En esta historia Sakura nos narra su vida como nueva estudiante en la escuela Secundaria Konoha High
¿Que aventuras le depara el destino? 🌸
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Capítulo 13 : La lluvia sobre las heridas
Querido diario:
Dicen que el agua limpia las impurezas, pero hoy la lluvia que cayó sobre Konoha High solo sirvió para camuflar mis lágrimas. La niebla se disipó para dejar paso a una tormenta eléctrica que parecía imitar el caos en mi cabeza. Naruto no entró a la primera clase. Tampoco a la segunda. Su asiento vacío al lado del mío se sentía como un abismo helado. Cometí el error de creer que podía jugar a ser el héroe en las sombras, y terminé convirtiéndome en la villana de su historia.
El eco de la campana del almuerzo sonó desolador. Sakura se quedó sentada en su pupitre, con la mirada perdida en la madera gastada. Ino entró al salón a paso veloz, con el rostro pálido y los ojos visiblemente hinchados. Detrás de ella, Shikamaru caminaba con las manos en los bolsillos, mostrando una seriedad inusual.
—Sakura... ¿es verdad? —la voz de Ino tembló, perdiendo toda su habitual energía—. Kiba me dijo que vio a Naruto correr hacia el bosque detrás de la escuela. Y... y en los pasillos se corre el rumor de lo que dijo Hinata. Dime que es mentira. Dime que Naruto no es...
Sakura levantó la mirada, con los ojos enrojecidos. No había fuerza en ella para sostener más fachadas.
—Es verdad, Ino. Sasuke me dio la memoria USB para salvar a Naruto de la suspensión, y ahí descubrí la verdad. Sasuke me pidió que guardara el secreto para proteger la vida que Naruto tiene con ustedes... con su verdadera familia. Intenté hacer lo correcto, pero solo logré que Naruto sintiera que lo traicioné.
Ino se cubrió la boca con una mano, dejándose caer en el asiento de adelante. Shikamaru soltó un largo suspiro y se apoyó contra la pared.
—Qué problemático... —murmuró Shikamaru, aunque esta vez no había flojera en su tono, sino una profunda preocupación—. Hinata jugó su última carta antes de irse. Sabía que perdería el control de la escuela, así que decidió destruir el círculo de Naruto. Si Naruto pierde la cabeza ahora, tirará su beca y su futuro a la basura por el shock.
—Tengo que encontrarlo —dijo Sakura, poniéndose de pie de golpe y agarrando su mochila—. No me importa si me grita o si no quiere volver a verme, pero no voy a dejar que pase por esto solo.
—El bosque detrás de las gradas es enorme —advirtió Shikamaru—. Si entró ahí para esconderse, no dejará que cualquiera lo encuentre.
—A mí sí me dejará —una voz fría resonó desde la entrada del salón.
Sasuke Uchiha estaba apoyado en el marco de la puerta, con la ropa ligeramente húmeda por la lluvia que empezaba a arreciar afuera. Su mirada seguía siendo impenetrable, pero la tensión en sus hombros delataba que el peso de la situación también lo estaba afectando.
—Él no quiere ver a Haruno, y mucho menos a Ino en este momento —continuó Sasuke, cruzándose de brazos—. Su orgullo está herido y su cabeza es un desastre. Pero comparte mi sangre. Sé exactamente a dónde va un Uchiha cuando quiere desaparecer del mapa.
Sakura caminó decidida hacia él, deteniéndose a escasos centímetros. Sus ojos verdes centellearon con una mezcla de culpa y valentía.
—Voy contigo, Sasuke. Me odie o no, yo fui la que guardó el secreto. Si hay alguien que debe recibir su furia, soy yo. Además... tú también tienes que darle explicaciones. Has sido su rival todo este tiempo sabiendo que eras su hermano.
Sasuke la miró fijamente por unos segundos, buscando alguna señal de duda. Al no encontrarla, se dio la vuelta.
—Camina rápido, Haruno. La tormenta está empeorando.
Correr bajo la lluvia torrencial por el bosque colindante de Konoha High era una tarea peligrosa. El barro dificultaba cada paso y las ramas azotaban sus rostros, pero ninguno de los dos se detuvo. Sasuke lideraba el camino con una precisión casi militar, adentrándose en una zona abandonada donde se erigían los viejos almacenes del antiguo campus.
Finalmente, bajo el techo semiderruido de un viejo invernadero abandonado, lo vieron.
Naruto estaba sentado en el suelo, con las rodillas pegadas al pecho y la cabeza apoyada en ellas. Su chaqueta naranja estaba empapada y tirada a un lado. La lluvia goteaba a través de los cristales rotos del techo, salpicándole el rostro, pero a él no parecía importarle. Se veía extrañamente pequeño, despojado de esa energía inagotable que siempre contagiaba a los demás.
—Naruto... —susurró Sakura, dando un paso al frente, con la respiración entrecortada por la carrera.
Al escuchar su voz, Naruto levantó la cabeza lentamente. Sus ojos azules ya no tenían rabia; estaban apagados, llenos de una profunda y devastadora tristeza que le partió el corazón a Sakura en mil pedazos.
—¿Por qué viniste, Sakura-chan? —preguntó con la voz ronca, apenas un hilo de sonido sobre el ruido del trueno—. ¿Viniste a decirme más mentiras piadosas? ¿O a revisar si el 'huérfano' Uchiha seguía entero?
—Vine porque me importas —dijo ella, dando otro paso, ignorando la advertencia visual de Sasuke—. Me equivoqué, Naruto. Me equivoqué horriblemente al pensar que ocultarte la verdad te protegería. Vi lo mucho que te esforzabas por tu beca, vi lo feliz que eras con Ino, y tuve miedo de que esta verdad destruyera todo lo que amas. No lo hice por Sasuke, ni por Hinata... lo hice por ti. Porque no quería perder tu sonrisa.
Naruto soltó una risa amarga, mirando hacia el techo roto.
—Mi vida entera ha sido una mentira, Sakura-chan. El chico con el que compito todos los días en los pasillos, al que odiaba por su arrogancia... resulta ser mi hermano de sangre. Y la chica de la que... la chica que me gustaba, la que creí que era diferente a los demás, prefirió aliarse con él en secreto antes que confiar en mí.
Sasuke dio un paso al frente, interponiéndose en la línea de visión de Naruto.
—Ella no se alió conmigo, idiota. Yo la obligué a callar. Si quieres culpar a alguien de que tu burbuja se haya roto, cúlpame a mí.
Naruto se puso de pie lentamente, apretando los puños. La tensión regresó a su cuerpo en un segundo, y los dos hermanos quedaron frente a frente bajo la tormenta, separados apenas por unos metros y una vida de secretos.
Querido diario:
Estamos en el punto de no retorno. Los dos hermanos se miran como si el mundo fuera a acabarse, y yo estoy en medio de los escombros de la verdad. Naruto está roto, Sasuke está listo para pelear, y la sombra de Hinata sigue riéndose en la distancia. No sé si Konoha High volverá a ser la misma después de hoy, pero no me iré de este bosque hasta que traiga a Naruto de vuelta. Aunque sea lo último que haga.
PERO.... ME ENCANTA!!!!
la villana Hinata regreso con todo 🤭