Por el error de un angel, morí. reencarne y soy la mejor amiga de la protagonista.
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Capitulo 14: Te quiere ver. Y yo también.
Los días siguientes pasaron sin grandes cambios por fuera, pero por dentro Mary no lograba acomodarse, el trabajo seguía igual, las mismas horas, los mismos encargos, el mismo calor del horno que no daba tregua, pero la ausencia de Yuyu se sentía en cada rincón, no solo porque ahora tenía más cosas que hacer, sino porque el silencio era distinto, las conversaciones ya no fluían como antes, y cada vez que alguien mencionaba algo que antes hubiera compartido con ella, Mary se detenía un segundo más de lo necesario.
El jefe no volvió a tocar el tema directamente, solo se limitaba a organizar el trabajo, a dar indicaciones claras, como si entendiera que no servía de nada insistir en lo que ya había cambiado, Mary por su parte se concentraba en cumplir, en no cometer errores, en mantener el ritmo que antes llevaban entre dos, pero no era lo mismo, y lo sabía.
Una mañana, mientras revisaba unas bandejas que estaban por entrar al horno, sintió una presencia en la puerta, no fue un ruido fuerte, ni un llamado, fue más bien esa sensación de que alguien estaba ahí con intención, levantó la vista y lo vio.
Terence.
No estaba vestido como alguien que pasaba por casualidad, su postura era relajada, pero su mirada era directa, como si ya hubiera decidido lo que iba a hacer antes de entrar.
Mary se quedó quieta un segundo, sin saber si debía acercarse o esperar, pero fue él quien dio el primer paso, caminando hacia el interior con calma, sin prisa, como si conociera el lugar.
—Mary.
Su voz fue suave, igual que siempre, esa misma forma de hablar que no imponía, pero que se quedaba.
El jefe, que estaba cerca, levantó la vista con curiosidad, observando la escena sin intervenir de inmediato.
—¿Se le ofrece algo? —preguntó, con tono neutral.
Terence giró ligeramente hacia él, manteniendo la compostura.
—Vine por ella, si tiene unos minutos.
El jefe miró a Mary, evaluando la situación, y luego asintió sin complicaciones.
—Ve, pero no tardes.
Mary dejó lo que estaba haciendo con cuidado, limpiándose las manos en el delantal antes de acercarse, sentía una mezcla de cosas que no terminaba de ordenar, curiosidad, duda, y algo más que no quería nombrar.
—¿Qué haces aquí? —preguntó en voz baja, ya más cerca de él.
Terence la observó con atención, como si midiera cada reacción.
—Quería verte.
Mary no respondió de inmediato, porque esa respuesta era simple, pero no resolvía nada.
—No es buen lugar para hablar.
Terence asintió, como si ya lo supiera.
—Entonces salgamos un momento.
Mary dudó solo un segundo antes de aceptar, caminó hacia la parte trasera, donde había un espacio más tranquilo, lejos del ruido constante de la panadería, el aire era un poco más fresco ahí, y el silencio permitía que las palabras tuvieran más peso.
Se giró hacia él, cruzando los brazos de forma inconsciente.
—¿Qué pasa?
Terence no respondió de inmediato, la miró unos segundos, como si buscara la forma adecuada de empezar.
—Tú dime primero.
Mary frunció ligeramente el ceño.
—¿Qué cosa?
—Qué tienes.
La pregunta fue directa, sin rodeos, y eso la tomó por sorpresa, porque no esperaba que él fuera así de claro.
—No tengo nada.
Terence negó suavemente.
—No es verdad.
Mary soltó un pequeño suspiro, mirando hacia un lado antes de volver a verlo.
—¿Y por qué te importa?
Terence no dudó en responder.
—Porque eres tú.
Esa respuesta la hizo quedarse en silencio un momento, no porque fuera complicada, sino porque era demasiado directa.
—No sé qué está pasando —dijo al final, con honestidad—. Todo se siente raro.
Terence no interrumpió, la dejó continuar.
—El duque… no me gusta, no me siento cómoda con él, hay algo en la forma en la que habla, en cómo mira, como si supiera más de lo que dice.
Hizo una pausa breve, como si organizara mejor lo que quería expresar.
—Yuyu… ya no es la misma, no sé cuándo cambió, o si siempre fue así y yo no lo vi.
Bajó un poco la voz, como si esa parte le costara más.
—Y ahora tú.
Terence inclinó ligeramente la cabeza.
—¿Yo?
Mary lo miró directamente, sin esquivar.
—Sí, tú.
Se tomó un segundo antes de seguir, como si eligiera bien sus palabras.
—Porque contigo es diferente.
El silencio entre ellos no fue incómodo, pero sí intenso.
—¿Diferente cómo? —preguntó él.
Mary dudó, pero no retrocedió.
—Con el duque no me siento tranquila, no confío, siento que tengo que medir todo lo que digo.
Respiró hondo antes de continuar.
—Contigo siento que puedo hablar, que no tengo que estar a la defensiva, y eso… no tiene sentido.
Terence no apartó la mirada, al contrario, la sostuvo con más firmeza.
—¿Por qué no tendría sentido?
Mary negó con la cabeza.
—Porque no te conozco lo suficiente.
Terence dio un paso más cerca, sin invadir, pero acortando la distancia.
—A veces no hace falta tanto tiempo.
Mary lo observó con más atención ahora, como si buscara algo que confirmara o desmintiera lo que sentía.
—Eso suena fácil.
—No lo es —respondió él con calma—. Pero tampoco es complicado.
Mary no respondió, pero tampoco se apartó.
Hubo un momento en el que ninguno habló, y sin embargo todo parecía avanzar. Terence fue al grano está vez.
—Yuyu quiere verte. Dice que le lleves pan de dulce amor.
Mary se ríe.
—Pense que había enamorado lo suficiente a su querido principe. Nah... Era broma. A Yuyu le encanta lo dulce de esa pan. Está bien. Iré cuando cierre.
Terence asintió. Luego acaricio su mejilla con su dedo índice. Quería un momento íntimo con ella.
Mary por impulso propio lo mordió.
—¡Ay! ¡¿Por qué fue eso?!
—No sé. Porque quise.
Terence se le quedó viendo un poco más y luego le dijo.
—Vuelve. Antes que el jefe te regañe. Le diré a Yuyu que la verás está noche.
Al retomar el camino. Terence saca un suspiro agotador.
“¿Por qué me gusta esa mujer si es loca?
Pensó acariciando su frente.
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Nota:
1) No son reencarnados.
2) Mary no sabe la verdadera naturaleza de Yuyu y Terence. Así que hay que darle chance para que ella lo descubra.
3) Mary es loca.
Esta vivo, sin magia, no fue un castigo como se lo esperaba, o tal vez perder su magia para él si lo sea.
La vida de Mary dio un giro que no se esperaba, pero en el proceso encontró el verdadero amor, Adrien es un buen hombre 😍😍😍
Adam dio a entender qué quiere algo con Yuyu, más adelante cuando todo se estabilice y las heridas sanen. /Whimper/ Mary prometió ir a trabajar a la panadería, cambio pan por joyas, pobre panadero se quedo sin su empleada loquilla /Grievance/