Samantha desde pequeña tuvo una infancia dura, fui víctima de maltrato y bullying por su apariencia y falta de economía, esto no impidió que pensará en un futuro mejor, fue obligada a tomar una dura decisión, abandonar todo, esperemos que la vida le sonría y sea para mejor
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Capítulo 8
Al día siguiente comencé mi rutina a las seis, fui a la cocina preparé un desayuno fabuloso, hice panqueques, serví tostadas y leche con chocolate, coloque bien la mesa cuando todo estuvo en orden la espere sentada. Eran ya las ocho y media y Beatriz no aparecía comencé a preocuparme, fui a su habitación para comprobar que todo estuviese bien, pero para mí sorpresa nada lo estaba, se encontraba acostada todavía, me acerqué en silencio para comprobar que todo estuviera en orden, pero ella no respiraba.
Asustada salí corriendo en busca de ayuda, tomé el teléfono y llame a una ambulancia, la ayuda llegó en menos de cinco minutos, la ambulancia estuvo en la casa al instante, le hicieron maniobras de reanimación y fue trasladada al hospital más cercano, pero solo para comprobar lo que todos allí presentes sabían, estaba muerta, lo había estado desde hacía mucho tiempo, desde la noche anterior, había sufrido un ataque al corazón mientras dormía, lo mismo le había sucedido a su esposo tiempo atrás.
No puedo describir lo que sentí al recibir la noticia, el mundo se me vino encima, como pudo ocurrir esto con Beatriz, tan buena persona, llena de energía, merecía vivir un poco más. Sin más nada que hacer llamé a su nieto, le dí la triste noticia y me informó entre sollozos que en tres horas llegaría. Había mucho que preparar.
Fui a la casa por ropa para Beatriz, irían a hacerle una autopsia para verificar que fuera verídico el diagnóstico, yo tomé su ropa y la coloque en un bolso que coloqué en la sala, ellos me llamarían en cuanto acabará el proceso, entonces lo llevaría al hospital. Pasaron las tres horas cuando siento la puerta abrirse. Y allí estaba él, su nieto Brayan. Al entrar se le veía abatido, con ojos hinchados de llorar.
Fue directo a la habitación de ella y allí estuvo un largo tiempo, luego salió se le notaba más calmado, le serví un poco de comida y fuí a la cocina por la mía. El hospital llamó que todo estaba listo, el resultado fue contundente, había fallecido de un ataque al corazón mientras dormía, no sufrió, no se enteró de nada.
El entierro fue muy discreto, había pocas personas, amigos de ella, Brayan y yo, no tenían más familiares, el regreso a casa fue en silencio, Brayan fue hasta la habitación de ella y yo a la mía. Esa noche empaqué todas mis ropas, las que me había regalado ella, utilice un maletín de Beatriz, ya que no tenía mochila, ni nada grande donde ponerlas.
Al amanecer Brayan y yo n, reunimos en la cocina, recordé el suéter que ella le estaba confeccionando y fui a por él para dárselo.
- Toma , lo estaba confeccionando, quería dártelo en navidad. Le dije.
- Muchas gracias lo conservaré, siempre me daba algo tejido por ella en navidad, gracias por recordarlo, significa mucho para mí.
- No hay por qué. Le dije.
- Samantha, verdad.
- Sí.
- En la tarde me marcho para la Habana, pondré la casa en venta, me gustaría pagarte tu salario antes de irme, te daré cuatro mil para que puedas buscar un lugar donde quedarte, esto fue muy repentino, no puedo ocuparme de esta casa y mantenerla sería un gasto innecesario.
- Entiendo, está bien, gracias, yo tengo todo empacado ya, fue un placer compartir con tu abuela, lo siento mucho, era una gran persona.
Tomé el dinero y me dirigí a la puerta, mentalmente le dije adiós a Beatriz.