Tras renacer en una joven destinada a sufrir penurias por culpa de su prometido y la amante de este, Lin Yu ahora decide cambiar el rumbo de su destino y planea romper su compromiso, para poder unirse al ejército imperial. Pero lo que no esperaba es que, en su camino se cruzaría con un hermoso dragón blanco, que, termina pactando un lazo divino con ella, y ahora, están unidos de por vida. Y para su desgracia, se llevará una gran sorpresa cuando llegue ante el emperador a romper su compromiso...
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Capitulo 11- choque de pasión...
Tras cruzar las puertas de la habitación, Yue se aseguro de ponerle seguro y después aventó a la joven sobre la cama. Lin Yu se queja, pero, antes de poder bajarse de esta, el albino quedo frente a ella, empezando a desatar la cinta de la túnica del hanfu. Lin Yu se quedo quieta, sin mostrar nerviosismo.
Al verla tan serena, una sonrisa ladina se dibujó en los labios de Yue. Dejó caer la túnica con elegancia, dejando al descubierto una piel pálida que parecía asimilar la luz de la estancia. Lin Yu lo observó en silencio, recorriendo la firmeza marcante de su pecho y el relieve esculpido de su torso; líneas definidas y tenaces que revelaban que el dragón sabía perfectamente cómo mantenerse en forma.
—¿te gusta lo que ves, pequeño fénix?— pregunto con picardía.
Lin Yu se reincorporo quedándose sentada en la orilla de la cama, y sin dar respuesta, poso sus manos en el abdomen del albino. Yue se sobresalto al sentir la calidez de sus manos, y dejo escapar un leve suspiro cuando sintió como deslizaba los dedos sobre los abdominales marcados.
—me encanta...pero, hace falta ver más...—
Lin Yu deslizó las manos hacía abajo, rozando los dedos en la orilla del pantalón. Yue sujeta las manos de la joven, mientras que ella levanta la vista.
—no me tientes más pequeño fénix, o no podré detenerme...— advierte.
—¿y quien le pide que se detenga?—
Hecha esta pregunta, tira de las manos del albino y lo derriba en la cama, subiendo a horcajadas sobre él. Yue se sorprende por esto, y más cuando ve a la joven empezar a desatar la faja de su túnica, pero el albino la detiene sujetando sus manos. Lin Yu se inclina hasta quedar lo suficientemente cerca del rostro ajeno.
—no sea tímido joven dragón...— susurra contra sus labios.
Antes que Yue responda, Lin Yu sello sus labios con un beso. Esta vez será ella quien tome la iniciativa para ver hasta donde aguanta el dragón. Yue no correspondió el beso de inmediato, se había quedado algo sorprendido ante la iniciativa de Lin Yu, pero, no tardo en ceder, lo cierto es que, su cuerpo reaccionaba fácilmente a la joven, así que, soltó las manos de Lin Yu y cambio de posición, empujando a Lin Yu sobre la cama y acomodandose sobre ella sin romper el beso.
El beso, que al principio comenzó con cierta sorpresa por parte de Yue, pronto se profundizó hasta convertirse en un roce lento y absorbente. La aparente timidez habitual del albino pareció derretirse bajo la calidez del aliento de Lin Yu, permitiendo que las bocas se encontraran una y otra vez con una urgencia contenida que iba en aumento.
Aprovechando la cercanía y el peso del cuerpo de Yue sobre el suyo, Lin Yu deslizó libremente las manos por el torso desnudo que tanto la había cautivado. Sus palmas ascendieron despacio desde el firme abdomen, recorriendo cada relieve marcante de sus costillas hasta llegar al pecho. La piel de él estaba caliente, suave y ligeramente tensa bajo el tacto, reaccionando a cada caricia con pequeñísimos estremecimientos que él intentaba disimular, infructuosamente, entre los labios de la joven.
Conforme el beso se volvía más intenso y sin pausa, Lin Yu rodeó la espalda baja de Yue con una mano, pegándolo aún más a ella, mientras que con la otra comenzó a descender lentamente. Sus dedos trazaron una línea pausada sobre la piel suave del abdomen, bajando poco a poco hasta cruzar el borde del pantalón. Yue dejó escapar un ahogado gemido contra la boca de ella, perdiendo por un instante el ritmo del beso cuando la calidez de esa mano comenzó a acariciar zonas mucho más sensibles y profundas.
El toque de Lin Yu no llevaba prisa, sino una firme intención. Lin Yu no tardo en sentir la firmeza de la virilidad del albino entre su mano, así que, sus dedos se movían con firmeza, presionando y rozando los puntos justos para sacarle el aire a su acompañante. Yue arqueó ligeramente la espalda, apretando el agarre en las sábanas a los lados de la cabeza de la joven, incapaz de apartarse ni de romper el contacto de sus bocas. El ritmo de su respiración se volvió pesado y desordenado; cada movimiento de las manos de Lin Yu le robaba el control, hundiéndolos a ambos en una atmósfera cada vez más íntima, sofocante y privada dentro de la habitación.
El beso, no tardo en romperse, debido a la respiración agitada del albino. Lin Yu se relamio los labios, sin detener el movimiento de sus manos. El albino la observó a los ojos, esos ojos grises que lo miraban sin vergüenza alguna.
—t-tú...si no te de...tienes...yo...
Lin Yu se acerco un poco más al rostro ajeno.
—¿usted que?, ¿va a perder el control?, adelante...no se contenga...lo quiero dentro mi...— dicho esto, mordió el cuello del albino.
Yue ya no pudo contenerse más, al escuchar aquella frase, mientras las manos de la joven se seguían moviendo en su dureza, le hizo alcanzar el clím*x en ese momento. Lin Yu sintió aquel líquido derramarse en sus manos, mientras el albino apretaba las manos en las sábanas y respiraba agitado apoyando su frente el el hombro de la joven.
—pequeño fénix...eres una descarada...— se queja.
—usted me provocó primero...— responde Lin Yu.
—entonces, no me culpes por ser un descarado también.—
El albino se apartó lo suficiente para hacerla girar sobre el colchón y dejar a la joven dándole la espalda al albino. Ante esta posición, la sujeto de la cintura y la mano libre la deslizó bajo la falda del hanfu tocando por sobre la ropa interior la intimidad de Lin Yu. Ella se sobresalta, pero, siente como los ded*s se deslizan dentro de la prenda, tocando directamente la zona. Lin Yu deja escapar un suspiro, y la mano que permanecía en su cintura, sube hasta apretar uno sen*s, mientras que, su cuerpo termina con la espada contra el cuerpo del albino.
Lin Yu aprieta un poco las piernas, al sentir como los ded*s se deslizan de arriba hacía abajo entre sus pliegues, hasta hundirse en su interior, primero fue un ded*, luego otro, sin que la otra mano deje de amasar su pecho.
—no debiste provocarme...— susurra al oído de la joven.
Lin Yu no dijo nada, después de todo, estaba lo disfrutando, si ese hombre quiere complacerla, no tiene porque negarse. Yue notó que Lin Yu no estaba incomoda, así que, no se detuvo, incluso aprovecha esa posición para besar y lamer la piel del cuello de Lin Yu, mientras sus ded*s siguen atendiendo bajo la falda del hanfu. Los movía suavemente, asegurándose de brindarle el mayor placer posible, hasta que, siente como el cuerpo se Lin Yu tiembla ligeramente, al alcanzar el clím*x.
Lin Yu descansa la cabeza sobre el hombro del albino, y este aprovecha esa posición para besarla. Fue un beso profundo y duradero.
—dicen que la hija de los Lin es dócil y recatada, pero, acabo de comprobar que eso es una total mentira...— comenta el albino.
Lin Yu descansaba contra el pecho del albino, mientras ambos estaban en la bañera. Yue toma un poco del agua en su mano y la derrama sobre el hombro de Lin Yu, para después inclinarse y dejar un beso en esa zona.
—eso era solo una actuación, pero, me cansé de ello. Ya no pienso fingir...— responde Lin Yu. Si supieran la verdad, esa Lin Yu dócil ya no existe en ese mundo.
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El anochecer llego, Lin Yu dormía tranquilamente, mientras que, Yue, aprovechó para salir. Camino hasta la zona de la sala principal, donde le pide a una de las sirvientas que llame a la señora de la casa.
Wenxian no demoró en llegar, por suerte no se había ido a descansar aún. Apenas entro a la sala, se sorprendió ante la presencia del albino.
—señora Lin, lamento molestarla tan tarde...— habla el albino con calma.
—y-yo...no...esta bien...pero, ¿que hace usted aquí?, ¿le ha pasado algo a mi esposo?— pregunta de inmediato.
—no se preocupe, el general Lin esta bien. Pero, necesito hablar de otra cosa con usted.— le pide.
—esta bien...vamos al estudio de mi esposo, será más seguro.— responde Wenxian.
El albino sigue a la mujer por los pasillos hacía dicho estudio.
...
Aparte de decrepita esa anciana es una asesina. 🤬🤬🤬 Todo por poder, ojalá Yue la descubra y la torture lentamente y dolorosamente 🤬🤬🤬
Después de regresar al palacio Lin Yu necesitará una buena recarga de Qi /Awkward//Awkward/