Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
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Capitulo 8
Capitulo 7: Un Verdadero Loco
El viaje debía durar tres o cuatro días, pero sentí como alguien del exterior uso magia las ondas mágicas se sintieron en todo el carruaje y a los segundos se nos anuncio que habíamos llegado al ducado del norte. Me bajo de las piernas de Alexander y acomodo mi ropa rápidamente, también paso mi dedo por las comisuras de mis labios para limpiar los rastros de los besos de Alexander
Cuando terminó dirijo mi mirada a Alexander el cual se acomoda la solapa de su chaqueta y se ajusta los pantalones, bajo la mirada algo avergonzada al notar el bulto que se marcaba en sus pantalones
Alexander: Vamos - Dice bajando y extendiendo su mano para ayudarme a bajar, una vez abajo sujeta mi mano y no la suelta hasta que llegamos al interior de la casa donde están todos los sirvientes esperando por nosotros, es allí que me doy cuenta de que ya pensaba escapar desde un principio y no asistir a la celebración - Está es la nueva señora de la casa, espero y reciba el mismo trato que me dan a mí - Su voz era seria y bastante demandante sin darle a nadie a refutar su orden, su mirada se dirige a mi toma mi mano y empieza a subir las escaleras conmigo a su lado en ningún momento soltó mi mano
Al llegar a la habitación todo mi cuerpo se tensó, no quería ni pensar en lo que hoy iba a pasar, aún no estaba totalmente preparada para este momento. Alexander parece que noto el cambio de ambiente porque su agarre se suavizó y me sentó en la cama
Alexander: Si no deseas hacerlo, no lo hagamos. Voy a respetar tu decisión igual ya estamos casados y no podrás huir a ningún lado - Inhaló y exhaló es mejor ganar por completo su corazón y así una vez que aparezca muerto no me veré involucrada
Serafina: Nada de eso - Me levanto y desató mi vestido, este cae pesadamente al suelo. Quedé de pie ante él solo con una ligera bata blanco que dejaba ver mi figura con total claridad. Pude ver cómo giraba su rostro evitando verme y su mandíbula se apretaba
Alexander: No hagas esto, se nota que no lo deseas puedo ver cómo tiemblas - Sujeté mi mano y me mordí el labio algo avergonzada, no podía ocultar del todo el temor que me causaba está persona. Después de todo este hombre trajo a mi vida momentos bastante traumáticos en mi vida, Pero estaba decidida a pasar la noche con él. Si no lo hago se me conocerá como una esposa que no es querida y eso solo traerá problemas en la convivencia del hogar con los sirvientes
Serafina: Es normal, es mi primera vez y tengo un poco de miedo por eso - Él acarició mi mano suavemente, vi como sus ojos recorrían mi cuerpo, bajo las manos en puños fuertes y se podía notar su fuerza de voluntad en lo fuerte que apretaba la mandíbula
Alexander: ¿No es mejor acabar con esto de una vez? - Sus palabras me descolocaron un poco, pero de algo estaba clara, él conocía muy bien las intenciones por el cual me case con él y aun así acepto esto
Serafina: ¿No sé de qué hablas? - Actúe como si no supiera a lo que se refiere. Alexander toma mi mano y la pone en su rostro, recuesta su cara en ella y cierra los ojos
Alexander: Acepto morir si son tus manos las que me arrebatan la vida - Aparte mi mano y di dos pasos hacia atrás para alejarme de su agarre frío, mirada cálida y esos susurros los cuales causaban que mi cuerpo se tensara
Serafina: Olvídalo - Me coloco la bata de dormir y salgo de la habitación, entro a la de al lado y en cuanto está puerta se cierra recuesto mi espalda contra ella - Está loco - Digo dejando caer mi cuerpo al suelo sin despegar mi espalda en ningún momento de la puerta por miedo a que entrara - Si sabía lo que quiero hacerle ¿por qué acepto esto? - Me pregunto con total confusión, en eso recuerdo unas palabras que escuche varias veces en mi vida pasada cuando estaba muriendo en sus manos
"¿Por qué no me elegiste?" Es posible que hiciera todo esto solo para tener una oportunidad conmigo? ¿Pero no es de loco eso? ¿Por qué matar a la persona que dices amar? Siempre supe que era un enfermó, pero no hasta este punto. Me cubrí la boca cuando escuché unos pasos provenientes del exterior de la habitación
Alexander: Descansa - Escuche su voz ronca a través de la puerta, luego de unos sonidos más, no se escuchó nada más y fue en ese momento que solté la respiración que estaba conteniendo
Serafina: Maldito loco, ¿en verdad esperaba que lo matará la noche de boda? - Digo al darme cuenta del motivo por el cual dijo esas palabras en el carruaje cuando veníamos hacia acá
La mañana siguiente llegó rápidamente, abrí los ojos de golpe y aún seguía en ese lugar donde me senté y del cual no me moví toda la noche. Me levanté estire mi cuerpo, me di un baño, coloqué algo ligero y baje al comer algo
Eran más del mediodía, así que hace mucho que Alexander se había despertado y comido, cuando la comida fue servida, pude ver la mirada de todas las sirvientes, eran de recelo y nervios. Comí en la tranquilidad del comedor, sin opresión de estar al lado de Alexander, se que como buena esposa debería preguntar en dónde está, pero no tenía intención de hacerlo
— Señora - Veo como un hombre mayor se acerca y al ver que había terminado de comer le hace una seña a las sirvientas las cuales recogen la comida - El señor salió temprano a recorrer el territorio - Lo ví sería y asentí - Me pidió que le entregará esto - Me acerca un libro de finanzas - Al ser la señora de la casa es su deber controlar el dinero - Veo las cuentas y sentí un pequeño dolor en el pecho
Serafina: En verdad está loco - Susurro al ver de lo que es capaz solo para pasar unos minutos a mi lado, aún conociendo las intenciones del porque entre a esta casa