Morí deseando cambiar el destino de un personaje trágico… y desperté en su cuerpo.
Ahora soy Lysander Valemont, el omega caprichoso prometido con el temido Duque Kael Aetherion.
En la novela original, nuestro matrimonio era infeliz y yo terminaba muriendo después de dar a luz.
Pero esta vez no permitiré que la historia termine igual.
Aunque Kael me odie… aunque todos crean los rumores sobre mí…
Haré todo lo posible para cambiar nuestro destino.
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Capítulo 8
La mansión Aetherion estaba en silencio cuando Lysander regresó a su habitación.
La noche ya era profunda.
Las antorchas del pasillo iluminaban suavemente los corredores mientras algunos sirvientes terminaban sus tareas antes de retirarse.
El omega cerró la puerta detrás de él y dejó escapar un suspiro largo.
Había sido un día agotador.
Primero el banquete.
Luego aquella conversación con Kael.
Y ahora…
La noticia del consejo imperial seguía dando vueltas en su mente.
Eso no pasó en la historia original.
En la novela, Kael jamás había llevado a Lysander a una reunión tan importante.
De hecho, casi siempre evitaba aparecer públicamente con él.
Lysander caminó lentamente hacia la ventana de su habitación.
Afuera, el jardín estaba iluminado por la luz de la luna.
—Supongo que las cosas realmente están cambiando…
Murmuró para sí mismo.
Pero entonces sintió algo extraño.
Un leve calor comenzó a subir por su cuerpo.
Al principio fue suave.
Casi imperceptible.
Pero poco a poco se hizo más intenso.
Lysander frunció el ceño.
—¿Qué…?
Se llevó una mano al pecho.
El latido de su corazón se aceleraba lentamente.
Su respiración también se volvió un poco más profunda.
Entonces lo entendió.
No puede ser…
El omega cerró los ojos un momento.
—¿Ahora?
Su primer celo.
En el mundo omegaverse, los omegas entraban en celo de forma periódica.
Era algo natural.
Pero para muchos nobles, especialmente aquellos con matrimonios políticos, era un momento complicado.
Y Lysander no esperaba que llegara tan pronto.
El calor en su cuerpo seguía creciendo.
El aroma de su feromona comenzó a escapar lentamente al aire.
Un aroma suave.
Dulce.
Parecido a flores después de la lluvia.
Lysander respiró profundamente intentando calmarse.
—Tengo que controlarlo…
Pero incluso él sabía que no sería fácil.
Mientras tanto, en otra parte de la mansión…
Kael Aetherion caminaba por el pasillo principal.
Había terminado de revisar algunos documentos relacionados con el consejo imperial.
Sus pasos eran tranquilos.
Pero entonces se detuvo.
Algo llegó hasta él.
Un aroma.
Kael frunció ligeramente el ceño.
Los alfas tenían un olfato mucho más sensible.
Y ese aroma…
Era imposible ignorarlo.
Dulce.
Suave.
Extrañamente calmante.
El duque permaneció quieto unos segundos.
Su mirada se dirigió lentamente hacia el extremo del pasillo.
Las habitaciones privadas.
La de Lysander estaba en esa dirección.
Kael no era un alfa impulsivo.
Había pasado toda su vida controlando sus instintos.
Pero incluso él podía reconocer ese aroma.
—Celo…
Murmuró en voz baja.
El aroma se intensificó un poco más.
Kael respiró lentamente.
Algo en su pecho se tensó.
Era extraño.
Muchos omegas tenían aromas demasiado fuertes durante el celo.
A veces incluso resultaban molestos para los alfas.
Pero el aroma de Lysander era diferente.
Era… suave.
Casi tranquilizador.
Por primera vez en mucho tiempo, Kael sintió su instinto alfa reaccionar.
Su mirada se volvió más profunda.
Durante unos segundos pensó en ignorarlo.
Después de todo, su matrimonio con Lysander era político.
No era necesario involucrarse más.
Pero entonces recordó algo.
La escena del banquete.
Las miradas de los nobles.
Las palabras que él mismo había dicho.
"Es mi esposo."
Kael giró lentamente hacia el pasillo que llevaba a las habitaciones.
Sus pasos comenzaron a avanzar en esa dirección.
Dentro de la habitación, Lysander se apoyaba contra la cama intentando controlar su respiración.
El calor seguía aumentando lentamente.
—Esto es peor de lo que esperaba…
Murmuró.
Entonces alguien tocó la puerta.
Tres golpes suaves.
Lysander se quedó completamente quieto.
Su corazón dio un pequeño salto.
Solo una persona en la mansión se atrevería a tocar su puerta a esa hora.
La voz profunda llegó desde el otro lado.
—Lysander.
El omega cerró los ojos un segundo.
Claro…
Los alfas podían percibirlo.
Especialmente uno tan fuerte como Kael.
—Puedes entrar…
La puerta se abrió lentamente.
Kael Aetherion entró en la habitación.
Su mirada se posó inmediatamente en Lysander.
El omega estaba sentado en el borde de la cama, con el rostro ligeramente sonrojado.
El aroma en la habitación era más fuerte ahora.
Kael cerró la puerta detrás de él.
Durante unos segundos ninguno habló.
Pero la tensión en el aire era evidente.
Finalmente Kael habló.
—Así que era esto.
Lysander suspiró suavemente.
—No esperaba que pasara hoy.
Kael lo observó con atención.
—¿Es tu primer celo desde que llegaste aquí?
Lysander dudó un segundo.
—Sí.
No era mentira.
Desde que despertó en ese mundo, era la primera vez.
Kael permaneció en silencio.
Luego se acercó un poco más.
No demasiado.
Pero lo suficiente para observarlo mejor.
—¿Puedes controlarlo?
Lysander bajó la mirada un momento.
—Lo estoy intentando.
El duque lo observó unos segundos más.
El aroma seguía envolviendo la habitación.
Su instinto alfa reaccionaba.
Pero su mente seguía completamente clara.
Finalmente habló con calma.
—Mañana enviaré por supresores.
Lysander levantó la mirada, sorprendido.
No esperaba esa respuesta.
No esperaba que Kael fuera tan… considerado.
—Gracias…
Kael asintió ligeramente.
Luego se giró hacia la puerta.
Pero antes de salir dijo algo más.
—Descansa.
Su voz era baja.
—El consejo imperial puede esperar.
La puerta se cerró suavemente detrás de él.
Lysander se quedó sentado en silencio.
El calor seguía presente.
Pero ahora su mente estaba ocupada con algo más.
Las palabras de Kael.
Y la forma en que lo había mirado.
Algo estaba cambiando.
Y aunque aún no sabía exactamente qué…
El futuro de esta historia cada vez se parecía menos al de la novela original.