NovelToon NovelToon
Matrimonio Por Apuesta

Matrimonio Por Apuesta

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / CEO / Romance / Completas
Popularitas:4.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Lisi A. A

Fabián de Castro es un hombre poderoso y respetado en su ciudad. Es frío y poco sociable, dueño de un casino muy visitado por toda clase de persona. También es uno de los solteros más deseado. En una deuda de juego su pago es Débora, quien acababa de recibir su título de profesora y estaba orgullosa de haber logrado su sueño. Al llegar a su casa, se entera entre otras cosas, que la pequeña herencia que sus padres pudieron dejarles al morir, su hermano mayor la había acabado en juegos, mujeres y alcohol. Fabián sintió que si él no se hacía cargo, el hermano la vendería a otro hombre y no sé comportaría igual, así que termina por aceptar. Entre ellos comienza una rivalidad que oculta los sentimientos reales que comienzan a surgir con cada gesto cariñoso y detallista que se hacen al descuido.

NovelToon tiene autorización de Lisi A. A para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: Celos, secretos y una cena inesperada

Los días comenzaron a adquirir una rutina extraña dentro de la mansión De Castro.

Débora despertaba temprano, leía durante horas en la biblioteca, paseaba por los jardines y, algunas veces, compartía breves conversaciones con Matilde.

Y aunque jamás lo admitía en voz alta, también esperaba encontrarse con Fabián.

Aquello era absurdo.

Completamente absurdo.

Porque seguía siendo el hombre que había aceptado hacerse cargo de ella después de una apuesta.

El hombre que imponía reglas.

El hombre que tomaba decisiones sin consultar a nadie.

Y aun así...

Su corazón se aceleraba cada vez que escuchaba sus pasos.

Aquella tarde, Débora estaba acomodando algunos libros cuando escuchó movimiento en el recibidor principal.

Voces.

Risas.

Una voz femenina.

Frunció el ceño.

La curiosidad la llevó hasta el pasillo superior desde donde podía observar discretamente el salón principal.

Y entonces la vio.

Era una mujer hermosa.

Alta.

Elegante.

Cabello oscuro perfectamente peinado.

Vestido rojo de diseñador.

Y una confianza que parecía llenar toda la habitación.

La mujer sonreía mientras hablaba con Fabián.

Y lo peor de todo...

Él también sonreía.

Débora sintió una molestia inmediata.

Irracional.

Incómoda.

Molesta.

—¿Quién es ella? —preguntó sin darse cuenta.

—Valeria Montes.

Débora se giró sobresaltada.

Matilde estaba detrás de ella.

—¿Quién?

—Valeria Montes —repitió la mujer—. Hija de una familia muy importante. Conoce al señor Fabián desde hace años.

Débora intentó mostrarse indiferente.

—No me interesa.

—Claro que no.

—No me interesa. — insistió como si ella misma quisiera creerlo

—Por supuesto.

Débora la fulminó con la mirada.

Matilde sonrió.

Abajo, Valeria colocó una mano sobre el brazo de Fabián.

Demasiado familiar.

Demasiado cómoda.

Y Débora no supo por qué aquello le desagradó tanto.

—Te extrañé —dijo Valeria.

Fabián retiró discretamente el brazo.

—He estado ocupado.

—Siempre estás ocupado.

—Porque siempre tengo trabajo.

Valeria soltó una pequeña risa.

—Sigues igual.

—Eso espero.

La mujer observó alrededor.

—Entonces es cierto.

—¿Qué cosa?

—Que ahora compartes tu casa con una misteriosa joven.

Los ojos de Fabián se endurecieron apenas.

—Los rumores trabajan más rápido que mis empleados.

—¿Quién es ella?

—Nadie que deba preocuparte.

Aquella respuesta no pareció gustarle.

Ni a Valeria.

Ni a Débora, que la escuchó desde arriba.

Esa misma noche ocurrió algo inesperado.

Durante la cena, Matilde apareció en la habitación de Débora.

—El señor Fabián desea que lo acompañe.

—¿A dónde?

—A cenar.

Débora parpadeó.

—¿Qué?

—A cenar.

—¿Con él? — estaba atónita

—Hasta donde sé, sí.

La joven quedó completamente confundida.

Durante varios segundos no supo qué responder.

—¿Por qué?

Matilde sonrió.

—Tal vez debería preguntárselo directamente.

Veinte minutos después, Débora bajó las escaleras.

Llevaba un vestido azul sencillo que resaltaba la suavidad de sus ojos.

No usaba joyas.

Ni maquillaje excesivo.

No lo necesitaba.

Cuando Fabián levantó la vista y la vio aparecer, algo se tensó dentro de él.

Porque estaba hermosa.

Naturalmente hermosa.

Y eso era mucho más peligroso.

—Llegas tarde —dijo él.

Débora arqueó una ceja.

—Solo cinco minutos.

—Sigue siendo tarde.

—Y sigues siendo insoportable.

Por un instante, Fabián estuvo a punto de sonreír.

Otra vez.

La cena transcurrió mejor de lo esperado.

Hablaron.

Discutieron.

Se contradijeron.

Se hicieron preguntas.

Y poco a poco, la distancia entre ambos comenzó a desaparecer.

—¿Siempre quisiste ser profesora? —preguntó Fabián.

Débora asintió.

—Desde niña.

—¿Por qué?

Ella sonrió suavemente.

—Porque tuve una maestra que cambió mi vida. Ella es el ejemplo que siempre me gustaría imitar.

Fabián guardó silencio.

—Las personas así son raras.

—Existen.

—No tantas.

—Las suficientes.

Sus miradas volvieron a encontrarse.

Y aquella corriente invisible apareció nuevamente.

Más fuerte.

Más evidente.

Más difícil de ignorar.

—¿Y tú? —preguntó Débora.

—¿Yo qué?

—¿Siempre quisiste tener casinos?

Fabián soltó una pequeña risa.

—Definitivamente no.

—Entonces cuéntame.

—No.

—¿Por qué?

—Porque no me gusta hablar de mí.

—Eso ya lo sabía.

—Entonces deja de preguntar.

Débora sonrió.

— ¿Es algo injusto, no crees? Puedes preguntar pero no responder

Y aquella respuesta provocó algo extraño en Fabián.

Algo cálido.

Algo que hacía años no sentía.

Cuando la cena terminó, caminaron juntos por la terraza.

La noche era tranquila.

El cielo estaba despejado.

Y por unos minutos, ninguno habló.

No hacía falta.

Hasta que Débora rompió el silencio.

—Valeria es muy bonita.

Fabián la observó.

—¿Quién?

—Valeria.

—Ah.

—La mujer del vestido rojo.

—La recuerdo.

Débora apretó los labios.

—Parece muy cercana a ti.

Fabián tardó unos segundos en responder.

Y entonces ocurrió algo inesperado.

—¿Estás celosa?

Débora casi se atraganta con su propia respiración.

—¡Claro que no!

—Mmm.

—No estoy celosa.

—Por supuesto que no.

Ella lo señaló con el dedo.

—No hagas eso.

—¿Qué cosa?

—Esa sonrisa.

—¿Qué sonrisa?

—Esa.

Fabián terminó sonriendo de verdad.

Y Débora tuvo que apartar la mirada para que él no notara cómo se había acelerado su corazón.

Pero mientras la atracción crecía...

El peligro también.

Muy lejos de allí, Luis Salazar se encontraba reunido nuevamente con los hombres que habían comenzado a acercarse a él.

Hombres que odiaban a Fabián.

Hombres que deseaban verlo caer.

—Necesitamos información sobre la seguridad de la mansión —dijo uno de ellos.

Luis vaciló.

—No sé mucho.

—Tu hermana vive allí.

—Sí.

—Entonces averigua.

Luis permaneció en silencio.

El dinero sobre la mesa brilló frente a sus ojos.

Más dinero del que había tenido en meses.

Mucho más.

Y la ambición volvió a vencer a la conciencia.

—Lo haré.

Aquella noche, mientras Débora dormía tranquilamente...

Sin saberlo...

Su propio hermano acababa de dar el primer paso hacia una traición que cambiaría sus vidas para siempre.

1
Gladys Dona
Me gusta una porque es corta pero hay cosas que superan mi imaginación como entro con tanta custodia y tienes que ponerle rostro a tus personajes es mucho más interesante un final un poco gustó a más bueno veremos tus próximas novelas Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Ahora apareció una loca otra para el tablero de ajedrez pronto no va quedar ni uno con Fabian de Castro nadie se escapa
Gladys Dona
Debora tú hermano es una 🐀 no le interesa nada date cuenta atacaron y no le intereso que podrías haber muerto solo quiere plata a cualquier precio es realmente un PARÁSITO
Gladys Dona
Ni se te ocurra salvar el parásito de tú hermano porque si le pasa algo a Fabian vos serás la moneda de cambio que necesita tú queridito hermano porque ese no cambia y con tal de tener dinero se va vender al mejor postor 👁 es una TRAMPA
Gladys Dona
Hermano como ese es mejor ser hija única /Awkward/
Gladys Dona
Realmente alguna ves cintio algo por su hermana Realmente es lo peor como ser humano con tal de obtener plata vende hasta su madre 😡 HDP
Andrea Nardelli
exelente
Gladys Dona
Parece que va ser interesante vamos a ver que pasa
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play