Reencarnado en un mundo de magia y aventuras, Ren solo quiere una vida normal. El problema es que todo a su alrededor insiste en convertirlo en algo que no quiere ser.
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Capítulo 8: Un relato sin emoción
El bosque comenzaba a quedar atrás.
La luz era más clara, el aire más abierto. El camino ya no parecía tan salvaje.
Ren caminaba con la misma calma de siempre.
Pero esta vez…
decidió continuar.
—En el lugar donde aparecí…
Alicia giró ligeramente la cabeza hacia él.
—Era totalmente blanco.
Pausa.
—Y había un anciano.
—
El sonido de sus pasos marcaba el ritmo de sus palabras.
—
—Me dijo que había muerto… por un error.
—
Alicia no interrumpió.
—
—Y pues… —continuó Ren— la verdad creo que él me dio la oportunidad de reencarnar en un mundo.
—
Pausa.
—
—Porque mi alma había sido eliminada de mi mundo anterior.
—
Silencio.
—
El viento sopló suavemente.
—
Ren mantuvo la mirada al frente.
—Así es.
—Significa que morí sin dolor.
—
Alicia se detuvo.
—
Ren dio un par de pasos más antes de notar su ausencia.
Se giró.
—¿…?
—
Ella lo miraba.
Pero esta vez…
no con curiosidad.
—
Sino con algo más profundo.
—
—Lo dices como si fuera algo normal.
—
Ren pensó unos segundos.
—…
—Porque lo es.
—
Alicia frunció ligeramente el ceño.
—No lo es.
—
Ren ladeó la cabeza.
—¿No?
—
—Morir… no es algo que se diga así.
—
Silencio.
—
Ren desvió la mirada.
—No recuerdo nada.
—
Pausa.
—
—No sentí nada.
—
Volvió a mirarla.
—Entonces no tengo mucho que procesar.
—
Alicia guardó silencio.
—
No es que no le importe…
—
Es que no puede sentirlo todavía.
—
—Aun así… —dijo ella— es tu vida.
—
Ren se encogió ligeramente de hombros.
—Lo era.
—
Silencio.
—
Esa respuesta…
pesó más de lo que parecía.
—
Alicia bajó la mirada un instante.
—
Lo acepta demasiado fácil…
—
Pero no lo juzgó.
—
Porque entendía algo que él no decía.
—
—Ese anciano… —continuó ella— ¿te dio algo más?
—
Ren pensó.
—…
—No que yo recuerde.
—
Arriba…
La tortuga giró lentamente.
—
—Solo me dijo que empezaría otra vida.
—
Pausa.
—
—Y luego desperté en el bosque.
—
Alicia volvió a mirarlo.
—
Entonces…
—
—Fuiste enviado sin preparación.
—
Ren asintió.
—Sí.
—
—Sin conocimiento.
—
—También.
—
—Sin guía.
—
Ren lo pensó un segundo.
Luego dijo:
—Ahora mismo… tú eres eso.
—
Silencio.
—
Alicia parpadeó.
—
No esperaba esa respuesta.
—
—…
—
—No es gran cosa… —añadió Ren— pero ayuda.
—
Alicia desvió ligeramente la mirada.
—
—Entiendo…
—
Pausa.
—
—Entonces te guiaré.
—
Ren asintió levemente.
—Gracias.
—
El viento volvió a soplar.
—
El camino frente a ellos era más claro ahora.
—
Pero lo que Ren había dicho…
—
No era algo simple.
—
Era la historia de alguien…
que había perdido su vida…
—
Y aun así…
seguía caminando como si nada hubiera cambiado.
—
Y eso…
Era lo que más desconcertaba a Alicia.
Capítulo 8: Un relato sin emoción (Parte 2)
El camino seguía despejándose.
El bosque ya no era tan denso, y la luz del sol iluminaba con más claridad el sendero frente a ellos.
Ren caminaba en silencio… hasta que algo le cruzó por la mente.
—…
Se detuvo.
Alicia también se detuvo, observándolo.
—¿Qué ocurre?
Ren no respondió de inmediato.
Metió la mano en uno de sus bolsillos.
—…
—A ver…
Revisó con calma.
Primero el bolsillo izquierdo.
Luego el derecho.
Y entonces—
Se quedó quieto.
—…
Sacó un objeto.
Delgado. Rectangular. Negro.
—…
Lo miró unos segundos.
Como si no encajara con nada.
—
Alicia frunció ligeramente el ceño.
—¿Qué es eso?
—
Ren no respondió de inmediato.
Giró el objeto en su mano.
Lo observó por ambos lados.
—…
—Ehhh…
Pausa.
—Bueno… esto es de mi mundo.
—
Alicia lo miró con más atención.
—¿De Japón?
—
—Sí.
—
Ren lo sostuvo frente a él.
—Pero no sé qué hace aquí…
—
Silencio.
—
—Probablemente sea una ilusión.
—
Alicia ladeó ligeramente la cabeza.
—¿Una ilusión?
—
—Sí —respondió Ren—. No tendría sentido que algo de mi mundo apareciera aquí.
—
Presionó ligeramente la pantalla.
—
Nada.
—
—…
—No funciona.
—
Alicia dio un pequeño paso más cerca.
Observando con curiosidad.
—No parece mágico.
—
—No lo es.
—
Ren lo guardó de nuevo en su bolsillo.
—Es… tecnología.
—
Alicia frunció más el ceño.
—¿Tecnología?
—
—Sí.
Pausa.
—Una forma diferente de hacer cosas.
—
Silencio.
—
Alicia no parecía convencida.
—
No emite maná…
—
Eso era lo extraño.
—
—En este mundo… —dijo ella— todo funciona con magia.
—
Ren asintió.
—En el mío no.
—
Pausa.
—
—Bueno… no exactamente.
—
Alicia lo observó.
—
Otro mundo sin magia…
—
Eso era difícil de imaginar.
—
Ren volvió a mirar al frente.
—…
—De todas formas, no sirve ahora.
—
Su tono no mostraba decepción.
—
Solo… aceptación.
—
Alicia bajó la mirada un momento.
—
Está dejando todo atrás muy rápido…
—
Pero no dijo nada.
—
Ren comenzó a caminar otra vez.
—Vamos.
—
Alicia lo siguió.
—
Pero ahora…
su curiosidad era mayor.
—
Ese objeto.
Ese humano.
Ese comportamiento.
—
Nada encajaba del todo.
—
Y sobre la cabeza de Ren…
La tortuga giró lentamente.
—
Como si reaccionara…
no al objeto…
—
Si no a algo mucho más profundo.
Capítulo 8: Un relato sin emoción (Parte 3)
El sendero continuaba hacia una zona más abierta.
El bosque ya no se sentía tan opresivo. La luz atravesaba con mayor facilidad entre los árboles, y el ambiente parecía más… tranquilo.
Ren caminaba con el mismo ritmo constante.
Alicia, a su lado, guardó silencio unos momentos antes de hablar.
—¿Hay… alguna historia o leyenda en tu mundo?
Ren levantó ligeramente la mirada.
—¿Leyendas?
—Sí… —respondió Alicia—. Historias que la gente cuenta. Sobre espíritus, tragedias… cosas que dejan huella.
—
Ren pensó unos segundos.
—…
—Bueno…
Pausa.
—En la escuela donde iba… en la preparatoria…
Su tono seguía siendo tranquilo.
—Había una leyenda.
—
Alicia lo miró.
—
—Sobre una chica llamada Liz.
—
El paso de Alicia se volvió apenas más lento.
—
Ren continuó, sin notar el cambio.
—Decían que terminó siendo asesinada por sus supuestas amigas.
—
Silencio.
—
El viento sopló suavemente.
—
—Es una de esas historias típicas…
—De almas en pena que regresan.
—Que atacan a quienes le arrebataron la vida.
—
Alicia bajó ligeramente la mirada.
—
…
—
Ren siguió hablando con naturalidad.
—La verdad… yo no me meto en esos temas.
—
Pausa.
—
—Pero siempre la respeté.
—
Alicia levantó la mirada apenas.
—
—Incluso… me criticaban por ir a su tumba.
—
El sonido de sus pasos se volvió más lento.
—
—Le dejaba flores.
—
Silencio.
—
—Y… —añadió— llegué a ver a su madre.
—
Pausa.
—
—Estaba devastada.
—
El bosque quedó en completo silencio.
—
Ren no parecía afectado.
—
No porque no le importara.
—
Sino porque hablaba de ello…
como algo que ya había aceptado.
—
—…
—
Alicia se detuvo.
—
Ren dio un paso más antes de notarlo.
Se giró ligeramente.
—¿…?
—
Ella no lo miraba directamente.
—
Sus ojos estaban fijos en el suelo.
—
Su respiración era más contenida.
—
Liz…
—
El nombre resonaba en su mente.
—
Pero no como una historia.
—
Sino como algo… vivido.
—
Su mano se cerró ligeramente.
—
Recuerdos fragmentados.
Dolor.
Traición.
Oscuridad.
—
Y luego—
Silencio.
—
Alicia cerró los ojos un instante.
—
Eso ya pasó.
—
Cuando los abrió…
su expresión había vuelto a la calma.
—
—Es… una historia triste.
—
Ren asintió levemente.
—Sí.
—
Pausa.
—
—Pero esas cosas pasan.
—
Alicia levantó la mirada.
—
Lo observó.
—
…
—
—¿No te afecta?
—
Ren lo pensó unos segundos.
—…
—No directamente.
—
Pausa.
—
—Pero por eso iba.
—
Silencio.
—
—Alguien tenía que hacerlo.
—
Alicia lo miró fijamente.
—
Esa respuesta…
—
No era indiferencia.
—
Era… algo más profundo.
—
—…
—
El viento volvió a soplar.
—
Alicia dio un paso hacia adelante.
—
Y retomó el camino.
—
Ren la siguió.
—
Pero ahora…
—
El silencio entre ellos ya no era el mismo.
—
Porque uno hablaba de una historia…
—
Y la otra…
—
había sido parte de ella.