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Matemos Las Ganas

Matemos Las Ganas

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Amor de la infancia / Completas
Popularitas:33.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Novela no apta para 🔞🔞🔞

"Cinco años de silencio no fueron suficientes para apagar el fuego."
Mía es la heredera perfecta; Julián, el hombre que ella traicionó cuando él no tenía nada. Ahora, él ha vuelto: es un abogado poderoso, letal y viene de la mano de la prima de Mía.
Atrapados en una red de mentiras, ella finge amar al mejor amigo de él mientras Julián la devora con la mirada en cada rincón de la mansión. Entre pasillos oscuros y encuentros prohibidos, el odio se mezcla con una pasión incontenible.
Las excusas se terminaron. Es hora de dejar de huir y matar las ganas, aunque el precio sea destruirlo todo.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: El despertar de la mentira

El calor era insoportable, pero Mía no quería escapar de él. Sentía las manos de Julián recorriendo cada centímetro de su piel con una urgencia que rayaba en la desesperación. Estaban en una cama de sábanas negras que olían a él, a esa mezcla de éxito y peligro. Julián estaba sobre ella, su peso era una presión deliciosa que le impedía cualquier movimiento que no fuera arquearse hacia su boca.

—Dime que me quieres a mí, Mía —susurraba él contra su cuello, mientras sus dientes rozaban el lóbulo de su oreja—. Dime que este vestido caro no significa nada comparado con lo que sientes cuando te muerdo así.

Él bajó sus manos, agarrando sus muslos con fuerza y abriéndolos de par en par. Mía jadeaba, con el cabello desparramado sobre la almohada, sintiéndose más viva que nunca. Julián se posicionó entre sus piernas, y ella pudo sentir la dureza de su hombría presionando contra su entrada, buscando el camino hacia adentro. Él se inclinó, besándola con una pasión que le robaba el alma, mientras sus dedos jugaban con su núcleo, preparándola para lo que venía.

—Mía... —pronunció él, su voz era un trueno que la hacía vibrar por dentro—. Prepárate, porque esta vez no te voy a dejar ir.

Él empujó con suavidad, empezando a entrar en ella, llenándola de una forma que la hacía sentir completa por primera vez en cinco años. Mía cerró los ojos, apretando los dientes para no gritar su nombre, sintiendo cómo la tensión en su vientre estaba a punto de estallar en mil pedazos...

¡BEEP! ¡BEEP! ¡BEEP!

El sonido estridente y metálico de la alarma de su iPhone rasgó la fantasía como un cuchillo afilado.

Mía abrió los ojos de golpe, incorporándose en la cama con el corazón martilleando contra sus costillas a una velocidad suicida. Estaba empapada en sudor, y su respiración era un caos de jadeos cortos. Miró a su alrededor con pánico, esperando ver el cuerpo de Julián a su lado, pero solo encontró el silencio sepulcral de su habitación en la mansión Van Doren. La luz del sol de la mañana se filtraba por las cortinas de seda, burlándose de su desolación.

Estaba sola. Todo había sido un sueño.

Se llevó una mano al pecho, tratando de calmar los latidos. Podía jurar que todavía sentía el calor de los dedos de Julián en sus muslos. El eco de su voz ronca seguía retumbando en sus oídos. Maldijo en voz baja, dejándose caer de nuevo contra las almohadas, sintiendo un vacío doloroso entre las piernas que la realidad no podía llenar.

Extendió la mano con desgana y tomó el celular de la mesa de noche para apagar la alarma. Pero en cuanto la pantalla se iluminó, su corazón volvió a dar un vuelco.

Había una notificación de WhatsApp de un número desconocido, pero ella sabía perfectamente de quién era.

Número Desconocido: "Espero que hayas dormido tan mal como yo, Mía. Porque yo no puedo sacarme de la boca tu sabor. Prepárate para hoy, porque el juego acaba de empezar. Nos vemos en el almuerzo con tu padre. No llegues tarde... o tendré que ir a despertarte yo mismo."

Mía sintió que un rubor violento, casi doloroso, le subía desde el cuello hasta las mejillas. Se cubrió la cara con las manos, sintiendo el calor quemándole la piel. El descaro de Julián no tenía límites. No solo la había perseguido en sus sueños, sino que ahora invadía su realidad con una naturalidad que la aterraba. Estaba actuando como si el encuentro en el balcón hubiera sido solo el aperitivo, y lo peor de todo era que ella lo deseaba con cada fibra de su ser.

¿Cómo iba a ser capaz de mirarlo a la cara frente a su padre? ¿Cómo iba a ocultar que su cuerpo todavía vibraba por la fantasía que acababa de tener?

Unos golpes secos en la puerta de madera noble la sacaron de sus pensamientos.

—¿Mía? ¿Estás despierta ya? —La voz de su padre, Ricardo Van Doren, sonó autoritaria desde el otro lado—. Julián Rivas ya está aquí. Ha venido temprano para discutir unos asuntos legales del contrato de fusión antes del almuerzo. Te espero abajo en diez minutos. No hagas esperar a nuestros invitados.

Mía sintió que el estómago se le revolvía. Su padre, el hombre que le había arrebatado su felicidad, ahora metía al lobo en su propia casa sin saber que el lobo ya se había cobrado su primera presa la noche anterior.

—¡Ya voy, papá! —gritó ella, tratando de que su voz no sonara quebrada.

Saltó de la cama y corrió hacia el baño. Necesitaba una ducha de agua helada, pero sabía que ni todo el hielo del mundo podría apagar el incendio que Julián había provocado en ella. Al mirarse al espejo, vio sus labios un poco más rojos de lo normal y sus ojos brillantes por la falta de sueño y el exceso de deseo.

Se puso un vestido de lino color crema, algo recatado pero que marcaba su cintura, tratando de recuperar esa imagen de "hija perfecta" que tanto odiaba. Se retocó el maquillaje para ocultar el rubor que no se iba de sus mejillas y bajó las escaleras con las piernas temblorosas.

Al llegar al comedor formal, el olor a café recién hecho y a pan tostado llenaba el ambiente. Su padre estaba sentado a la cabecera de la mesa, revisando unos documentos. Y frente a él, impecable en un traje gris que lo hacía ver como el dueño del mundo, estaba Julián.

Julián levantó la vista del documento en cuanto ella entró. Sus ojos se oscurecieron por un segundo, recorriendo el vestido de Mía con una lentitud que la hizo sentirse desnuda de nuevo. Una pequeña y cínica sonrisa apareció en sus labios.

—Buenos días, Mía —dijo él, su voz era la misma que la del sueño, profunda y peligrosa—. Espero que hayas tenido un descanso reparador. Te ves... un poco agitada.

—Buenos días —logró decir ella, sentándose en su lugar habitual, evitando su mirada.

—Mía no es una persona madrugadora, Julián. Siempre ha tenido la cabeza en las nubes —comentó Ricardo, sin levantar la vista de sus papeles—. Pero hoy es un día importante. La fusión de los Van Doren con el grupo de Marcos depende de que los términos legales que tú has redactado sean impecables.

—Oh, le aseguro que los términos son muy claros, Ricardo —respondió Julián, sin dejar de mirar a Mía mientras tomaba un sorbo de su café—. No hay espacio para errores. Cuando yo quiero algo, me aseguro de que las cláusulas sean tan estrictas que no haya escapatoria posible. ¿Verdad, Mía?

Mía apretó la servilleta debajo de la mesa. El subtexto de sus palabras era como un látigo. Bajo el mantel de lino, ella podía jurar que sentía la presión de su mirada en sus piernas, recordándole exactamente lo que había pasado en el balcón y lo que ella había imaginado en su cama apenas unos minutos atrás. El almuerzo apenas comenzaba, y Mía ya sentía que estaba a punto de arder de nuevo frente a los ojos de su propio padre.

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Rosa Rodelo
Foto de los protagonistas de la historia 🥰🥰
Edith Villamizar
EXCELENTE
Edith Villamizar
me encantó esta historia candente 🔥
muchas gracias 🌹
Jul Mesa
Muy buena tu novela felicitaciones
Maria M. Rosario
Asi me gustan cortas pero con esencia muy bonita.
Maria M. Rosario
Que salvaje este chico, la verdad es q la avaricia no tiene limites.
Maria M. Rosario
Waoo, la ambiciòn y el desecho no don buenos aliados.
Maria M. Rosario
Me gusto su entrega.
Maria M. Rosario
Esto se esta complicando. Ella debe decirle a Julian todo.
JANET GARZÓN
Julián quiere vengarse de Mía Pero ella no tiene la culpa, ella sacrificó su felicidad para salvar a la madre de el x eso obedeció a Ricardo
Lisbeth Torres
excelente
Isabelen Marquez
en esta vida todo se paga ☺️
Isabelen Marquez
en esta vida todo se paga ☺️
Isabelen Marquez
me encanta, queremos más en este estilo erótico 🥰🥰🥰
Isabelen Marquez
me encanta esta historia, pero más Julián ❤️❤️❤️
Isabelen Marquez
me encanta esta historia, pero más Julián ❤️❤️❤️
Isabelen Marquez
amo esta clase de novelas ❤️❤️❤️
victor hernandez
Que novela más buena y sobre todo las escenas Hot me encanta
Soledad Dos Santos
hola desde ya muchas gracias por esta novela me encantó todo tiene lo que me encanta leer muchas gracias 🥰/Kiss//Heart/
Yadira Alvarez
mi amor pero tu lo que necesitas es escribir tus novelas en Watpad no aquí que te tienen restringida 💪🥰
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