Después de morir, Isabel tomó el lugar de Helena y no solo cumplirá su deseo de venganza, sino que también logrará aquello que tanto desea su corazón.
En esta segunda oportunidad de vida, no solo hará que esos infelices tengan un final horrible, sino que también será feliz y tendrá un amante
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Pareja de amantes
Creo que ya deben de estar haciéndose una idea de lo que está aconteciendo, aquel sujeto y su amante en la vida pasada y también en esta vida, son los responsables de que el bebé de Helena muriera.
En la noche de ayer Mateo durante la cena le dio a Helena un fuerte veneno abortivo, para que el bebé en su vientre muriera.
La idea es hacer que ella pierda el bebé y entre en la desesperación, para que Kenia entre a la mansión como una maga curativa, y luego hacer una escena donde ambos tienen relaciones sexuales y son descubiertos por todo.
Estos sucesos sucedieron un poco antes de tiempo, al parecer la llegada de Isabel a ese mundo cambió muchas cosas y esa es una de ellas.
Igual que la vez anterior, Kenia estaba embarazada y aunque el hijo no es de Mateo sino de uno de sus tantos amantes, ella le hace creer a ese idiota que el hijo es suyo.
Kenia tiene una vida libertina y le encanta estar con hombres de diferente tipos, pero ninguno es tan idiota como para tener algo en serio con ella como Mateo.
Mateo y Kenia tienen planes de eliminar a Helena, para de ese modo hacer público su relación sin que la gente diga algo.
El plan de ayer era perfecto, pero no contaron con que el destino dañara sus planes y aunque la verdadera Helena murió, su hijo quien ahora pasó a ser propiedad de Isabel, está mejor que nunca.
Ellos siguieron en lo suyo por varias horas, y para cuando terminaron, ya Nora había ido a hacer el encargo de su ama, y hasta había preparado la receta para eliminar el veneno que le había dado el infiel en la noche de ayer.
Antes de ir a la mansión Nora fue a caballo al mismo palacio y tomó con permiso del emperador algunas personas de confianza para hacer el trabajo y de camino compró los ingredientes la receta.
El personal de cocina fue reemplazado y se le dió una buena bonificación a todos los antiguos empleados, para que renuncien y hagan un buen número antes de irse.
Ellos lo hicieron así, antes de irse de allí todos juntos, fueron a la oficina del duque y se quejaron al unísono del bajo salario que reciben y armaron un escándalo mientras exigían vacaciones y otros sueldos más rentables.
El duque incómodo los mandó a todos para la calle y no le dio ninguna bonificación a ninguno de esos empleados. La duquesa estaba de acuerdo con aquello.
Todos sin mirar atrás se fueron de allí y entonces Helena fingió mandar a buscar a esos empleados suyo al palacio y cuando llegaron los llevó a dónde el duque, quienes al ser ellos del palacio, le dió el visto bueno a todos.
Fue así como Helena acomodó todo a su favor.
Entre los sirvientes había un buen espía, él sería el cochero.
Para cuando el infiel de Mateo llegó a la mansión, todo estaba como si nada.
Para ese tiempo era la hora de la cena.
El hombre estaba fresco como una lechuga y parecía feliz, claro, había pasado el día con su amante, quien nada más él irse de allí, se acostó con uno de sus amantes que trabajan allí con ella.
A ese idiota los cachos le van a llegar al cielo y el ni cuenta se da.
Durante toda la cena el sujeto en cuestión estaba callado y hablaba una que otra palabra con su padre sobre el ducado.
Al terminar la cena cada quien se fue a su habitación, por suerte Helena dormía sola, y no tenía que dormir al lado de semejante hombre tan hipócrita e infiel.
Ella llegó a su habitación y se despojó de su vestido y se metió a la cama en camisón transparente.
Otra vez no tardó en quedarse dormida.
Al hacerlo, ella comenzó a soñar sucesos que le sucedieron a Helena y dentro del mismo sueño pasó a un escenario distinto, en dónde hacía el amor con un hombre más guapo que un modelo de élite.
El hombre era muy apasionado y sabía tocar y besar su cuerpo como un amante experimentado.
Helena se sentía en las nubes y aunque era un sueño, lo disfrutó mucho.
El sujeto la llamaba con cariño por su nombre, y hacía que ella se sintiera aún más motivada.
Aquello no le hacía sentir mal en lo absoluto.
Total, nadie peca por soñar cosas lujuriosas.
Cuando el día llegó ella despertó con una energía divina, eso sí, las sábanas al igual que su cuerpo estaban llenas de sudor.
Sus partes privadas estaban llenas de fluidos lujuriosos por supuesto. Las sábanas tenía también un poco.
Ella se sintió divertida y antes de que llegara Nora a la habitación, se levantó de la cama y arrastró las sábanas para limpiarlas.
Sería vergonzoso que alguien viera aquello.
Pero no había bien entrado al baño, cuando Nora llegó a la habitación y fue corriendo a saludarla.
Helena se puso pálida y decidió ignorar a Nora, quien al verla con las sábanas en las manos fue a ella y la ayudó.
Helena trató de impedir que Nora tocara las sábanas, pero ya era tarde, Nora no solo tocó las sábanas, sino que la analizó con curiosidad como toda una maestra del espionaje.
Cuando la analizó, y vio de que estaba sucia, se echó a reír con libertad.
—¡Vaya, mira nada más! Parece que alguien la pasó muy sabroso anoche— exclamó Nora con diversión y Helena para evitar perder la cara se metió a la tina y abrió el grifo para que esta se llenará, e ignoro a la atrevida Nora y se sumergió por completo.
El agua estaba fría, pero tenía tanta vergüenza que eso era lo menos importante.
Nora al verla avergonzaba no siguió hablando del tema, sino que salió del baño y la dejó limpiarse sola, y fue a buscarle un vestido sencillo para que se cambie, después fue a buscar el desayuno.
Al quedarse sola, Helena salió del agua y respiró aliviada, al parecer Nora aunque era un poco burlona, no era irrespetuosa.
Ya no le dió más vuelta al asunto, y cuando se terminó de lavar fue a su habitación y se cambió con el vestido que Nora le había buscado.
Justo cuando terminó de cambiarse llegó Nora con el desayuno y lo acomodó en la mesa de la habitación.
Cuando Helena se sentó invitó a Nora a sentarse, y ambas compartieron algunas ideas.
En medio de la conversación Nora le informó a Helena que su flamante esposo salió de la mansión temprano, y que el espía disfrazado de cochero es quien fue con él.
Aquello puso de buen humor a Helena y comió con agrado sus alimentos.
El bebé en su vientre se movía, como si él también estuviera de buen humor.
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Nota
Hola amates de la villania y entregadas al placer de tomar café y leer y de vez en cuando darle gusto a la carne.
Niñas aquí viene una historia, así que espero recibir su fiel apoyo.
Ya estoy en casa y tengo un poco de tiempo para escribirles historias de villania.
Gracias en verdad por el lindo apoyo que siempre me dan, todas ustedes son lo máximo.
Sin más que decir, nos vemos mañana con más.
vaya no acepta nada pero si se la dan tampoco la va a rechazar 🤣🤣
o me equivoco que alguien me explique bien