NovelToon NovelToon
Cuando Volvamos A Encontrarnos

Cuando Volvamos A Encontrarnos

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Reencuentro / Romance / Completas
Popularitas:3.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Lina Jaureguy

Valentina tenía 17 años cuando conoció a Lautaro, un amor inesperado que llegó para cambiar su vida para siempre. Entre miradas, promesas y momentos inolvidables, descubrió un sentimiento que creyó que duraría toda la vida.
Pero a veces el amor no alcanza.
Los malos entendidos, las personas equivocadas y las decisiones tomadas demasiado pronto los separaron. Mientras Lautaro siguió adelante con su vida, Valentina intentó olvidarlo, aunque una parte de su corazón siempre quedó en aquel pasado.
Con los años, Valentina construyó una familia junto a Franco, un hombre que le dio amor, estabilidad y un hogar. Se convirtió en esposa y madre, aprendiendo que la vida puede regalarte una felicidad diferente a la que imaginaste.
Pero hay recuerdos que el tiempo no consigue borrar.
Porque algunas personas no desaparecen de tu corazón, aunque pasen los años, aunque cambien las vidas, aunque los caminos se separen.
Y cuando el destino decide volver a cruzarlos...

NovelToon tiene autorización de Lina Jaureguy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8 – Lo que nadie se animaba a decir

La casa de Nicolás, un amigo de Martín, estaba llena de música y risas. No era una fiesta enorme. Apenas un grupo de amigos compartiendo algo para comer, charlando y disfrutando de la noche antes de salir al boliche.

Valentina se sentía cómoda.

Era raro.

Hacía apenas unas semanas que conocía a Lautaro y a sus amigos, pero era como si llevara meses compartiendo momentos con ellos.

Camila estaba sentada junto a Martín en un sillón, mientras Sofía y Bruno discutían, entre risas, por cuál era la mejor canción para poner.

—Siempre querés escuchar lo mismo —protestó Sofía.

—Porque es música de verdad.

—No, porque sos un viejo con veinte años.

Todos estallaron en carcajadas.

Lautaro, apoyado contra la mesada de la cocina con una lata de refresco en la mano, no apartaba la vista de Valentina.

Martín se dio cuenta.

—Disimulá un poco.

—¿Qué?

—La estás mirando hace cinco minutos.

—No es para tanto.

—Lauti...

—¿Qué?

—Nunca te vi así.

Lautaro bajó la mirada y sonrió.

—Ni yo.

---

Valentina salió unos minutos al patio para tomar aire.

La noche estaba fresca y el cielo completamente despejado. Se apoyó en la baranda de madera y respiró hondo.

Escuchó unos pasos detrás de ella.

No necesitó darse vuelta para saber quién era.

—¿Te escapaste? —preguntó Lautaro.

—Necesitaba un poco de silencio.

Él se apoyó a su lado.

Durante unos segundos ninguno habló.

No hacía falta.

Había silencios que decían más que cualquier conversación.

—¿En qué pensás? —preguntó él.

Valentina tardó en responder.

—En que hace un mes ni sabía que existías.

Lautaro soltó una sonrisa.

—Y ahora...

—Y ahora hablás conmigo todos los días.

—¿Te molesta?

Ella negó con la cabeza.

—Al contrario.

Lautaro respiró hondo.

—A mí también me pasa algo raro.

Valentina lo miró.

—¿Qué cosa?

—Hace mucho que no tenía ganas de conocer tanto a una persona.

Ella sintió que el corazón volvía a acelerarse.

No era una declaración de amor.

Pero era lo más sincero que había escuchado en mucho tiempo.

---

Adentro, Camila observaba por la ventana.

—Mirá esos dos.

Sofía sonrió.

—Se nota que les pasan cosas.

Bruno se acercó con dos vasos.

—¿Qué miran?

—A Lautaro y Vale.

Bruno los vio conversar en el patio y sonrió de costado.

—Ojalá salga bien.

—¿Por qué lo decís así? —preguntó Camila.

Bruno se encogió de hombros.

—Porque Lautaro es buen pibe... pero cuando siente de verdad, le cuesta mostrarlo.

---

En el patio, la conversación seguía.

—Contame algo que nadie sepa de vos —dijo Lautaro.

Valentina se quedó pensando.

—Cuando era chica quería ser veterinaria.

—¿Y ahora?

—Ahora no sé... la vida cambia los planes.

—Todavía sos joven.

—¿Y vos?

Lautaro miró el cielo.

—Siempre quise tener un lugar al que volver. Una casa, una familia... alguien que me espere cuando llegue cansado.

Valentina sonrió.

—Nunca imaginé que pensaras así.

—¿Por qué?

—Porque parecés muy seguro de vos.

Él soltó una risa corta.

—Eso es lo que muestro.

Ella lo observó con atención.

Por primera vez sintió que estaba conociendo al verdadero Lautaro, no al chico simpático del boliche.

---

La hora de ir al boliche llegó, pero ninguno tenía demasiadas ganas.

Aun así, fueron con el grupo.

La música sonaba fuerte, las luces recorrían la pista y la gente llenaba cada rincón.

Después de bailar un rato, Lautaro se acercó a Valentina.

—¿Vamos a caminar un poco?

Ella aceptó.

Salieron nuevamente al aire libre.

Mientras recorrían la vereda iluminada por los faroles, Lautaro habló casi en un susurro.

—¿Sabés qué es lo que más me gusta de vos?

—¿Qué?

—Que con vos no siento que tengo que aparentar nada.

Valentina bajó la mirada.

—A mí me pasa lo mismo.

Lautaro sonrió.

—Entonces prometeme algo.

—¿Qué cosa?

—Que pase lo que pase, si algún día nos enojamos o alguien dice algo del otro... primero lo vamos a hablar entre nosotros.

Valentina lo miró a los ojos.

—Te lo prometo.

Los dos sellaron esa promesa con un abrazo largo.

Ninguno podía imaginar que, meses después, justamente los rumores y los malos entendidos pondrían a prueba esas palabras.

Esa noche volvieron con el grupo riendo y haciendo planes para la semana siguiente.

Por primera vez, los dos sintieron que aquello que había empezado con un cruce de miradas en una discoteca estaba convirtiéndose en algo mucho más grande. Y aunque ninguno se animaba todavía a ponerle un nombre, ambos sabían que ya no era una simple ilusión. Era el comienzo de una historia que marcaría sus vidas para siempre.

1
Patricia Trujillo Marin
Que pereza ese final tan ridículo 🤭🤭🤭🤭🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play