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No firmaré el divorcio: mi esposo puede leer mi mente

No firmaré el divorcio: mi esposo puede leer mi mente

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Reencarnación / Reencarnación(época moderna) / Telepatía / Completas
Popularitas:159k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Vivi

Sofía Reyes despertó dentro de una novela donde su destino ya estaba escrito.
Era la hermana odiada, la esposa no deseada, la villana descartable que todos iban a culpar. Según la historia original, debía casarse con Leonardo Montero, ser abandonada por él y morir sola después del divorcio.
Pero nadie esperaba un error en el destino.
Leonardo podía escuchar todo lo que ella pensaba.
Sofía solo quería sobrevivir, vengarse de su familia y escapar antes de que el final la alcanzara.
Pero el esposo frío que debía despreciarla empezó a protegerla.
Y cuando ella por fin quiso irse, Leonardo rompió el guion con una sola frase:
—No firmaré el divorcio.
Ahora Sofía tendrá que enfrentarse a una hermana hipócrita, una familia cruel y un destino decidido a destruirla.
Porque si la novela la escribió como villana, ella va a reescribirla como protagonista.

NovelToon tiene autorización de Vivi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7

Capítulo 7

Cargo Reyes va de compras

La habitación quedó tan silenciosa que la lluvia contra el ventanal sonó como una advertencia.

Sofía tardó un segundo en reaccionar. Luego se soltó de la mano de Leonardo como si la tarjeta negra le hubiera dado una descarga.

—¿Tu asistente? ¿Mencioné a tu asistente?

—Sí.

—Dije "asistente" como concepto. La gente rica siempre tiene asistentes, choferes, abogados y traumas familiares discretos. Era una generalización.

Leonardo la miró sin parpadear.

Sofía sostuvo la mirada con una sonrisa descarada.

[Casi me delato. Muy bien, Sofía, primer día fuera de casa y ya casi le dices al CEO que su asistente principal es un espía. Aplausos.]

Leonardo no insistió.

No porque le creyera.

Porque ya tenía suficiente para empezar.

Tres días después, Sofía aprendió que vivir en el penthouse de Leonardo era más cómodo que vivir en la residencia Reyes y bastante más peligroso para la imaginación.

Leonardo era correcto hasta el absurdo. Tocaba antes de entrar. Dejaba comida sin preguntar. Le mandó ropa nueva con etiquetas discretas y jamás comentó la marca de los moretones que el rodillo había dejado en su brazo.

Eso era lo peligroso.

La decencia.

El cuarto día, a las diez de la mañana, doña Claudia apareció en Torre Reforma 888.

El personal del edificio la dejó subir sin avisar, lo que demostró que en el mundo Montero hasta los elevadores obedecían jerarquías familiares.

Sofía salió de la cocina con una taza de café.

Doña Claudia la miró como si la taza también fuera una falta moral.

—Señorita Reyes.

—Tía Claudia.

La madre de Leonardo no corrigió el tratamiento, pero su ceja sí.

—Vengo a pedirte que regreses a tu casa.

Sofía dejó la taza sobre la barra.

—Qué considerada.

—Esto no puede seguir. Antes de la boda hay formas. Hay reputación. Hay límites.

—Estoy de acuerdo. Por eso voy a volver a la residencia Reyes.

Doña Claudia se quedó unos segundos sin respuesta.

—¿Así de fácil?

—Así de fácil.

[Claro que vuelvo. A recoger lo mío, lo de Valentina, lo que debió ser mío y lo que se vea caro. Si ya me dieron fama de ladrona de hermana, mínimo que el chisme tenga presupuesto.]

Leonardo, que venía saliendo del estudio con el teléfono en la mano, se detuvo en el pasillo.

Doña Claudia no oyó nada.

Él sí.

—Voy contigo —dijo.

Sofía casi se atragantó con su propia sonrisa.

—No hace falta.

—Sí hace.

Doña Claudia cerró los ojos un instante.

—Leonardo, no conviertas esto en espectáculo.

—Demasiado tarde —dijo Sofía.

Dos horas después, una empresa de mudanzas estacionó frente a la residencia Reyes.

Doña Patricia no estaba. Don Ricardo tampoco. Valentina había salido a una comida de caridad, porque al parecer las santas también tenían agenda.

Sofía entró con una lista en el celular y tres hombres cargando cajas.

—Mi habitación primero —dijo—. Luego el cuarto de Valentina.

El encargado de mudanza parpadeó.

—¿El cuarto de la otra señorita?

—La mitad de lo que hay ahí fue comprado con dinero de mi padre y reputación robada a mi nombre. Es una división patrimonial creativa.

Leonardo se apoyó en el marco de la puerta.

—¿Creativa?

—Legalmente discutible. Emocionalmente justa.

En el cuarto de Valentina, Sofía abrió clósets, cajones y vitrinas. Bolsas de diseñador, joyeros, zapatos sin estrenar, mascadas de seda. Todo ordenado por color, como si la perfección también necesitara inventario.

Sofía tomó un collar.

—Este era mi regalo de graduación. Me dijeron que a Valentina le combinaba más.

Lo dejó en una caja.

Tomó una bolsa negra.

—Esta la pagaron con la tarjeta que yo supuestamente uso.

Otra caja.

Debajo de una bandeja de terciopelo encontró un sobre con recibos doblados y una tarjeta secundaria a nombre de Sofía Reyes.

No la tarjeta negra de Leo.

La de la familia Reyes.

La misma que, según Valentina, Sofía usaba para gastar sin control.

Sofía no la tocó con los dedos. Usó una mascada para levantarla.

—Hola, prueba bonita.

Leonardo se acercó.

—¿Es la tarjeta?

—Una de ellas. Si Daniela Torres recibió dinero desde aquí, debe haber rastro.

[Y si no borraron los movimientos, esta belleza va directo a la boda, con moño y humillación pública.]

Leonardo sacó el teléfono.

—¿Le sacamos fotos?

—No. Primero la guardamos. Después decides si quieres hacerlo por abogado, banco o venganza elegante.

—Me gusta la tercera.

Sofía lo miró.

—Cuidado, Montero. Te está saliendo personalidad.

Esa tarde, el Instagram de Sofía revivió.

Primero subió una foto de las cajas en el penthouse.

Texto: "Mudanza ligera. Solo lo que siempre fue mío."

Después, una foto de su mano sosteniendo una bolsa negra. Al fondo, por accidente perfectamente calculado, aparecía la mano de Leonardo dejando una taza junto a ella.

Texto: "Gracias, mi Nardo, por ayudarme a cargar."

Leonardo vio la publicación desde su oficina.

Nardo.

Nicolás, de pie frente al escritorio, fingió no ver la pantalla.

Leonardo pulsó "me gusta".

El efecto fue inmediato.

En menos de diez minutos, tres grupos de WhatsApp de señoras de sociedad ardían. En veinte, una prima de doña Claudia había llamado dos veces. En treinta, don Ricardo intentó comunicarse con Sofía.

Ella apagó el teléfono.

—Que hierva.

Luego fueron a Masaryk.

Sofía eligió la tienda más luminosa y cara de la avenida. Leonardo caminaba a su lado, en silencio, con esa cara de hombre que podía comprar el edificio si se aburría de esperar.

En la sección de bolsos, doña Patricia y Valentina aparecieron como si el destino tuviera sentido del humor.

Valentina sostenía un bolso color marfil.

Patricia fue la primera en hablar.

—¿Qué haces aquí?

Sofía sonrió.

—Compras.

—¿Con dinero de quién?

Leonardo se colocó junto a ella.

—Con el mío, si ella quiere.

Valentina apretó el bolso.

—Sofía, no tienes que hacer esto para provocarnos. Si necesitas algo, la familia Reyes puede pagarlo.

—Qué generosa.

Sofía tomó el bolso marfil de las manos de Valentina, lo miró y se lo devolvió a la vendedora.

—Este no. Ya lo tocó. Está sucio.

El rostro de Valentina perdió color.

Patricia dio un paso.

—¡Qué grosera!

Sofía tomó otro bolso, luego un abrigo, luego dos pares de zapatos.

—Estos sí.

La vendedora, entrenada para no tener alma ante clientes ricos, sonrió.

—¿Se los envolvemos?

Valentina respiró hondo.

—Cárguelo a la cuenta Reyes —dijo con dulzura venenosa—. Somos familia.

Sofía levantó la vista.

—¿Segura?

—Claro. No quiero que digan que no apoyamos a mi hermana.

Leonardo miró a Sofía.

Ella entendió el juego en el mismo segundo.

—Entonces agrega el vestido verde, el reloj y esa joyería de allá.

Patricia abrió los ojos.

—Sofía.

—Dijeron cuenta Reyes. Estoy honrando el apellido.

Cuando la cifra apareció en la terminal, la sonrisa de Valentina tembló.

La vendedora ofreció el aparato.

—¿Tarjeta?

Sofía miró a Patricia.

—Mamá, no querrás hacer quedar mal a Valentina frente al personal, ¿verdad?

Patricia tomó la tarjeta con dedos rígidos.

Pagó.

El recibo salió largo como una sentencia.

En ese momento sonó el teléfono de Leonardo.

Don Ricardo.

Leonardo contestó y puso el altavoz.

—Señor Montero —dijo Ricardo, con una amabilidad nueva—. Lamento lo de anoche. Sofía es impulsiva, pero en casa todos la queremos. Si necesita algo de nosotros...

Leonardo miró a Sofía, que sostenía el recibo como trofeo.

—La necesito a ella.

Del otro lado, Ricardo se quedó mudo.

Sofía también.

Leonardo añadió, con voz perfectamente seria:

—No puedo vivir sin ella.

La vendedora bajó la vista para esconder una sonrisa.

Valentina apretó tanto el bolso marfil que los nudillos se le pusieron blancos.

Y Sofía, por primera vez en días, casi se creyó la actuación.

1
Quica Romero
¡Ajá!.😒 ¿Y los demás que?.
°~🤨~°
Quica Romero
El destino no sólo no discierne, si no que es estúpido. Ya que la "trama original" está más manoseada que la Constitución.🧐°\🤨/°😏😉😈😈😈😈
Quica Romero
Sería la segunda y tercera vez.🧐 Ya que la primera fue bajó los efectos de la droga y la mentira.°~🫩~°
Quica Romero
¡Cuando lo son!.°\🤨/°
Pero...Cuando nunca lo fueron. Ya que siempre fueron los antagonistas, que una identidad que no sabe discernir, les dio un "protagonismo" que nunca fue suyo.🤨🤔🧐🫩🙎‍♀️
Quica Romero
¿Otra vez?.°\🤨/° ¿Pues a casó está en las luchas, para que sean "a tres caídas sin límite de tiempo"?.°~🫩~°🤔😏😈😈😈😉😈😈😈
Quica Romero
¿Y cuando vas a aceptar que eres tú y "no hecharle el muerto" a otro?.°\🧐/°🫩🙎‍♀️🤔🤨
Quica Romero
¡Eso es lo que vengo diciéndoles desde más antes!.
¡Sofía!, ya deja de hacerte la martir y hazte responsable del papel de la PROTAGONISTA, que es tuyo desde la escena de la cama. Qué fue el momento exacto que reencarnaste y tomaste el PROTAGONISMO y Valentina la de la VILLANA.🧐🫩🙎‍♀️
Y al no reclamarlo el metiche "destino" quiere "meter su cuchara" en donde no le han dado "vela para el entierro" creyéndose Dios, para "arreglar" las cosas sin saber discernir. Pero las personas si(aunque algunas se hagan las que "la virgen les habla") 😏😉°\🧐/°°~🫩~°
Quica Romero
¡Quitándosela!.°\🫩/°
Y tomarla tú, como tenías que haberlo hecho hace tiempo.🤷‍♀️ Y por fin señalarle su "nuevo"(y verdadero )papel.
Quica Romero
No, ya no.☝️🙂‍↔️ Eso lo dejaste de ser hace 4 "migajas"
(cooprotagonistas) atrás y un nuevo villano.🤷‍♀️
Ya que tú ahora eres la antagonista principal, mejor conocida como la..
¡VI-LLA-NA!.😏😉😈😁😈😉
Quica Romero
¿Y desde cuándo sé pide permiso para dar cariño?.🤨
Eso solo lo dice la gente estúpida, que se queja por estar solo y no encontrar a alguien.🫩°\🙄/°🤦‍♀️
Quica Romero
No. suena más bien a película de Sandra Bullock, Mientras dormías.°~😌~°🧐😏😉
Quica Romero
Eso mismo dijo Alex Browningen, en "Destino final" y lo logro hasta que lo mató de un ladrillazo.°~🤨~°🙎‍♀️
Quica Romero
No. es DESTINO FINAL parte 7.°\🧐/°
Quica Romero
Si, el destino puede entrar todo lo que quiera. Pero él no descubre.°~🤨~°🙎‍♀️ Así que se puede ir a meter a otra historia, porque ahí nadie lo llamó.°~🧐~°🙎‍♀️
Quica Romero
Èso no puede ser cierto.°\🧐/°🙎‍♀️ O es porque tú no quieres tomar el lugar que ya lo tienes desde que reencarnaste(sin querer o queriendo). Y es por lo que estás ahí, ¿o no?.
🙎‍♀️°~🤨~°
Quica Romero
¡No es cierto!. 🙎‍♀️ La "novela" ya no la reconoce como tal, ya que cambió de "heroína". ELLA es la que sigue en ese papel, en aferrarse a al papel que ya no le pertenece. Porque no comprende que ya dejó de serlo desde que "cambió" Sofía.🤷‍♀️
Y las telenovelas, nos enseñaron que a toda actriz o actor problemático su personaje (no importa si es el protagonista) se le pone en coma, enferma, tiene un "accidente" o muere trágicamente.
Con todo esto nos dan a entender que...¡ NADIE ES INDISPENSABLE! Ni siquiera LOS PROTAGONISTAS.
Ya que si "salen de escena" OTROS tomarán la estafeta.
°~😌~°😏😉
Pris
Creo que Joaquín es Navarro.
Quica Romero
A no confiar en ti.🤨
Quica Romero
¿En serio?.🤨 ¿Te dejás perder por unos simples pies fríos?.🫩 ¿Pudiendo solucionarlo con unos calcetines?.🤷‍♀️°\🙄/°🧦🤦‍♀️
¿O un calefactor?.🤷‍♀️
Porque en verdad, déjenme hacer su aguate, pero está escena no queda en éste país.
Ya que todo tiene solución.🤷‍♀️
Hasta lo de la cama compartida y el inevitable acostón que ambos quieren, los dos lo evitan pero..Uno ya se decidió y la otra se hace de la boca chiquita.🫩
Ya que no tiene que haber amoro gustar. Sino simple atracción, y tú la tienes de sobra. Así que te haces del rogar; cuídate, adelante y disfruta.°~~°😌😏😉
Quica Romero
¿Y quién en México carga su neceser consigo estando en su casa y no listo para irse de viaje?.°\🧐/°❔❓
Aquí, tienes jabones en cada baño (y como rico, me imagino que debe de estar equipado con lo necesario para una bañada de emergencia, ¿no?.°~🧐~°
Así que ¿por qué trae su kit de baño si no va a salir de viaje y se se "supone" que debe de estar en su habitación.°~🤨~°
Aquí lo único que debió de llevar de más para bañarse es una toalla y posiblemente un jabón o shampoo o los dos por si el de ella es perfumado (¡ay, pero si solo es por una noche y al otro día se puede bañar con su shampoo y ya. Por una noche que huela a fresas o flores no se va a morir ni volver gay).🤷‍♀️🧐🫩🙎‍♀️°\🙄/°
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