¿Qué pasa cuándo dos personas muy diferentes se encuentran unidos por una venganza?
Manipulada y controlada por su madrastra Karolay Gilli. Samanta Taylor, una muchacha de 20 años se ha propuesto a cumplir una venganza encontra de la familia Palacios, toda su vida a entrenado para ello. En su camino se topa con Leornad Palacios, quien la hace dudar de todo lo que siente por dicha familia.
Leornad tiene 21 años y ha hederado el carácter de su padre. Es egocéntrico, calcudor y frío, muy temerario ante los enemigos, todo esto lo hace para proteger a su familia.
Él quedará hipnotizado por los ojos de Samanta e intentará averiguar más sobre la misteriosa chica que lo a cautivado por completo.
Ambos estarán atrapados entre el amor y la venganza.
NovelToon tiene autorización de Selena Zambrano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Carta
Leornad...
Los ojos de Sam me traen totalmente hechizado. Quería volver a sentir sus labios sobre los míos, sentir su fragante aroma y acariciar su delicada piel, pero nos vimos interrumpidos por el reloj de la iglesia.
Se despidió y se fue rápidamente, no quiso que la acompaña, respete su decisión, subí al coche marchando a casa.
Al llegar mis tíos estaban ahí, lo sé porque noté su coche estacionado fuera de la mansión.
Mi madre hablaba plácidamente con mi tía Génesis, la quiere como una hermana, aunque no lleve su sangre. A lado de mi tía estaba el pequeño Andrés. Con tan solo 10 años a demostrado ser un chico muy hábil para las espadas y flechas. Todo lo que sabe yo le he enseñado y también su hermana Erika.
- Buenas tardes madre, Buenas tardes tía, - entre saludando cordialmente a las doncellas.
- Hola Leornad - saluda mi tía poniéndose de pie.
- Hola Andrés - saludo al pequeño haciéndole piojitos en su cabello.
- Hola Leornad - saluda el pequeño con una gran sonrisa en su rostro.
- Leornad, no te esperaba tan temprano. Pensé que demorarías en tu cita - dice mi madre parándose del sillón.
- Fue una cita rápida. Sam tuvo que irse de un momento a otro.
- Entiendo, se ve que Sam no es como las chicas que acostumbras. Ten cuidado hijo mio, no vayas hacer que te enamores de ella y el destino te dé una lección.
- Eso no pasará, soy un Palacio y todavía puedo disfrutar de mi soltería - dije con ironía. Mamá se puso roja del coraje, me miro fijamente a los ojos y dijo.
- Leornad, a veces el destino invierte los papeles, Samanta no es una mucha ingenua.
- Leornad, tu madre tiene razón, jugar con el corazón de la mujeres no es de caballeros - dijo mi tía.
- No le haré nada de lo que ella no quiera tía. Como dijo mi madre ella es diferente en todo sentido, es una mujer difícil de convencer.
- Prométeme Leornad que no la vas a lastimar.
- Te lo prometo madre, no le haré nada, ni le tocaré ningún pelo - Era verdad, no pensaba lastimarla, solo quiero sentirla. Esos ojos me estaban volviendo loco y deseaba estar con ella, aunque sea una noche.
- Tu padre te espera en la oficina - dijo mi madre, volviendo a tomar asientos.
- Iré enseguida.
Me despedí de ellas y del pequeño Andrés. Al llegar a la oficina de mi padre di tres toques a la puerta.
- Adelante - dijo mi padre
Entre y observé que me tío estaba con él. Al parecer arreglaban unos papeles.
- Buenas tardes padre, Buenas tardes tío.
- Hola Leornad - me saludó mi tío dándome una palmada en la espalda.
- Leornad, por favor toma asiento - dijo mi padre.
- ¿Pasa algo padre? - pregunté tomando posición en el sillón
- Si hijo, es sobre la prima de tu mamá.
- ¿Qué hay con ella?
- La di muerta por mucho tiempo, que estúpido fui, algo dentro mío me decía que estaba viva, pero decidí no hacer caso.
- ¿Cómo sabes que esta viva?
Mi padre tomó un sobre que guardaba en su escritorio y me lo pasó. Lo abrí y empecé a leer.
Con esta carta doy por hecho muy existencia. Mi venganza continua a pie, cada vez estoy más cerca de ustedes, familia Palacio.
- ¿Qué vamos hacer? ¿Mamá sabe de esto?
- Tu madre no sabe nada, esto quedará entre los tres - miro a mi tío y le dijo - Erik necesito total discreción, quiero que envíes a un grupo de hombres a investigar como esta carta pudo llegar hasta aquí, quiero saber quién la trajo.
- Puedes confiar conmigo Sebastián, seré discreto. Mandaré de inmediato a los hombres junto con un grupo de lobos, espero y encontremos a quien pudo traer esa carta. Y sobretodo como pudo burlarse de la seguridad de esta mansión - dijo mi tío muy pensativo y saliendo de la oficina para dar orden a la investigación
- Leornad, ahora más que nunca estarás al pendiente. Tus salidas, tendrán que posponerse, a menos que salgas acompañado por los guardia y los lobos.
- Me sé defender bien, no necesito hombres, basta con la compañia de mi fiel amigo, el siempre me acompaña a todos lados.
- Un lobo no basta, no sabemos cuando atacarán o cuantos. No me arriesgaré, es una orden Leornad. Si sales de esta mansión será en compañía. Con estas medidas aseguré a toda mi familia.
- Está bien padre, obedeceré, todo sea por nuestro bien.
- Me alegro que entiendas hijo.
- ¿Cuando se lo dirás a mamá?
- Primero averiguare quien trajo la carta, después de eso la pondré al pendiente. No es una mujer tonta, ella me conoce muy bien y sabrá que le estoy ocultado algo.
- ¿Qué hay de Gisela y Erika? ellas últimamente van al bosque a entrenar y también van al pueblo.
- No tendré problema con eso, Gisela y Erika siempre van acompañadas por hombres y la manada, solo eras tu el solitario con un solo lobo.
- Entiendo.
- Puedes retirarte Leornad.
Salí de la oficina, pensado en el peligro que nos acecha. No sabemos nada de esa mujer, ahora resulta que revivió de la nada.
Saldré acompañado cuando vaya al pueblo, pero cuando salga al bosque iré solo con mi lobo, no necesito a nadie más. Subí las escaleras y entre a mi habitación.
Samanta...
Mientras me dirigía a la mansión en la que me estoy hospedando, Katherine me detuvo.
- Hola Samanta, te ha llegado esta carta.
- Hola Katherine, gracias por entregármela - dije tomando la carta.
- Tal vez sea algo sapa, pero noté que tú y el conde Leornad tienen algún tipo de relación.
- ¡¿Qué?! es solo un amigo, apenas lo acabo de conocer.
- Pero no puedes negar que es muy guapo.
- Toda esa belleza se ve opacada por su arrogancia.
- Arrogante o no, es el sueño de toda mujer. Te dejo, tengo que seguir en mis cosas
Nos despedimos, subí a mi alcoba mientras pensaba que Katherine al parecer estaba enamorada de Leornad, pobre él solo ama a su familia eso me lo ha dejado muy en claro. Pero si, es muy bello, sonreí ante ese comentario que hice. Borre de inmediato esa sonrisa, yo estaba aquí por otros motivos era terminar mi venganza en contra de esa familia.
Abrí aquella carta y lo que leí hizo que mi mundo se detuviera.
Muy bien hija, esa cita que tuviste dio en el clavo, espero y pronto te ganes sus confianzas para que puedas vengar las muerte de tus padres.
Te ama: Karolay Taylor (reina)
¿Cómo había llegado esta carta? Yo solo le informe del baile y de nuestro encuentro, jamás mencione que me había invitado a una cita. Creo que madre me tiene vigilada.
En el sobre había una cantidad de dinero y una nota que decía.
Cómprate lo necesitarío. Espero y me informes de todo.
Agradezco el dinero, pero sigo con la duda ¿Quién le había dicho?
Deje de pensar en eso y me fui a bañar, tenía pensado ir mañana de compras. Algo de ropa, zapatos y herramientas para entrenar bastaría.
Fue un día muy largo, caí rendida en la cama.