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El CEO y la Bebé

El CEO y la Bebé

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Niñero / Padre soltero / Amor eterno / Completas
Popularitas:562.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Vitória Tavares

Eduardo Belmont lo tiene todo: poder, dinero y el control absoluto de un imperio empresarial. Pero tras la muerte de su esposa, el hombre más temido del mundo corporativo se convirtió en una sombra. Se refugió en el trabajo, en noches vacías y en una frialdad que mantuvo a todos a distancia, incluida su propia hija.

Clara tiene apenas meses de vida y nunca ha sentido los brazos de su padre.

Cuando Alana llega a la mansión Belmont como niñera, lo único que espera es un empleo estable. Lo que encuentra es una casa llena de silencio, una bebé que necesita amor desesperadamente y un hombre que parece incapaz de sentir. Pero detrás de la mirada gélida de Eduardo, Alana descubre algo que nadie más ha visto: un corazón roto que todavía late.

Lo que comienza como un deber profesional se transforma en algo que ninguno de los dos puede controlar. Cada sonrisa de Clara los acerca. Cada roce accidental enciende algo prohibido. Y mientras Eduardo lucha contra lo que siente por la mujer que le devolvió la luz, alguien observa desde las sombras, dispuesta a destruir todo lo que Alana ha construido.

Entre la pasión que crece, los secretos que acechan y una obsesión peligrosa que amenaza con arrasar con todo, Eduardo tendrá que decidir: seguir escondiéndose detrás de su armadura de hielo... o arriesgarlo todo por el amor que jamás creyó merecer.

Una historia de segundas oportunidades, amor prohibido y la familia que el destino tenía reservada.

NovelToon tiene autorización de Vitória Tavares para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16 — Lo que él se perdió

La luz de la mañana atravesaba suavemente las cortinas claras de la cocina de la mansión Belmont.

Por primera vez en mucho tiempo, el ambiente parecía vivo.

Olor a café recién hecho.

Pan caliente.

Y el sonido más hermoso de todos.

La risita de Clara.

Sentadita en su sillita de comer, con un babero rosado lleno de pequeñas mariposas, la bebé golpeaba las manitas contra la charola.

Frente a ella, Alana sostenía una cucharita con pedacitos de plátano machacado y papaya.

— Abre la boquita, princesa…

Su voz salió dulce.

Clara abrió la boca y recibió la frutita, haciendo un ruidito gracioso enseguida.

Alana soltó una carcajada.

— ¡Dios mío, qué señorita tan hambrienta!

La bebé soltó otra risita, ahora con un poco de fruta en la comisura de la boca.

Doña Adelaide, cerca de la barra, observaba la escena con una sonrisa emocionada.

— Tienes un don especial con ella.

Alana limpió delicadamente la boquita de Clara.

— Creo que ella me adoptó a mí.

Clara extendió la manita y sujetó un dedo de Alana.

El corazón de la joven se llenó de ternura.

Fue en ese instante cuando unos pasos firmes resonaron en la escalera.

Eduardo.

Entró en la cocina con expresión cansada.

El cabello ligeramente desordenado.

El rostro más pálido de lo normal.

La resaca aún evidente.

Pero al escuchar la risa de su hija, sus ojos se dirigieron de inmediato hacia ella.

Clara abrió una sonrisa.

— ¡Da-da!

La vocecita hizo que el pecho de él se apretara.

Se acercó despacio.

— Buenos días.

La voz le salió baja y ronca.

Doña Adelaide lo miró por un momento.

Había algo diferente en sus ojos.

Una tristeza silenciosa.

Eduardo lo notó.

— ¿Qué pasa?

El silencio cayó sobre la cocina.

Alana bajó la mirada hacia la bebé, continuando con la frutita, respetando aquel momento.

Fue Doña Adelaide quien respondió.

— Usted se lo perdió.

Eduardo frunció el ceño.

— ¿Me perdí qué?

El ama de llaves respiró hondo.

Los ojos húmedos.

— El primer pasito de Clara.

El mundo pareció detenerse.

La expresión de Eduardo cambió por completo.

— ¿Qué?

La voz le salió casi quebrada.

Adelaide asintió lentamente.

— Anoche.

Los ojos de él fueron de inmediato hacia Clara.

La bebé jugaba con la cucharita sobre la charola, completamente ajena al impacto de aquella revelación.

— ¿Caminó?

La voz salió en un susurro incrédulo.

Alana levantó la mirada y encontró la de él.

— Sí.

La voz salió suave.

— Dio sus primeros pasitos.

Los ojos de Eduardo se ensombrecieron.

El peso de la noche anterior cayó sobre él como una avalancha.

El olor a whisky.

El pasillo.

La puerta de la habitación.

El rostro de su hija.

Y él… no lo vio.

No se dio cuenta.

Se lo perdió.

Su mano apretó el borde de la silla junto a él.

— Dios mío…

La voz le salió cargada de culpa.

Doña Adelaide suspiró.

— Lo hizo frente a usted.

La mirada de él se volvió hacia el ama de llaves.

— ¿Frente a mí?

— Sí.

La voz salió triste.

— Pero usted estaba demasiado borracho para notarlo.

La frase golpeó a Eduardo de lleno.

Cerró los ojos por un segundo.

La mandíbula se le tensó.

La culpa quemándole por dentro.

Alana permaneció en silencio, acariciando suavemente el cabello de Clara.

La bebé extendió la manita hacia su papá.

— Da-da…

Eduardo se acercó lentamente.

Se agachó a su altura.

Los ojos húmedos.

— Perdóname, princesa mía…

La voz le falló.

— Papá se perdió un momento tan importante…

Clara solo sonrió.

Inocente.

Sin comprender.

Y eso lo hizo todo aún peor.

Eduardo levantó la mirada hacia Alana.

Ella sostuvo la mirada de él por un segundo.

Sin juzgarlo.

Pero tampoco ocultando la decepción que había sentido.

— Gracias por estar con ella.

La voz de él salió sincera.

Alana solo asintió.

— Es una bebé muy especial.

El silencio que siguió estaba lleno de sentimientos no dichos.

Culpa.

Dolor.

Arrepentimiento.

Y tal vez el comienzo de un cambio.

Eduardo miró de nuevo a Clara.

La pequeña abrió la boca pidiendo más frutita.

Alana sonrió.

— Una cucharada más para la princesa.

Y, por un momento, Eduardo simplemente se quedó ahí.

Observando.

Dándose cuenta de todo lo que había estado perdiendo.

Y de todo lo que aún podía salvar.

1
Maria Cecilia Alarcon
hermosa novela
Ruby Baquero de Sánchez
Eduardo tiene que despedir a la maldita zorra de Patricia, él no tiene por qué aguantar su altanería y prepotencia!
Ruby Baquero de Sánchez
Ésa Patricia es una maldita zorra ambiciosa💰
Ruby Baquero de Sánchez
pobre Alana💖
Ruby Baquero de Sánchez
Que fiesta tan bonita, digna de recordar🥰
Ruby Baquero de Sánchez
No hay punto de comparación entre la niñera buena gente y la lagartona de la secretaria!🤣
Mary Cabrera
hay que bello, yo quiero un Eduardo así de completó 🫢 pensó en ella y su familia 😢 muy tierno
Mary Cabrera
y además sacar esa bruja de la oficina 🤨
Mary Cabrera
por qué eso, dentro así de fácil, y él que espera si ya le a echo varias escenas y todavía no la echa de todo lugar en dónde el esté 🤔
Mary Cabrera
🤨 porque no la echa, que espera si sabe que es obsesiva y tóxica 🤔
Mary Cabrera
que bien, pensé que en algún momento saldría el clasismo, pero bueno le importa es la felicidad de su hijo y nieta
Mary Cabrera
que bruja no entiende que NOOoo 🤨
Mary Cabrera
haber si hay no pone bien esos ojos abiertos con esa bruja humillada y ambiciosa, puede atacar a quien menos debe
Mary Cabrera
junnn no pues que padres tan " amorosos" se le murió la esposa y quedó con una bebé y en lugar de quedarse se van dejándolo solo🤨, el echo de que diga que quiere estar solo no es para que dejarán a la nieta igual sola
Isabel Contreras Zavala
mi.pregunta por qué siempre pueden entrar a las mansiones cualquier gente se que es una novela pero no debe de pasar eso.
nadie puede estar así a una casa mucho menos a las mansiones de alguien rico y poderoso
Isabel Contreras Zavala
esa secretaria le va querer hechar a perder su vida con Alanna
Carmen Moreno
me gusta la historia
Margarita Becerra
Muchísimas felicidades. Hermosa novela 😘
Ada Zulma Lopez
Me encantó muchísimo, felicitaciones escritora por la trama , narración, nos llevaste suavemente por distintas emociones gracias por compartirla 💘💞 fue una bonita historia de amores 💖🌟🌹✨️🫂
Luciana Noemí Baumgratz
excelentísima novela
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