NovelToon NovelToon
¡FUERA CUCARACHO 5 LA MAMÁ GORDITA ES LA JEFA DEL CLAN MAFIOSO!

¡FUERA CUCARACHO 5 LA MAMÁ GORDITA ES LA JEFA DEL CLAN MAFIOSO!

Status: Terminada
Genre:Mujer poderosa / Autosuperación / Completas
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Eliana Casillas nunca soñó con gobernar un imperio criminal. Gordita, bondadosa y aparentemente inofensiva, siempre prefirió mantenerse al margen de las luchas de poder de su familia. Pero cuando las traiciones amenazan con destruir al clan Casillas y la vida de su pequeña hija Chloe corre peligro, descubre que su mayor fortaleza no está en las armas, sino en su inteligencia.
Entre enemigos disfrazados de aliados, secretos familiares y una conspiración que pretende arrebatarle todo, Eliana tendrá que demostrar que subestimarla fue el peor error de sus adversarios.
Con el destino de su hija en juego y la lealtad de los suyos puesta a prueba, la heredera inesperada deberá tomar el control del imperio.
Porque ser gordita no significa ser débil, y tocar a su familia tiene un precio.
¡Fuera cucarach@s! La nueva jefa ha llegado, y no piensa pedir permiso.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La mano derecha oculta

Pasaron tres días sin novedades importantes. Los primos vigilaban desde lejos, discretos como sombras, sin llamar la atención. Eliana mantenía su rutina: llevar a Chloe al parque cercano por las tardes cuando el sol ya no quemaba, preparar comida en casa, y de vez en cuando acercarse al antiguo terreno del puesto, no para reclamarlo, sino para observar. Notó que nadie trabajaba allí. El lugar permanecía vacío, abandonado, como si a quien se lo habían apropiado no le importara usarlo. Solo lo quería para que ella no lo tuviera. Ese detalle le dio más que pensar.

Fue una tarde de viento suave cuando vio llegar a Ramiro al parque. No apareció de golpe. Caminó con paso tranquilo, con un libro bajo el brazo, como si hubiera decidido ir allí por su cuenta. Al ver a Eliana y a Chloe en una banca bajo un árbol, levantó la mano en saludo amable pero respetuoso, sin acercarse demasiado hasta que ella le hizo una seña.

—No quiero interrumpir —les dijo con una sonrisa suave—. Solo vi que estaban aquí y quise preguntar cómo ha salido todo con el médico. Espero que bien.

—Todo está estable, gracias —respondió Eliana, cerrando un poco más el libro que estaba leyendo junto a su hija—. Chloe está bien. Solo necesita tranquilidad y cuidados constantes.

Ramiro asintió con comprensión. Se sentó en la banca de enfrente, dándoles su espacio. No hizo preguntas incómodas. No mencionó el apellido Casillas. No habló de la mansión ni de Valeria. Solo dijo que le agradaba poder sentarse un momento sin prisas, porque su trabajo solía mantenerlo siempre corriendo de un lado a otro.

—Ser asesor financiero suena importante —comentó Eliana con cautela—. ¿Siempre ha trabajado por su cuenta?

—No siempre —respondió él, con una naturalidad que parecía genuina—. He colaborado con varios clientes de la zona. Gente que necesita organizar sus bienes, sus propiedades, sus negocios. A veces la gente tiene mucho, pero no sabe cómo mantenerlo seguro. Es fácil perderlo todo si no se tiene cuidado con quién se confía.

Eliana escuchó esa frase y sintió una pequeña alarma interna sonar en su pecho. Es fácil perderlo todo si no se tiene cuidado con quién se confía. Demasiado cierto. Demasiado oportuno.

—¿Y ha tenido clientes difíciles? —preguntó ella con calma—. Personas que quieran apoderarse de lo que no les pertenece usando papeles falsos o amenazas?

Ramiro guardó silencio unos segundos, como si sopesara qué decir. Luego miró a los ojos a Eliana y respondió con seriedad:

—He visto de todo. Lo que más suele ocurrir es que alguien de fuera llega con una oferta tentadora, convence a quien está solo, y antes de que se dé cuenta, ya ha firmado lo que nunca debió firmar. Las leyes no siempre protegen a quien confía demasiado. A veces el daño ya está hecho cuando uno se da cuenta. Por eso hay que leer siempre lo que se firma. Y nunca confiar ciegamente en quien aparece de la nada con soluciones demasiado perfectas.

Eliana lo observó con atención. No sabía si esas palabras eran una advertencia sincera o una forma de tantear qué tanto ella sabía. No dijo nada más sobre el tema. Cambiaron de conversación poco después, y Ramiro se despidió educadamente, diciendo que no quería quitarles su tiempo de descanso. Pero antes de irse, dejó caer algo que Eliana anotó de inmediato en su memoria:

—Si alguna vez necesita que alguien revise un documento, un contrato, cualquier papel importante… y no quiere que todo el mundo se entere, dígamelo. No siempre hay que recurrir a los mismos abogados que ya conoce todo el mundo. A veces una mirada nueva encuentra lo que otros pasaron por alto. Sin cobrarle nada por adelantado. Solo por ayudar a quien parece necesitarlo.

Se marchó antes de que ella pudiera responder. Eliana se quedó mirándolo alejarse, con una mezcla de desconfianza y curiosidad.

Esa misma noche, cuando Chloe ya dormía, los tres primos se reunieron con ella en la sala. Santiago caminaba de un lado a otro, visiblemente inquieto.

—No me gusta ese tipo —dijo con firmeza—. Nadie es tan amable sin esperar nada a cambio. Esos hombres siempre tienen una agenda oculta. ¿Y qué hace apareciéndose justo donde tú estás? No es casualidad.

—Puede que no —admitió Eliana—. Pero tampoco podemos acusarlo sin pruebas. Lo que sí sé es que supe ocultar mi desconfianza. No le dije nada sobre el terreno, sobre Valeria, ni sobre lo que papá me entregó. Solo escuché. Y escuchar no compromete a nadie.

Marcos abrió una carpeta que llevaba consigo y puso varias hojas sobre la mesa. Su rostro estaba más serio de lo habitual.

—Mientras tú hablabas con él en el parque, Leonardo me ayudó a averiguar algunas cosas. No es mucho todavía, pero es suficiente para estar muy alerta. Ramiro llegó a la ciudad hace unos seis meses. Se instaló en un apartamento céntrico y empezó a decir que era asesor financiero independiente. Pero antes de eso, nadie sabe de dónde vino. No tiene registros de clientes anteriores en esta región. Y lo más importante: la dirección que viste en la factura de Valeria pertenece a un edificio de oficinas donde hay dos bufetes de abogados. Uno de ellos comparte el mismo número telefónico que aparece en los registros relacionados con el nombre de Ramiro.

Eliana sintió cómo el aire se volvía más denso en la habitación. No era una coincidencia. Era una conexión. Valeria y Ramiro no se conocían por casualidad. Trabajaban juntos.

—Así que eso es —susurró ella—. No está aquí por amor. Ni siquiera está aquí sola. Tiene aliados. Un plan. Y Ramiro es la otra pieza del rompecabezas. Mientras ella entra por la puerta principal con sonrisas y mentiras, él se acerca por la ventana lateral, ganándose mi confianza, sabiendo que Chloe es mi debilidad.

Leonardo asintió con gravedad.

—Es una estrategia calculada. Dividir. Conquistar por separado. Ella a tu padre, él a ti. Y cuando menos lo esperen, les quitarán todo sin que sepan cómo ocurrió. Pero ahora que sabemos que están juntos, también sabemos cómo proteger mejor a cada uno. No caeremos en su juego.

—No —dijo Eliana, tocando el anillo bajo su manga—. No caeremos. Si trabajan en equipo, nosotros también. Cada movimiento que hagan, nosotros lo veremos antes de que llegue. Ramiro quiere que confíe en él. Bien. Le daré exactamente lo que busca: mi confianza aparente. Que crea que está ganando terreno. Que crea que soy la ingenua que espera que sea. Pero cada paso que dé, lo dará sobre terreno que yo ya he examinado. Y cuando esté lo suficientemente cerca… sabremos exactamente qué querían y cómo detenerlos.

Los cuatro se miraron en silencio, unidos por la misma determinación. La partida acababa de volverse más clara, pero también más peligrosa. Sabían quién era su enemigo, y eso ya era una ventaja que Valeria y Ramiro no esperaban perder tan pronto.

—Mañana te acompañaremos al parque —decidió Leonardo—. Sin acercarnos demasiado. Como si estuviéramos de paso. Pero él nos verá. Sabrá que no estás sola. Que tienes respaldo.

—Perfecto —dijo Eliana—. Que sepa que estamos atentos. Que sienta que lo observamos. El miedo a ser descubierto hace que la gente cometa errores. Y nosotros solo necesitamos que se equivoquen una vez. Solo una.

Esa noche, antes de dormir, Eliana escribió en su cuaderno: Están juntos. Valeria abre la puerta desde adentro. Ramiro debilita desde afuera. El objetivo: todo lo que es de los Casillas. No les daremos ni un centímetro sin lucha.

Cerró el cuaderno, apagó la luz y se acostó junto a su hija. No durmió profundamente, pero tampoco tembló. Porque sabía que afuera, en la oscuridad, tres personas vigilaban su puerta. Y dentro de ella, algo mucho más fuerte que el miedo ya había despertado por completo.

1
Ivyta🇦🇷💙💛💙
amo tus novelas! te falta uno de amor entre mujeres 🙏🏾 porfis! ❤️
Ivyta🇦🇷💙💛💙: la que se te ocurra! tenés una escritura que me atrapa y varias veces me he ido a dormir tarde🤣
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play