NovelToon NovelToon
Memorias Para Amar Al CEO

Memorias Para Amar Al CEO

Status: En proceso
Genre:Pérdida de memoria / Oficina / CEO / Romance
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Denis Peinado

En un mundo donde el poder compra silencios y el amor puede destruir imperios, ella se convirtió en su única luz… justo cuando él olvidó quién era.
Un accidente cambia el destino del CEO más temido de la ciudad, y una asistente invisible se convierte en la mujer a la que él promete proteger con una obsesión casi irracional.
Pero la memoria no permanece perdida para siempre… y cuando regrese, todo se romperá. O sanará o ambos.

NovelToon tiene autorización de Denis Peinado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: El sobre que podía destruirlos

El sobre parecía tan inocente desde lejos. Plano, blanco, sin marcas especiales. Pero en las manos de Liam se veía como un arma cargada, una pieza de un rompecabezas que llevaba demasiado tiempo guardado en la oscuridad.

Mía sintió que algo en su interior se tensaba peligrosamente, como una cuerda demasiado estirada a punto de romperse.

—Liam… —dijo ella, con voz baja—. No debes abrirlo. No ahora.

Él no apartó la mirada del sobre.

—¿Por qué no? —preguntó—. ¿Qué temes que vea?

Mía tragó saliva. Las palabras se atoraban en su garganta. Temía muchas cosas. Temía que Alexander hubiera dejado pruebas manipuladas. Temía que aquel sobre contuviera información fuera de contexto. Temía que la sombra que llevaba dos años persiguiéndola emergiera de golpe.

Pero lo que más temía… era que Liam recordara la verdad antes de que ella pudiera prepararlo.

—No es el momento —insistió—. Estás confundido. Cansado. Tu memoria está en un estado vulnerable. Lo que leas ahí podría lastimarte.

Él levantó la vista hacia ella. Había un brillo extraño en sus ojos. No desconfianza… sino herida.

—¿Y tú no puedes lastimarme? —preguntó él, sin dureza, solo con un dolor que la dejó sin aire.

Mía retrocedió apenas un paso.

No porque le tuviera miedo, sino porque sus palabras habían encontrado el punto exacto donde ella era más débil.

—Nunca te lastimaría —susurró ella.

—Entonces déjame abrirlo.

Mía negó.

—Liam, por favor.

Él apretó los dedos alrededor del sobre. No lo abrió, pero lo sostuvo con más fuerza. Sus ojos se movieron entre el papel y ella, como si intentara decidir qué verdad era más urgente.

En ese momento, el monitor marcó una aceleración repentina.

Beep… beep… beepbeep…

La tensión estaba despertando algo más profundo en su memoria.

—Liam, respira —pidió Mía—. No dejes que esto te afecte así.

—¿Por qué? —su voz se quebró—. ¿Por qué siento que… que todo lo que me falta está en este maldito sobre? ¿Por qué siento que tú… que tú estás dentro de lo que olvidé?

Mía sintió las lágrimas picar detrás de los ojos, pero no permitiría que salieran.

—Estoy en tu vida ahora —dijo ella, acercándose—. Lo que pasó antes… no importa todavía. Importa que estés bien.

Pero él negó con la cabeza, frustrado.

—Sí importa. Importas tú. —Se tocó la sien, apretando los ojos—. Cada vez que intento recordar… siento algo aquí —se señaló el pecho— como si fuese a romperse.

La respiración de Mía tembló.

Ella sabía exactamente por qué él sentía eso.

Sabía a qué recuerdo pertenecía ese dolor.

Sabía de dónde venía esa cicatriz invisible.

Y sabía que si él lo recordaba de golpe… todo se derrumbaría.

La puerta se abrió con brusquedad.

Sophie entró.

Su rostro, normalmente tan controlado, estaba tenso.

—Tenemos un problema —anunció sin rodeos.

Mía se giró de inmediato.

—¿Qué pasó?

Sophie avanzó hasta dejar el celular sobre la mesa. En la pantalla había una notificación de una página de finanzas corporativas.

—La noticia se filtró —dijo—. “CEO de Vander Corp hospitalizado tras accidente”. Sin detalles, pero la presión mediática acaba de comenzar. Y alguien dentro de la empresa ya está aprovechando el caos.

Mía sintió que el mundo se inclinaba bajo sus pies.

—¿Quién?

Sophie respiró hondo.

—El comité financiero convocó una votación interna. Quieren retirar temporalmente a Liam del puesto mientras “evaluamos su capacidad mental y física”.

El corazón de Liam dio un vuelco.

Mía lo vio en su rostro.

—¿Quieren quitarme del cargo? —murmuró Liam.

Sophie asintió.

—Y adivina quién lidera la iniciativa.

Mía no tuvo que pensarlo.

—Alexander —susurró.

Sophie negó.

—No. Él no.

—¿Entonces quién…? —preguntó Mía.

Sophie bajó la mirada.

—Olivia Selwyn.

Liam apretó el sobre entre los dedos.

—Olivia… —repitió, como si el nombre le supiera a traición aún sin recuerdos—. ¿Por qué?

Sophie avanzó un paso.

—Porque la desaparición temporal del CEO abriría una vacante. Y adivina quién quedaría como directora adjunta: ella. Y con eso, tendría acceso a todo lo que Liam investigaba antes del accidente.

Mía sintió cómo el corazón le golpeó el pecho.

—¿Qué estaba investigando? —preguntó.

Sophie negó lentamente.

—No lo sé. Pero tenía acceso restringido. Solo él.

—Su voz se volvió aún más baja—: Y la última persona con la que habló antes de bloquear esos archivos… fuiste tú.

El silencio cayó como un cuchillo.

Liam levantó la vista hacia Mía.

—¿Tú sabías algo? —preguntó, no con acusación, sino con una necesidad desesperada de entender.

Ella quiso responder.

Quiso decirle que sí, que sabía algo.

Que había estado en peligro.

Que él había tratado de protegerla.

Que habían compartido algo más que una reunión laboral aquella noche.

Pero no pudo.

Porque decir la verdad en ese momento…

sería como prender fuego a una habitación llena de gasolina.

—Liam… —susurró—. Esa noche… no es fácil hablar de ella.

Él la miró con el alma desnuda.

—Mía… ¿qué te hicieron?

Ella cerró los ojos.

No.

Todavía no.

—Tengo que mantenerte a salvo —respondió—, y eso incluye protegerte de tus recuerdos hasta que estés listo.

Liam dejó caer el sobre sobre sus piernas.

—No soy un niño —dijo con un dolor que rompía—. No necesito que me protejan. Necesito la verdad.

—Y la tendrás —prometió ella—. Pero no así. No con mentiras en sobres que otros ponen aquí para manipularte.

Liam respiró hondo. Miró el sobre.

Lo levantó.

—Entonces… —dijo, mirándola directamente—. Ábrelo tú.

Mía se congeló.

—No es buena idea.

—Si tú lo abres —dijo él, con una calma peligrosa—, sabré que no hay nada que me estés ocultando.

Sophie dio un paso atrás.

No quería estar presente.

Mía sintió un escalofrío recorrerle la columna.

Si lo abría… podría encontrar algo diseñado para destruirla a ella. O para destruir a Liam.

Si no lo abría… perdería su confianza.

Era una trampa.

Una que Alexander había dejado justo donde sabía que Mía no podría evitarla.

Liam extendió el sobre hacia ella.

—Mía.

—Su voz se quebró—. ¿Me estás diciendo la verdad?

Ella dio un paso hacia él.

Su mano temblaba cuando tocó el borde del sobre.

Entonces, justo cuando estaba a punto de abrirlo…

Una alarma sonó en el pasillo.

Las luces parpadearon.

Y la voz de una enfermera gritó:

—¡Código rojo en el estacionamiento! ¡Paciente en fuga!

Mía dejó el sobre.

Sophie palideció.

—Esa voz… ¡es del ala de seguridad! —exclamó—. Es un paciente con orden de vigilancia policial.

Mía sintió un escalofrío de terror.

Liam abrió los ojos, alertado.

—¿Qué significa eso?

Sophie no contestó.

Pero Mía sí.

Con voz baja.

—Significa que alguien peligroso está en este hospital.

—Respiró hondo—. Y no es coincidencia.

Liam intentó levantarse.

—No. —Mía lo detuvo—. Quédate aquí. Estás en peligro.

Él la miró, desesperado.

—¿Tú también lo estás?

Ella tragó.

—Siempre lo estuve.

El pasillo se llenó de pasos apresurados.

Un rumor corrió entre las enfermeras:

“El paciente escapó por el ala norte. Buscaba una habitación específica.”

Liam la miró, completamente seguro.

—Esa habitación… es la mía.

Mía no lo negó.

Porque por primera vez…

Ella también empezó a sospechar que el accidente no había sido un simple intento de matar a Liam.

Tal vez el objetivo desde el principio…

había sido ella.

1
Eret Lopez
ES DEMASIADO CANSADO ESTAR LEYENDO ALGO QUE NO CONCLUYE EN NADA BEY
Eret Lopez
Mia PORQUE NO HABLAS CON LA VERDAD ES MEJOR UNA VEZ COLORADO QUE MIL DESCOLORIDO AGARRA EL TORO POR LOS CUERNOS
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play