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Me casé con un viudo mayor y me consiente cada día

Me casé con un viudo mayor y me consiente cada día

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / Novia sustituta / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:30.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Raven Ayu

La descartaron como a un paquete devuelto.

Cuando la prueba de ADN reveló que Lara no era la hija de sangre de la poderosa familia que la crió, la enviaron al altar en lugar de la verdadera heredera: a casarse con un viudo de pueblo, mayor y con tres niños a cuestas. Debía ser un castigo. Debía ser el final de su vida.

Pero al otro lado de aquel portón de hierro no la esperaba un anciano pobre. La esperaba una casa que guardaba secretos, tres pequeños que llevaban demasiado tiempo pasando hambre… y un hombre que no era, ni de lejos, lo que todos decían.

Lara llegó dispuesta a sobrevivir. Nunca imaginó que ese matrimonio arreglado le daría lo único que jamás tuvo: alguien que la mira como si valiera el mundo entero, y la consiente cada día.

Mientras aprende a ser madre de tres corazones heridos y descubre quién es en realidad su esposo, los que la humillaron empezarán a tocar a su puerta. Unos por arrepentimiento. Otros, por codicia. Y Lara ya no es la muchacha a la que se podía reubicar a capricho.

NovelToon tiene autorización de Raven Ayu para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

bab-033

Capítulo 33: Llega el soldado

Una semana después, un vehículo oficial se detuvo frente a nuestra casa.

El hombre que bajó vestía uniforme con grado de coronel. Lo había visto de lejos el día de la boda. Adrián lo recibió con respeto y me lo presentó como el coronel Vidal, uno de sus viejos camaradas que había servido con él.

Un oficial joven lo acompañaba con una carpeta sellada.

Vidal no llegó con una gran comitiva. Solo un chofer esperaba en el auto. Aun así, algunos vecinos se detuvieron al otro lado del cerco al ver el uniforme. Desde la boda, la presencia de militares en nuestra casa siempre daba de qué hablar.

—Es una visita personal —le dijo Vidal a don Rubén, que pasaba por casualidad—. No hay ninguna emergencia.

Esa aclaración bastó para que los vecinos siguieran su camino, aunque todavía volteaban la cabeza. Le agradecí la manera en que cuidaba que nuestra casa no se convirtiera en un escenario de poder.

Adrián me pidió que preparara té y luego me preguntó si me molestaba que la conversación se hiciera en el despacho. Le dije que no. Él ya no cerraba la puerta en nombre de protegerme sin avisarme, pero el contenido de ciertas misiones seguía sin ser algo que pudiera hablarse frente a los niños.

Rafael y Bruno estudiaban en la sala. Sasa jugaba junto a mis pies. Después de servir el agua, llevé a los niños al patio de atrás para que la charla del visitante no se interrumpiera.

Adrián condujo a Vidal al despacho.

—Todavía no traemos una orden de convocatoria —dijo Vidal cuando la puerta se cerró—. Esto sigue siendo una consulta y una evaluación de disponibilidad.

Abrió la carpeta. Una unidad estaba armando un equipo de apoyo para una operación en el oriente. Necesitaban a alguien que conociera las rutas, la negociación en terreno y los viejos métodos de trabajo de Adrián. Su condición de militar retirado no lo reactivaba de forma automática; cualquier participación tenía que pasar por un oficio formal, un examen médico y la aprobación de la estructura competente.

—Queremos que tu nombre entre al núcleo de la lista de reserva —dijo Vidal.

Adrián cerró la carpeta sin leer todas las hojas.

—No.

—El papel no es de comandante de campo —continuó Vidal—. Análisis de rutas, entrenamiento del equipo y consultoría de riesgos. La primera etapa puede hacerse desde el cuartel regional.

—La consultoría se puede dar sin que mi nombre entre al núcleo.

—Necesitan a alguien cuyas decisiones en terreno inspiren confianza.

—Busquen a alguien en activo.

—Los que están en activo nunca han enfrentado el mismo patrón del enemigo.

Adrián se recostó en el respaldo.

—Si la situación es de verdad urgente, manden un oficio formal. No vengan cargando culpa y llamándolo una petición.

El oficial joven al lado de Vidal bajó la cabeza. Vidal no se ofendió. Conocía a Adrián desde hacía suficiente tiempo para entender que aquel rechazo no era pereza, sino una herida de confianza que aún no sanaba.

—No has visto la misión.

—Lo dije desde que me retiré.

—Las circunstancias cambiaron.

—Mi casa también cambió.

Vidal se echó hacia atrás.

—¿Por tu esposa?

—Por mi esposa y tres hijos.

—El país no te pide que los dejes para siempre.

—Antes tampoco nadie dijo que Yago iba a volver en un ataúd.

Ese nombre dejó la sala en silencio.

Vidal bajó la voz.

—La filtración de aquella última operación no fue una orden de toda la institución. El que vendió la información ya fue castigado.

—El castigo no revive a mi equipo.

Adrián todavía recordaba el paso estrecho que debía ser seguro, los fogonazos que salían de un lugar que ya conocía la hora de su llegada, y a Yago empujándolo detrás de un muro unos segundos antes de la explosión.

Yago recibió la esquirla que debía haber alcanzado el pecho de Adrián.

Todavía alcanzó a pedir una sola cosa antes de perder el conocimiento: no dejes a mi hermana sola.

Después de la operación, Adrián pasó por dos intervenciones médicas y meses de rehabilitación. Fue en ese tiempo cuando había llegado la noticia sobre Amelia y Danilo. Tres niños esperaban un tutor, mientras el comando aún le pedía que volviera apenas lo dieran de alta.

Adrián eligió a los niños.

Algunos lo llamaron traidor a su carrera. Vidal fue una de las pocas personas que firmó la recomendación de retiro y se aseguró de que el trámite no le complicaran. Por eso Adrián todavía aceptaba sus visitas, aunque casi siempre rechazara la invitación a volver.

Aquella promesa era lo que hacía que el nombre de Yolanda siempre se sintiera como una herida, no como un amor.

—Ya cuidaste a su hermana —dijo Vidal—. Ayudaste con su educación, te aseguraste de que la aceptaran en la unidad, estuviste como familia cuando hizo falta. Yago no te pidió que sacrificaras toda tu vida.

—Yolanda no lo ve así.

—Ella perdió a su hermano. Tú perdiste a tu mejor amigo. Los dos quedaron atrapados en la última frase de alguien que ya no puede explicar qué quiso decir.

Adrián miró hacia la ventana.

—Ya me casé.

—Lo sabemos. Yolanda también lo sabe.

—¿Entonces por qué esa carta está escrita así?

Vidal suspiró.

—Porque la escribió en nombre de ella y de los viejos compañeros a la vez. Lo que se espera es que vuelvas al equipo, no que seas su marido. Pero Yolanda siempre eligió mal las palabras cuando se trataba de Yago.

—Lara la leyó.

—¿Se lo explicaste?

Adrián se quedó callado.

Vidal soltó una risa sin humor.

—Puedes planear una emboscada, pero no puedes explicarle una carta a tu esposa.

—No es fácil.

—No es cuestión de fácil o difícil. Solo tienes miedo de decir en voz alta que Yago murió en tu lugar.

Adrián apretó el borde de la mesa.

Vidal cerró la carpeta.

—No voy a insistir hoy. Piensa en una consultoría limitada. No hay ningún despliegue sin un oficio formal y sin tu consentimiento.

—Mi respuesta seguirá siendo la misma.

—¿Y cuál es tu guerra ahora?

Adrián volteó hacia el patio de atrás. Desde ahí se oía a Bruno enseñándole a Sasa a contar piedras, mientras Rafael corregía cada número.

—Cuidar a tres niños y esta casa —dijo—. Con eso basta.

Vidal asintió despacio.

—Te envidio que por fin tengas un motivo para volver a casa.

Adrián estaba por responder cuando el oficial joven al lado de Vidal mencionó que Yolanda seguía en servicio y a veces preguntaba si Adrián iba a volver.

—Ella sigue esperando tu decisión —dijo Vidal—. Yolanda siempre espera que regreses a la unidad.

En ese mismo momento, la puerta se abrió.

Yo entré con la bandeja del té.

La única frase que alcancé a oír fue la última.

Antes había estado en la cocina con Sasa. Bruno vino a pedir agua y dijo que el visitante de papá parecía que ya se iba. Acomodé las tazas con calma. Durante toda esa semana, casi había logrado convencerme de que Yolanda era solo el nombre de una herida vieja que algún día me explicaría.

No sabía que, detrás de la puerta, Vidal acababa de decir que lo que se esperaba era el regreso de un camarada a la unidad. Tampoco oí la explicación sobre Yago, sobre la última promesa, ni sobre la carta escrita en nombre del equipo.

Solo abrí la puerta en el peor momento posible.

Yolanda siempre te espera.

Se me congelaron las manos. Las dos tazas sobre la bandeja chocaron levemente entre sí.

Vidal y Adrián voltearon al mismo tiempo.

La cara de Adrián cambió al verme. Se levantó tan rápido que su silla se corrió.

—Lara.

Esta vez sabía exactamente qué frase me había caído al oído.

Dejé la bandeja en la mesa para que las tazas no se cayeran. No estalló ninguna rabia, solo un cansancio de que el mismo nombre volviera a pararse entre nosotros antes de que la vieja explicación terminara.

Y él sabía que ya no quedaba ningún lugar seguro donde esconder una explicación que debió haber dado hacía mucho tiempo.

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Quica Romero
Y es que, "no hagas cosas que parezcan malas y sobre todo sospechosas. ☝️🧐
Quica Romero
Pero no estás dando solo discursos. 🤷‍♀️ Estás dando discursos con pruebas comprobables e irrefutables. ☝️🧐
Quica Romero
La que obra mal... ☝️😌 ¡Se le pudre el tamal!. °~😌~°😈😁😈😄😈😆😈😅😈😂😈🤣😈
Quica Romero
¡No!. ☝️🙂‍↔️ A eso se le llama NO mezclar negocios con la "familia. ☝️😌 Cuentas claras y el chocolate espeso. Así llegarás a viejo y con familia unida.☝️🧐
Quica Romero
Pues no ☝️🙂‍↔️ Ya que cada cocinero tiene su forma y sazón aunque sea la misma receta siempre va ha variar por el sazón que le da el cocinero. 🤷‍♀️🙎‍♀️😏
Y èso si, lo va a notar un buen cocinero y comensal.
☝️🧐 °~😌~°😉
Quica Romero
¡Otro alacrán al calzón!. °\🙄/°
Doña Inés... ☝️🙄 Tania... ☝️🙄 Su ex familia... 🖕🙄 Los nuevos tíos...🖕🙄 y... ¿Quién más se acumulara?. °~🫩~°
Acaso será...¿¡Yolanda!?.
°~🤨~°🤔🤦‍♀️
Quica Romero
¿Y por qué iba a tener tristeza la vieja cínica?. °~🫩~°
¡Vergüenza!, es lo que debería de tener ella y sus padres por rateros.°\🤨/°
¿Y su "nombre"?...¡Ya está en la boca de todos!. Por las acciones de su hija y por el cinismo y la falta de principios y moral de la familia al no devolver luego , luego la dote que su hija rechazó.°~😒~°
Así que...¡Entré cínicos y rateros no hay a quien irle!.
☝️😌👆🤷‍♀️🙎‍♀️
Quica Romero
¿Y para que?. °\😏/°
Si ellos solitos se están destapando de tanto calor. 😈😈°~😌~°😈😈😈😈😈😈😁
Quica Romero
¡Umm!. 😏 ¡Ya comenzó a salir la ropa sucia!. 🙎‍♀️ Destapa una coladera y comenzará a salir las verdades. 😈😏😈🤷‍♀️😈😈😈😈😈
Quica Romero
¡Ése, es problema suyo!.🤷‍♀️ Por no regresar un dinero que ya no les correspondía en el preciso momento que rechazaron la propuesta. °~🫩~°
¿Que mandó a otra persona?. 🤨 ¡Si!. Pero ésa es otra historia. ☝️🧐
¡Nueva prometida, nuevo compromiso! y ...°~🧐~°
¡Nueva administración y dirección!. 🤷‍♀️ Ya que la nueva prometida no viene sóla. ☝️🫩🙎‍♀️
Quica Romero
¿Ella?. 🤨 ¿O acaso no fueron ustedes quiénes la mandaron ahí?. 😒 ¿A formar una "familia" nueva?. “\🫩/“
Entonces...¿Por qué tanta echada si ustedes mismos la forzaron con tanto chantaje emocional?. 🤷‍♀️
¡Solo están cosechando todo el "cariño" y consideración que le tuvieron todos esos años y no la conveniencia y egoísmo que buscaron cuando les sirvió de utilidad. 🤷‍♀️😒🙎‍♀️
Quica Romero
¡Ahórrate la mirada de "fusil cargado" que no te queda!. Cómo si la víctima hubieras sido tu. 😒🤷‍♀️🙎‍♀️
Quica Romero
¿De cuál familia, señora?. 🤷‍♀️
¿Sé refiere a su familia (hija, esposo y usted)... ¡Si, si es la misma bola de rateros de la que hablamos!.°\🤨/°
Porque, aunque la ratera de su hija fue la que se lo gastó...
¡El deber moral, es de los padres que aceptaron la dote!.
Así como la ratera de su hijita rechazo el compromiso... ¡Ustedes tenían que regresar el dinero,joyas y demás cosas que vino con la dote!.🫰🧐
Y aunque mandaron a su hija adoptada, el tratamiento no fue con ella. Y ella tiene familia biológica. Así que al cambiar de prometida automáticamente se transfiere íntegramente la dote, sin ninguna compensación ya que ellos rechazaron el compromiso.
Y todo ése argumento barato, no quita lo que son en realidad... ¡Una bola de rateros!.
Quedando así... ¡En familia!. Cómo lo dijo.°~🫩~°
Quica Romero
No es que la haya tomado sin permiso. 🤷‍♀️
Es porque no le pertenece porque no hubo ya un compromiso. Que fue para lo que se entregó. 🤷‍♀️
Y no fue como un sueldo ni adelanto de nada y mucho menos préstamo, ni regalo.
Así al no haber ningún compromiso con la susodicha tiene el deber moral y legal(más lo último) en regresarlo junto con los regalos, joyas y otras cosas que se les haya dado como dote. Ya al no hacerlo, se tomará medias ilegales. 🙎‍♀️
Quica Romero
Porque era de una dote para una novia que rechazó un enlace.
Y al rechazar ése compromiso, automáticamente esa familia que recibió esa dote, debe de regresarla íntegramente.☝️🧐
Ya que al no haber boda...¡No hay dinerito!.🫰💵💷💶💴
Quica Romero
¡Quiere la receta completa!. 🤷‍♀️🫩🙎‍♀️
Quica Romero
¡Nada más!. 😒
La que se friega y parte el lomo es ella y ustedes solo la ganancia ¿no?. °\🤨/°
Quica Romero
¿Verdad?. °\🤨/°
¡Y no el mentado pollo con soya?.🤷‍♀️ Que si lo hace una vez más pronto les saldrá plumas. °~🫩~°
Quica Romero
Otro...¿Ratero?. 🤨 O mejor dicho...¿Rateros?. 🤷‍♀️😈
Quica Romero
Pero si ya sé cobró por adelantado. 🤷‍♀️🫩
¿Y todavía viene por más?. 🤷‍♀️
Y ahora no solamente ratera...¡Si no cínica!. 😒°\🫩/°
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