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Todo Empezó En Navidad

Todo Empezó En Navidad

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Romance entre patrón y sirvienta / Completas
Popularitas:871.5k
Nilai: 4.9
nombre de autor: @ngel@zul

Una tarde fría de diciembre, Lucía se cruza con una niña perdida en la calle. Sin dudarlo la consuela y protege, sin imaginar que ese pequeño acto cambiará su vida para siempre. Su padre, Alejandro Ferrer, un poderoso empresario, no puede ignorar la angustia y la felicidad que Lucía despierta en su hija.
Mientras Alejandro busca desesperadamente a alguien que cuide a Emma, se da cuenta de que ninguna niñera parece estar a la altura… se da cuenta de que su hija no deja de mencionar a “la chica de la bufanda”. Y decide contratarla. Entre tensiones, celos y secretos, Lucía tendrá que marcar sus límites mientras Alejandro se debate entre lo correcto y lo que su corazón comienza a desear.
Una historia de amor, familia y segundas oportunidades, donde la Navidad no solo trae luces y regalos, sino también destinos que no pueden ignorarse.

NovelToon tiene autorización de @ngel@zul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El eco del silencio

​El trayecto hacia la clínica fue un desfile de luces borrosas a través del cristal del SUV. Luis conducía con la eficiencia silenciosa que lo caracterizaba, pero Lucía apenas era consciente del movimiento. Sus manos, aún apoyadas sobre su regazo, conservaban el calor de las de Alejandro. Podía sentir todavía la presión de sus brazos alrededor de su cintura, una sensación que parecía haberse tatuado en su piel. El aroma de su perfume —madera, cuero y un toque de cítricos— persistía en su ropa, envolviéndola en una confusión de la que no lograba escapar.

​¿Qué acababa de pasar? Ella era la niñera, la empleada que él había contratado en un momento de desesperación por su hija. Él era el señor Ferrer, el hombre que controlaba el destino de miles de personas y que, con un solo movimiento, le había devuelto la salud a su madre. La barrera entre ellos no era solo un contrato; era un abismo de clase, de poder y de historia. Sin embargo, en ese salón, bajo el resplandor del árbol, ese abismo se había sentido tan pequeño como un suspiro.

​Cuando llegó a la clínica, el silencio del pasillo de cuidados intermedios la ayudó a recuperar un poco de aire. Elena estaba despierta, apoyada en varias almohadas, viendo una vieja película en la televisión con el volumen muy bajo. Al ver entrar a su hija, sus ojos se iluminaron.

​—Feliz Navidad, mi niña —susurró Elena, extendiendo una mano delgada.

​Lucía se acercó y la besó con una ternura infinita.

—Feliz Navidad, mamá. Siento llegar tarde.

​—No llegas tarde, llegas justo cuando te necesito. Cuéntame... ¿cómo fue? ¿Emma disfrutó de su primer navidad?

​Lucía comenzó a narrar la noche, tratando de mantener la voz estable. Habló de la cena, de la alegría de la niña al abrir el primer regalo y de la transformación de la mansión. Pero Elena, que conocía cada matiz del rostro de su hija, notó que Lucía omitía algo fundamental.

​—¿Qué es lo que pasa, cariño? —preguntó con curiosidad.

—Nada mamá, es solo una mezcla de cansancio y alivio.—respondió la muchacha.

—No me mientas. Estás... ausente. Como si tu cuerpo estuviera aquí pero tu cabeza se hubiera quedado en esa mansión.

​Lucía suspiró, dejándose caer en la silla junto a la cama. No podía ocultar lo que le pasaba, no a ella.

—Mamá, las cosas están cambiando... el señor Ferrer... esta noche hubo un momento. Casi me caigo del árbol y él me sostuvo. Fue solo un segundo, pero fue como si todo lo demás desapareciera. Siento que estoy caminando por un cable flojo y que, si me descuido, voy a caer en un lugar donde no me corresponde estar.

​Elena la miró con una sabiduría triste.

—El corazón no entiende de contratos ni de cuentas bancarias, hija. Pero tienes que tener cuidado. Hombres como él viven en castillos de cristal. Son hermosos, pero pueden cortarte si se rompen. No olvides que tú estás allí por Emma.

​—Lo sé —respondió Lucía, apretando la mano de su madre—. Y eso es lo que más me asusta. Que mis sentimientos por él terminen arruinando lo único importante: la paz de esa niña y tu tratamiento. Tengo que ser profesional. Mañana todo volverá a ser como antes.

​Mientras tanto, en la soledad de la mansión, Alejandro no había subido a su habitación. Seguía de pie junto al árbol de Navidad, que ahora parecía demasiado grande y silencioso sin la presencia de Lucía. Se sirvió un trago de whisky, pero lo dejó intacto sobre la mesa.

​Caminó hacia el ventanal y miró hacia la ciudad. Sus pensamientos eran un caos que ninguna estrategia empresarial podía ordenar. Había pasado tres años construyendo un muro de indiferencia para no volver a sufrir la pérdida de un ser querido, y en menos de un mes, una joven de Culver City con una bufanda de colores había derribado cada ladrillo.

​"Se llama Lucía", se recordó a sí mismo. No era "la cuidadora", ni "la empleada". Era Lucía. La mujer que le había devuelto la alegría a su hija, la que hablaba de esperanza y la que, al sostenerla hoy, había hecho latir su corazón como hacía años no latía, haciendole sentir que seguía vivo.

​Sintió un impulso casi irresistible de llamarla. Quería saber si había llegado bien, si su madre estaba despierta, si ella también estaba pensando en ese roce de manos. Tomó su teléfono y buscó su contacto. Sus dedos se detuvieron sobre el botón de llamar.

​"No seas idiota, Alejandro", se recriminó. "Ella es una empleada. Estás bajo el efecto de la Navidad y el vino. Si cruzas esa línea, no hay vuelta atrás. Ella depende de ti para salvar a su madre, y tú de ella para seguir cuidando a tu hija. No puedes usar ese poder para acercarte a ella de esa manera. Sería indigno."

​Dejó el teléfono sobre la mesa con un golpe seco. El peso de su propia moralidad y su posición social le caían encima como una losa. Se sentía atrapado en su propia perfección. Sabía que Valeria tenía razón en algo: el mundo en el que él se movía devoraría a alguien como Lucía. Y él, por mucho que la deseara cerca, no estaba seguro de poder protegerla de su propio imperio.

​Se sentó en el sofá donde Emma había estado jugando horas antes. Encontró un pequeño lazo rojo que se había desprendido de uno de los regalos. Lo tomó entre sus dedos, acariciando la seda.

​—Mañana será un día normal —se dijo a sí mismo, con una voz que no sonaba del todo convencida—. Mañana volveremos a ser el jefe y la empleada.

​Pero en el fondo de su alma, Alejandro sabía que la normalidad se había quemado en el mismo fuego que ardió entre sus manos cuando la sostuvo. La Navidad había terminado, pero la verdadera batalla por su corazón apenas estaba comenzando.

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Andrea Barrionuevo
yo hace rato deje de poner me gusta a los capítulos sigo pq no dejo las lecturas inconclusas pero desde la mitad de la historia vengo saltando capítulos y leyendo por arriba pq la historia se puso pesima
Andrea Barrionuevo
Este par de egoístas no merecen ser felices.
Lastimar tanto a una niña tan pequeña y dejarla sola es el acto más egoísta de este par de estúpidos
Andrea Barrionuevo
Por favor estos protagonista son tan nefastos.
Son tal para cual de egoísta. Ella por irse en vez de buscarlo y por ser tan cobarde y no confiar en él.
Y Alejandro por ser otro egoísta que solo piensa en su dolor y en una mujer y se olvido de su hija del dolor y soledad que esa niña siente al pensar que tanto Lucía kmo el la abandonaron
Se olvidaron de esa niña y es tan triste
Andrea Barrionuevo
Jajaja la mando a seguir y tardaron una eternidad en llegar.
se pasa
Andrea Barrionuevo
Y Alejandro se paso de estúpido en vez de poner a alguien a seguir a Valeria sabiendo el alcance que tiene la deja entrar a la ksa y que este cerca de la niña
Andrea Barrionuevo
No si es lo que digo esta prota se paso de tonta ahora en vez de buscarlo se va
Andrea Barrionuevo
Ya comenzó la estupidez tanto que se prometieron sinceridad y verdad y a la primera ella se olvido de todo y comete una idiotez
Andrea Barrionuevo
Se puso pesada la historia se l pasan encamados y se olvidaron de valeria el teniendo poder y dinero en vez de poner a seguir a esa loca y poner custodia para ellos no se volvió débil y tonto
Alfredo Carranza
Excelente
Johana Padilla
ojalá hablen y aclaren todo
Johana Padilla
me da rabia con lucia ya a pasado mucho tiempo porq ella no intenta buscar a Alejandro también
Maru Nuñez
aún comienzo interesante👍👍👍
Jesus Castro Montero
Gracias escritora me fascinó tu novela en verdad todas tus novelas son grandiosas
Johana Padilla
ojalá Alejandro descubra rápido que valeria lo tiene vigilado
Johana Padilla
Alejandro no debería ser tan confiado
Cristina Miranda
Con que vendrá la.tal Valeria, que mina jodida.
Cristina Miranda
Que gente prejuiciosa, tanto miedo , el no tiene padres, que son los unicos con autoridad en este caso, los de afuera son de palo!
Cristina Miranda
Esa no está enamorada de ei, sinó de su dinero, de su posicion y le va a.hacer la.vida imposible a.la.chica, espero que no se deje y la ponga en su l lugar, y que investiguen de que murio la hna!!
Cristina Miranda
Esa no está enamorada de ei, sinó de su dinero, de su posicion y le va a.hacer la.vida imposible a.la.chica, espero que no se deje y la ponga en su l lugar, y que investiguen de que murio la hna!!
Cristina Miranda
Hasta ahora parece buena, pero corriente, siempre el ceo rico y la chica pobre.
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