Cuando no te puedes enfrentar a la realidad, cuando solamente esperas qué otros decidan por ti….eso era lo que querían lograr con Vivian Ward, desde que su progenitor les abandonó a su madre y hermano gemelo, su madre enfermó de Cáncer, y su hermano siendo un completo inútil tenía muchas veces que arreglar sus desastres, hasta que llegó el día que le dio un ultimátum, pero su decisión le causó una maldita pesadilla.
NovelToon tiene autorización de Silvia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Revelación
Óscar la invito a sentarse en una silla más cómoda. Inna se veía nerviosa aunque era decidida.
— Óscar aquella vez que me fui…antes de que decidiera ser gladeadora. Recibía mucho bulling, estaba aún en la secundaria. Había un chico que me molestaba tanto que empecé a odiarlo, le dije a papá.
— Ese…desgraciado no me dejaba en paz, de hacerme burla empezó a empujarme, después empezó a querer tocarme, ya no era odio solamente me aterrorizaba.
— Papá me dijo que solamente me alejara de él, algo pasó, o le dijeron, su familia era agresiva y con mucho dinero, ya habíamos sabido que alguien ya lo habían acusado, y el lugar de poner solución, poco tiempo después quemaron la casa de quien lo acusó.
— Cuando nos graduamos creía que había terminado todo, pero no fue así.
— Para mí desgracia lo volví a encontrar en la universidad tiempo después, se hizo de un grupo de amigos, todos de su misma nivel. Fue un infierno estar ahí, me acorralaban hasta que ya no podía más, fui a la policía y puse una denuncia. Fue mi peor pesadilla.
— Una semana después, al salir del plantel, me siguieron y antes de llegar a la parada del autobús, me atraparon, me subieron al auto…
— Yo no…pude deterlo me llevaron a un baldío Frank abuso de mi…me rompió…me violó.
Hubo un silencio que Inna sintió incómodo pero Óscar tenía los puños apunto de estrellarlos en algo.
— Poco después supe que estaba embarazada.
Sus lágrimas empezaron a salir como cascadas. Óscar se levantó, pero ella negó.
— Aborte…no quería llevar un hijo de ese infeliz, me informe de un lugar de entrenamiento y fui, me enseñé lo básico pero quería más, mucho más, fue entonces cuando entré al ejército. Había un hombre rudo que todos temían.
— Un día me encontró llorando, se me acercó nos hicimos amigos era rudo pero buena persona. Le platiqué lo que pasó, para mí sorpresa era uno de los mejores gladiadores, me perfeccionó me llevó al límite.
— Cuando salí de ahí ya no era la chica que todos podían empujar, o golpear, manipular, entre a otro sitio de entretenimiento élite, con el tiempo me hice la mejor era lo que buscaba.
— Pero había en mí…
Hizo una pausa.
Lo único que había en mí era sed de venganza. - exhaló lo busqué pero ya no lo encontré. No me daría por vencida, algún día lo encontraría.
— Y así fue, lo encontré en un club - bufó, pero estaba molestando a otra chica, sentí rabia quería algo más que solo golpearlo sentí miedo de mí misma. Pero cuando vi que arrastraban a la chica no me pude contener.
— Nadie hacía nada, ni siquiera la policía, al parecer pertenecía a una pandilla o alguna mafia.
— Una mafia de pacotilla. - contestó Óscar, las mafias no crean abusadores inútiles, al menos las de verdad, esas son aficionados.
— Perdón sigue contándome.
— Bueno los seguí tenían a la chica sometida a punto de abusar de ella.
— Sentí lo mismo que me había hecho sentir, repulsión, impotencia, me les eché encima, los sometí a golpes quería ahí mismo matarlos, no había leyes para lo que hacían nadie se atrevía ayudar, todos una bola de cobardes.
— Franck quedó irreconocible.
— Me llevé a la chica.
— Pero Franck gritaba en su delirio, que juraba que me iba arrepentir y la próxima vez que me encontrara no iba a salir victoriosa. - No volví el rostro le di la espalda entre sus gritos de dolor y amenazas.
— Maldito tenía que haberlo matado. - bajó la cabeza tapando su cara con ambas manos para ahogar sus sollozos.
— Se vengó. - exclamó, mando unos matones con mi padre. - cerró los ojos derramando más lágrimas, lo golpearon tanto al punto de estar casi muerto, por último le dispararon en la cabeza.
— Lo encontraron colgado en medio de la sala. Casi me volví loca de dolor, pero una nota me sacó de mi trance.
— Ire por ti zorra. - decía la nota.
— Empecé a perfeccionar mi puntería con un experto, aprendí de los mejores. - añadió, un hombre me reclutó, tiempo después me dijo que tenía un conocido que podía mandarme con él, así llegué aquí.
— Después de…
— Lo qué pasó entre tú y yo. - bajó la cabeza.
— Óscar no se movió.
— Tú te fuiste. - suspiró, entonces me avisaron que Frank regresó, renuncié y fui a buscarlo…
— Pero no lo encontré de nuevo, me volvieron a llamar, Se que también me busca. Ya estoy lista.
Óscar se levantó, acercándose a ella.
Óscar igual que su hermano rechazaban el abuso contra los más débiles.
— ¿Inna porque no me dijiste nada? - le reprochó. Te busqué. - le hizo saber.
— No era tú lucha, ni tú pelea.
— Entonces hazme partícipé de tu pelea. - le dijo acercándose más a ella hasta acorralarla entre el escritorio y sus brazos al rededor del mueble.
— Tú y yo no somos nada. - volvió su mirada a la nada.
— Porque nunca me haz aceptado, Inna siempre he tenido sentimientos por ti, te lo hice saber. - me ignoraste.
— No te quería involucrar en mis desgracias.
— Tú no debiste decidir lo que yo quería. - le respondió.
Levantó su barbilla para que lo mirara a los ojos.
— Quiero participar en todo lo que tenga que ver contigo.
Ella quiso negarse pero el le puso un dedo en los labios.
— Inna vente a vivir conmigo. - soltó haciendo que la chica abriera los ojos.
La miró a los ojos.
— Tengo sentimientos por ti desde que estuvimos juntos. - declaró.
Óscar
— Pensé que era un juego tuyo.
Óscar sonrió, no le era difícil pensar porque lo pensó.
— Soy un cabrón, un cara dura, como muchos lo dicen, pero jamás jugaría con una mujer. - se acercó mucho más, haciendo que el corazón de Inna quisiera salirse del espacio del pecho.
— ¿Y tú familia? - preguntó dudando eran grandes lideres el hermano del Don.
— Mi familia aceptaría si mis gustos fueran incluso varones.
Pero ya no la dejo seguirle poniendo excusas, le tomó desprevenida, juntando sus manos subiéndolas por arriba de su cabeza.
— Ssh deja de hablar. - susurró sobre sus labios. Besándola sin tregua pues tenía deseos de besarla desde que la volvió a encontrar.
— Óscar nece…
Dijo Dominic entrando sin avisar.
— Yo no vi nada singan en lo suyo.
><><><><><><><><><><><><><><><