Sinopsis:
Isabella, una joven y talentosa pianista, ve cómo su mundo se desmorona cuando su gran amor, Nicolás, sufre un trágico accidente de auto y es dado por muerto. Devastada y sola, descubre semanas después que está embarazada. Con el corazón roto pero decidida a salir adelante, se entrega a la música y comienza a trabajar como pianista en eventos y bodas, mientras cría a sus dos hijos gemelos.
Años después, recibe la oferta de tocar en una lujosa boda de alto perfil, con estrictas cláusulas de confidencialidad. Nada la prepara para lo que está a punto de vivir: el novio es Nicolás, vivo… pero sin el más mínimo recuerdo de ella.
NovelToon tiene autorización de Dary MT para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 8 – El Orgullo Herido
El salón de bodas, que minutos antes rebosaba de flores, música y promesas, ahora era un campo de ruinas emocionales. Los invitados comenzaban a retirarse en silencio, evitando las miradas de los Herrera-Mendoza, cuya reputación acababa de recibir una herida pública y profunda.
La señora Herrera se mantenía erguida, con los labios apretados y la mirada fija en la puerta por la que su hijo había desaparecido con Isabella y los niños. Su esposo, más contenido pero igual de furioso, hablaba en voz baja con uno de sus asistentes, ya planeando los próximos movimientos.
—Esto no se va a quedar así —dijo ella finalmente, con voz helada—. No después de todo lo que hemos construido. No después de la humillación que nos ha hecho pasar.
Camila seguía allí, sentada en una de las sillas del altar, con el ramo aún en el suelo. Su rostro estaba pálido, sus ojos perdidos. No lloraba. No hablaba. Solo escuchaba.
—Camila —dijo el señor Herrera, acercándose a ella—, necesitamos que estés con nosotros en esto. No podemos permitir que Nicolás arruine su vida por una mujer que no tiene nada que ofrecerle.
—Ya lo arruinó —susurró ella, sin levantar la vista—. Me dejó frente a todos. La eligió a ella.
—Porque no recuerda quién es —intervino la señora Herrera—. Pero lo hará. Y cuando lo haga, entenderá que tú eres su lugar. Su futuro. No esa mujer y sus hijos ilegítimos.
Camila alzó la mirada, dolida.
—No son ilegítimos. Son sus hijos.
Hubo un silencio incómodo. El señor Herrera se acercó más, bajando la voz.
—Camila, escúchanos. Esto no es solo sobre ti. Es sobre nuestras familias. Sobre los acuerdos, las inversiones, las alianzas. No podemos permitir que todo eso se derrumbe por un capricho emocional. Necesitamos que estés con nosotros. Que nos ayudes a traerlo de vuelta.
Ella dudó. Parte de ella quería alejarse, dejar que Nicolás siguiera su camino. Pero otra parte, la que había creído en ese futuro, la que había sido criada para no perder jamás, se resistía a soltarlo.
—¿Qué quieren que haga?
La señora Herrera sonrió, por primera vez desde que todo se vino abajo.
—Lo que siempre has hecho: estar cerca. Ser paciente. Pero esta vez, también ser estratégica. Vamos a demostrarle que esa mujer no puede ofrecerle nada. Que no puede darle la vida que él merece. Y tú… tú vas a recordarle quién es.
Camila asintió lentamente. No por convicción, sino por orgullo. Por el dolor de haber sido rechazada. Por la necesidad de recuperar algo que sentía que le pertenecía.
—Está bien —dijo finalmente—. Haré lo que sea necesario.
Los Herrera-Mendoza intercambiaron una mirada de satisfacción. El juego no había terminado. Solo había cambiado de tablero.
Y mientras la noche caía sobre la ciudad, una nueva estrategia comenzaba a tomar forma. Una que no descansaría hasta separar a Nicolás de Isabella… para siempre.
---
¿Listos para el Capítulo 9? En él veremos la reacción de la familia de Camila y cómo su humillación pública se convierte en combustible para una alianza aún más peligrosa.
POR AMBICIOSOS Y MALDITOS