto en mi equipo.
¡Se acuerda de mí! Mierda.
Me recorre entera con la mirada, cosa que me incomodaría si no fuese su mirada.
— Sí, creo que las personas deben crecer, cambiar, además no te sorprendas tanto pues tenemos la misma edad, digo con cierta nota de obviedad, tú creciste y yo también.
Qué respuesta tan estúpida.
Ya, láncenme un ladrillo por la cabeza.
—Te ves bien, comenta, posándose frente de mí, gracias al cielo está como tres metros lejos y no invade mi espacio personal.
Ok, así que me veo bien...
¿Bien? ¿bien cómo? ¿Bien gorda? ¿Bien linda? ¿¡BIEN EN QUÉ PUTO SENTIDO!?
—Eh...gracias, supongo, le respondo.
Levanto la mirada por primera vez desde que hablamos.
Su mirada es penetrante y sonríe pícaramente. ¿Está haciendo calor aquí o son ideas mías?
—¿Todavía sientes algo por mí?, pregunta.
¿QUÉ?
¿CÓMO SABE ESO?
¿LO SABE? DESDE CUANDO?
Que diablos está sucediendo aquí, ¿estaré soñando? ¿lo estaré imaginando por mi falta de sueño?.
¿Ah?, las palabras se me atoran en la garganta.
Esta vez se acerca más a mí, mis nervios quizá estén muy alterados.
— Fingir que no escuchaste no te ayudará mucho, ¿sabes? Sé que estabas enamorada de mío algo así, dice con cinismo.
Saca un cigarrillo del bolsillo de su pantalón luciendo relajado.
¿Donde están las personas que interrumpen este momento? tengo claro que momentos así son interrumpidos.
¡Alguien ayúdeme!
—No sé de que hablas,sostengo mi mentira mientras retrocedo un poco.
No sé si soy más estúpida por mentir o por lucir como cachorro acorralado.
Tenerlo cerca no es bueno justo ahora, su cercanía me está comenzado a afectar.
Ríe, cosa que ocasiona que alce mi vista y lo vea.
Una sonrisa divertida se pinta en sus labios.
—Si sabes.Asegura con firmeza mientras se acerca más a mí, una cercanía muy peligrosa diría yo.
Intento retroceder pero el auto que está detrás de mí no me lo permite.
— No, no sé sigo mintiendo, llegando al punto de sentirme patética por negar algo tan obvio.
Mi respiración está vuelta un caos al igual que mis latidos, intento controlarlos obteniendo un intento fallido.
Lian está tan cerca de mí que nuestros cuerpos podrían chocar con tan solo un movimiento. Siento una electricidad recorrerme entera,tenerlo cerca se siente verdaderamente bien.
Toma mi mentón entre sus dedos. Donde sus dedos están tocándome mi piel quema, es alucinante.
—Entonces no sientes nada por mí, ¿eh? pregunta con una tonada divertida, sus dedos hacen que mi vista se mantenga fija en él.
— No.
—No sientes nada repite para luego chasquear su lengua, parece no creerme nada.
Inclina mi cabeza a un lado y pone mi cabello del otro; olfatea mi cuello húmedo por el sudor. Su respiración serena eriza los poros de mi piel.
Se ríe de manera ronca, imagino que se dió cuenta de tal efecto que tiene sobre mí.
— ¿Qué pasaría si hago esto, Ece?,posa sus labios en mi cuello, dejando un beso que me hace enloquecer.
Mis piernas fallan cuando él toma mi cintura.
—Veo que tu cuerpo piensa lo contrario a lo que tus labios dicen... asciende por mi cuello, llegando al pie de mi oreja. Me besa de nuevo,
—creo que tu cuerpo está delatando todo lo que con esfuerzo intentas ocultar.
No sé de que hablas, Lian.
—¿Ah, no?,se ríe aun estando cerca de mi cuello ¿te demuestro que sí?
No sé lo que me pasa, siento que la cordura a desaparecido por completo, olvido que estamos en un estacionamiento, lo olvido todo y deseo despertar pero éste es mi sueño.
Maldición, Ece. ¡Date cuenta de que esto no es correcto!, me digo a mí mismo
— ¿Te pasa algo? ¿Quieres que mi boca haga otra cosa?
— No respondo, me muevo sutilmente sin saber que hacer o decir.
Distancienlo de mí.
—Quisiera que usarás esa bonita boca para responder a mis preguntas,dice en medio una chasquido con su lengua.
Vuelve a bajar por mi cuello dejando besos suaves, lentos. Dios, Lian es el jodido infierno.
—Estas agitada Ece, dime ¿Por qué, parece que deseas más...me deseas, te excito?, me mantengo en silencio, tenerlo así me desespera
—Respóndeme, dice con un tono molesto y exigente, luciendo algo intenso. Su respiración ya está entrecortada y acompaña a la mía con el mismo descontrol.
—Por que me pones nerviosa.Maldición,me arrepiento en el primer instante luego de haberlo dicho. (El problema no es lo que dije, fue como lo dije)
Ah, me quiero matar.
Él deja de besar mi cuello y se acomoda para mirarme.
— Pensé que no sentías nada, dice mientras se separa de mí y sonríe con malicia.
Intento calmar mi respiración entrecortada al verlo poner el cigarrillo sobre sus labios y encenderlo.
— No es por lo que crees, estoy desesperada porque me incomodas con lo que haces y no porque me gustes Lian, digo en un intento de salvar un poco de la dignidad que aún me queda.
Él no dice nada,comienza darle caladas mientras me mira con una sonrisa perversa.
Me siento jodidamente estúpida, ¿cómo fui capaz de mostrar mi debilidad más grande frente a él? Bueno... Él es mi debilidad y acabo de dejárselo saber. Me siento completamente ridícula.
— No te creo, dice con un tono burlón.
— no me creas es tu problema, pero que te quede muy claro que estás muy equivocado y que lo que hiciste no lo puedes volver a hacer.
Tengo novio y te meterás en problemas serios con él.
¡Dios mío! cómo pude decir una mentira tan grande, una tras de otra y ahora que hago como podré sustentar algo que es obviamente falso.
Termina de fumar su cigarrillo sin intenciones de decir alguna palabra, por lo que decido hablar yo.
—Adiós Lian, digo de manera brusca, comenzando a caminar.
Ah, su puta cercanía me molesta y me hace sentir estúpida, idiota, ¡soy una jodida idiota!
Ni siquiera se molesta en responder, solo se molesta en asentir mostrándome una sonrisa burlona la cual hace mis venas arder.
Maldito, Lian.
No puedo creer lo que hace conmigo. Me vuelve loca, en buen y mal sentido; estoy enamorada de él, bueno, pienso que es una muy estúpida atracción que se hace día a día más fuerte, pero a él parece importarle una mierda lo que yo siento o dejo de sentir.
Joder, maldita vida.
Maldita yo.
Maldito novio que no existe.
Maldito Lian.
Maldito Roger está no se la perdono nunca.