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EL HEREDERO "PROHIBIDO"

EL HEREDERO "PROHIBIDO"

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor-odio / Embarazo no planeado
Popularitas:3.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Luiselys Marcano

"Ella no tiene nada; él lo tiene todo. Pero un secreto de nueve meses cambiará las reglas del juego."

NovelToon tiene autorización de Luiselys Marcano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19: Cenizas en el Viento

POV: SEBASTIÁN

El sonido de las palas golpeando la tierra mojada era el único ritmo que marcaba mi existencia. No había cuerpos, solo dos ataúdes vacíos llenos de recuerdos y el peso de mi propia culpa. El funeral de Elena y Arturo Monteclaro fue el evento social del año, una procesión de hipocresía donde los mismos que los empujaron al abismo ahora vestían de negro.

—Hijo, tienes que salir de aquí —la voz de Marcos Castellanos, mi padre biológico, sonaba distante—. La policía ha cerrado el caso. Beatriz y Victoria han limpiado sus huellas.

Me giré hacia él. Mis ojos, antes llenos de la pasión de un médico, ahora eran dos pozos de ceniza.

—Ellos no están muertos, Marcos —susurré—. Lo siento en la sangre. A partir de hoy, Sebastián Alarcón ha muerto con ellos.

Ese día, dejé de ser el cirujano que salvaba vidas. Algo dentro de mí se rompió, dando paso a un hombre frío, calculador y obsesionado con una sola cosa: desmantelar el imperio de Beatriz y Victoria desde adentro.

POV: ELVIRA MONTECLARO

Me mantuve de pie, rígida como una estatua de mármol, frente a los dos túmulos vacíos. No derramé una sola lágrima. Las cámaras de televisión buscaban el rostro de "la viuda y madre devastada", pero solo encontraron una máscara de hierro.

Cuando la ceremonia terminó y la multitud se dispersó, sentí una presencia a mi espalda. Era Beatriz Alarcón, luciendo un velo de encaje caro.

—Lo siento mucho, Elvira —dijo con esa voz aterciopelada que escondía veneno—. Es una tragedia que Arturo perdiera la razón y se llevara a Elena con él en su huida.

Me giré lentamente. Mis ojos se clavaron en los de ella con tal intensidad que la vi retroceder un paso.

—No te molestes en actuar conmigo, Beatriz. Sé perfectamente que tus manos están manchadas con la sangre de mi hija. Disfruta de tu victoria hoy, porque mañana empezaré a comprar cada deuda, cada secreto y cada pecado de los Alarcón. Si mi hija está muerta, dedicaré mi fortuna a enterrarte viva. Y si está viva... que Dios te perdone, porque yo no lo haré.

Regresé a la mansión Monteclaro. El silencio era insoportable. Entré en la habitación de Elena y toqué su cama. Elvira no se derrumbó; se sentó en el escritorio de su hija y abrió una caja fuerte oculta tras un cuadro. Dentro había una carpeta con el sello de los Castellanos.

—Ellos creen que ganaron —susurré a la habitación vacía—. Pero no conocen la fuerza de una madre que no tiene nada que perder.

POV: ELENA (Ahora "Rosa")

Me desperté gritando. El dolor en mi cabeza era una punzada constante, pero lo peor era el vacío. Intentaba recordar una cara, un nombre... y solo encontraba niebla.

—Tranquila, Rosa. Solo fue una pesadilla —"Gabriel" (Arturo) entró en la pequeña choza con un pescado fresco en la mano.

Sus manos, que antes parecían hechas para firmar cheques, ahora estaban llenas de callos. No recordaba quién era, pero su instinto de protección hacia mí era absoluto.

—Gabriel... soñé con unos ojos grises —dije, tocándome el vientre—. Unos ojos que me pedían perdón. ¿Crees que ese hombre sea el padre de mi hijo?

Gabriel bajó la mirada.

—No lo sé, Rosa. Pero aquí estamos a salvo. Nadie nos busca. Solo somos tú, yo y el pequeño que viene.

Miré por la ventana. Estábamos en "Puerto Silencio". Para el mundo, la Dra. Elena Monteclaro se había ahogado. Para mí, la vida empezaba en esta orilla desconocida.

POV: VICTORIA DE LA VEGA

—¡Salud! —brindé con Beatriz en el hospital.

—Sebastián ha aceptado la dirección de cirugía —dijo Beatriz—. El duelo lo ha vuelto dócil. Está trabajando dieciséis horas al día y ha cortado lazos con los Castellanos.

—Te lo dije —sonreí—. Elena era el ruido en su sistema. Ahora podemos proceder con la fusión. Seremos invencibles.

Lo que Victoria no sabía era que Sebastián estaba instalando un sistema de escucha en su propia oficina. El "dócil" Sebastián estaba empezando a tejer la soga.

POV: ARTURO (Ahora "Gabriel")

Salí a caminar por la playa. A veces, cuando cerraba los ojos, veía fuego. Veía una barandilla rompiéndose. Me toqué el hombro, donde una cicatriz circular marcaba mi piel. No sabía que era una herida de bala.

—¿Quién soy? —le pregunté al mar.

En el fondo de mi mente, una palabra resonaba: Monteclaro. La descarté. Quería ser el hombre que ayudara a esa mujer a dar a luz y que nadie volviera a hacernos sangrar.

SUSPENSO

En la capital, Elvira Monteclaro vende secretamente las joyas de la familia para contratar a un grupo de mercenarios que no responden a la policía. Su orden es clara: "Busquen en cada pueblo costero, en cada mina abandonada. No busquen un cuerpo, busquen una señal de vida".

Mientras tanto, en Puerto Silencio, "Rosa" siente la primera contracción verdadera. El bebé está llegando, y mientras Sebastián guarda una horquilla de Elena en su bolsillo, a kilómetros de distancia, un niño está a punto de nacer con el derecho de reclamar dos imperios

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Angelica Canquiz
me encanta🎁😘🇻🇪
yzil: gracias por tu apoyo soy nueva en esto ☺️👏
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Aurora Rico
Fastidia que siendo profesionista no tengan cerebro, 🤔😤 se necesita 2 dedos de frente para sumar 1+1
yzil: me gusta que interactúen con los personajes ☺️👏
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