NovelToon NovelToon
Enamorarse De Un Maxwell

Enamorarse De Un Maxwell

Status: En proceso
Genre:Elección equivocada / Traiciones y engaños / Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio / Romance de oficina
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Alejandro Briñones

Haberle querido fue un error, pero seguía deseándole…

NovelToon tiene autorización de Alejandro Briñones para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 5

Helena… –hizo una mueca–. Te ayudaría a levantarte, pero sigo trabajando para mantenerme erguido.

Ella se levantó, contenta de no llevar falda.

–¿Cómo estás?

Él se encogió de hombros

–Estoy harto de que se preocupen de mi salud.

–Tal vez deberías dejar de compadecerte y alegrarte de no haberte quedado paralítico.

Danel hizo una mueca de disgusto. Probablemente por eso sus hermanos querían que Helena estuviera con él, porque no toleraba a los estúpidos ni a lo quejicas ni a los gandules. Llevaba el departamento de Fabio de forma estricta y eficaz. Como era tremendamente justa y compasiva, sus colegas la querían y temían por igual.

Danel se dio cuenta de que no podía ofrecerse a llevarle la maleta. Podía ofrecerse, pero el resultado no sería agradable de contemplar.

¿Llevaba callado tanto como le parecía? Ver a Helena después de tanto tiempo lo cohibía como si fuera un escolar. El corazón se le había desbocado y le flaqueaban las piernas, más de lo que era habitual en los últimos tiempos.

–No pensé que accedieras a venir –le espetó mientras se preguntaba si los recuerdos de lo que había habido entre ellos la tentaban.

Porque a él lo tentaban, y mucho.

Ella llevaba el cabello, rubio claro, recogido en una cola de caballo, pero él recordaba perfectamente lo que sentía cuando tenía la sedosa melena extendida sobre el pecho.

Los grandes ojos castaños de ella lo observaron con cautela.

–No creí que lo consintieras –musitó ella–. Así que la sorpresa ha sido mutua.

Él respiró hondo.

–Creo que deberíamos empezar de nuevo. Gracias por venir, Helena. Te lo agradezco de verdad, al igual que Fabio y Nathan.

–De nada. Me alegra haberlo hecho –contestó ella al tiempo que se protegía los ojos con la mano y miraba el mar, cuya superficie brillaba como un diamante–. Tienes una casa preciosa, Dan.

–Gracias.

La conversación era forzada, aunque educada, pero ocultaba miles de recuerdos. Helena llevaba una blusa de seda rosa y pantalones negros. Unas sencillas sandalias plateadas mostraban sus uñas pintadas de rosa. ¿Estaba mal que él quisiera mordisquearle los dedos?

Dan carraspeó.

–Vamos a entrar.

–Claro.

Se detuvieron en el amplio vestíbulo. Era evidente que ella estaba nerviosa, aunque intentaba ocultarlo.

La miró atentamente tratando de disimular la frustración que sentía al no ser capaz de subir las escaleras.

–Duermo aquí abajo desde que me operaron. La señora Peterson te acompañará a la suite de invitados del primer piso. Si necesitas algo, lo que sea, dímelo. Quiero que estés a gusto.

¿Era su imaginación o los ojos de Helena se habían abierto ligeramente al tiempo que un leve rubor hacía juego con su blusa?

–Muy bien.

Él volvió a carraspear.

–Instálate con tranquilidad. Cenaremos a las siete. Si te apetece tomar algo de beber antes, estaré en la biblioteca.

Cuando Danel se marchó por el pasillo hacia la parte trasera de la casa, Helena soltó el aire con fuerza.

El ama de llaves, que tendría cerca de sesenta años, se comportó con amabilidad mientras la conducía por las enormes escaleras de madera a su habitación.

–¿Vive cerca? –preguntó Helena .

–Llámeme Lydia, si lo desea. Sí, muy cerca. Mi esposo es pescador, un trabajo que tiene altos y bajos. Tenemos una casa en el bosque. Yo tenía dificultades para encontrar trabajo, pero cuando el señor Danel construyó esta casa, hace cinco años, y puso un anuncio pidiendo un ama de llaves, fue la solución perfecta para mí.

El ama de llaves le mostró un lujoso baño y un salón con una pequeña nevera y un microondas.

–Desde la última operación, vengo con mucha más frecuencia. Hasta hace poco, ha habido un fisioterapeuta viviendo aquí. El señor Danel quiere recuperar la pierna, cueste lo que cueste.

–La paciencia no es su fuerte…

1
Celinda Piña
directo al grano Helena 🤣🤣
Celinda Piña
estamos frente a un macho alfa loquito 😱👦
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play