En los pasillos del Instituto Amanecer, Alexandra es una estudiante dulce, amable con todos y que prefiere la tranquilidad de un buen libro y pasar desapercibida. Por su parte, Santiago es el carismático capitán del equipo de natación, el chico popular de hombros anchos y sonrisa fácil que siempre está rodeado de ruido y amigos. En la vida real, apenas cruzan miradas y sus mundos parecen completamente opuestos.
Pero al caer la noche, todo cambia.
Cuando las pantallas se encienden y se sumergen en el vasto universo de fantasía de su MMORPG favorito, se transforman por completo: ella es Lady Sol, una guerrera feroz, terca e implacable que defiende el frente de batalla con armadura brillante; y él es Sombra22, un mercenario cínico, astuto y bromista que prefiere las sombras y disfruta al máximo sacarla de quicio. Sin saberlo, son el dúo más explosivo y divertido del servidor, compartiendo horas de risas, peleas virtuales y una química innegable a través del chat de voz.
Mientras la ten
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Capítulo 5: Manantiales oscuros y viejas discusiones
Me coloqué los audífonos con cuidado, ajustándome el micrófono, y miré fijamente la pantalla parpadeante de la laptop. Mi avatar, Lady Sol, estaba en el campamento base del servidor. Eché un vistazo rápido a la lista de conectados y noté que Sombra22 todavía aparecía como inactivo; es decir, el muy descarado ni siquiera se había conectado todavía.
Decidí no perder el tiempo y revisé el panel de misiones. Al abrirlos, me di cuenta de que teníamos disponible un reto bastante pesado. De inmediato mandé un mensaje general al chat del equipo para que todos se activaran. Casi al instante, apareció el clérigo del grupo —o mejor dicho, cafecito03, que siempre usaba ese nick tan particular—, quien me preguntó de inmediato de qué se trataba la nueva misión.
—Un manantial místico que da vida a todo el bosque ha sido infectado por una secta oscura —les escribí por el chat de texto con rapidez—. El agua sagrada ahora es puro veneno, los animales del mapa se están volviendo agresivos y los árboles principales están muriendo. Tenemos que purificarlo antes de que caiga la noche en el servidor.
Segundos después apareció adita, otra de las integrantes del grupo. Su personaje, tal como lo indicaba su nombre, era un hada del bosque con alas brillantes. Ella me preguntó directamente por el chat de voz si ya habíamos aceptado la misión.
—No, todavía no la he aceptado, los estoy esperando a todos ustedes para empezar juntos —les contesté.
Ellos comentaron que estaba bien, que iban a revisar sus inventarios por si les faltaba alguna poción o pergamino para comprarlo antes de partir.
Pasó el tiempo mientras nos preparábamos y, después de una hora de espera eterna, por fin apareció Sombra22 en línea. Apenas lo vi conectado, le lancé un reclamo directo por el chat de voz:
—Oye, ¿se puede saber qué estabas haciendo? ¿Por qué tardaste tanto en conectarte? ¡Te estamos esperando desde hace una hora!
Él soltó una risa cínica a través del micrófono y me contestó con su tono habitual de suficiencia:
—No es tu asunto, Lady Sol. ¿Desde cuándo te importa tanto lo que hago fuera del juego?
Sentí que la sangre me hervía y le contesté de golpe, ya con poca paciencia:
—¡Tienes toda la razón! Sabes qué, no es mi asunto, te juro que no te voy a volver a preguntar nada nunca más en la vida, haz lo que te de la gana.
Del otro lado de la línea, Sombra22 se quedó callado un segundo antes de responder con una vocecita burlona y provocadora:
—Uy, ¿estás preocupada por mí, mi pequeña caballero? No te enojes tan rápido.
—¡No estoy preocupada por ti, idiota! —le grité al micrófono, sintiendo las mejillas calientes—. ¡Lo que pasa es que la misión es importante y el tiempo corre!
—Ya, ya, cálmate, guerrerita —respondió él cambiando el tono a uno más serio—. Vamos a darle.
Comenzamos la misión adentrándonos en el espeso bosque corrompido. Como era de esperarse, no pasaron ni cinco minutos y ya estábamos discutiendo por la formación de ataque y quién debía cubrir las espaldas. Nos la pasamos todo el recorrido peleando, lanzándonos indirectas y discutiendo por cada mob que aparecía en el camino. Sin embargo, a pesar de las peleas constantes y de sacarnos canas verdes mutuamente, al final nos fue excelente en la misión: logramos purificar el manantial, derrotar a los jefes de la secta y llevarnos las mejores recompensas del servidor.