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Las últimas vacaciones de mi esposo

Las últimas vacaciones de mi esposo

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Completas
Popularitas:63.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Leni Anita

Camila lo dio todo por su matrimonio. Durante tres años cocinó, limpió y cuidó la casa —su propia casa— mientras su esposo Adrián y toda su familia la trataban como sirvienta. Cada fin de año, ellos se iban de vacaciones a Cancún y la dejaban encerrada. Sin dinero. Sin voz. Sin salida.

Pero esta vez será diferente.

Mientras Adrián y los suyos disfrutan del sol y la playa, Camila toma la decisión que cambiará todo: vender la casa, recuperar su carrera, y cobrarles una por una cada humillación que le hicieron vivir.

Lo que Adrián y su familia no saben es que esas vacaciones en Cancún serán las últimas que disfruten juntos.

NovelToon tiene autorización de Leni Anita para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

24

Camila bajó a toda prisa. Le daba vergüenza ajena lo que Adrián estaba haciendo. Apenas unos días atrás los había hecho terminar en la comisaría, a él y a toda su familia. Pero era evidente que no iban a rendirse tan fácilmente.

—¡Camila, baja ya! ¡Mujerzuela, devuélveme mi casa! —seguía gritando Adrián.

Las puertas del elevador se abrieron y Camila salió. Adrián se quedó boquiabierto al verla. Hacía poco la había visto desaliñada, con su bata vieja y el aspecto descuidado de siempre. Ahora parecía otra persona.

Camila caminó con paso seguro y elegante hacia el hombre que muy pronto sería su exesposo. Una sonrisa asomó en el rostro de Adrián: por fin la había encontrado.

—¿Qué quieres ahora? —le espetó Camila con frialdad.

—Camila, ven conmigo. Nos vamos a la casa ahora mismo. Tienes que responder por todo lo que hiciste. Devuélvenos la casa como estaba antes.

—¿Perdiste la memoria, Adrián? ¿De qué casa hablas? ¿Cuándo en tu vida compraste una casa? Esa casa la compraron mis padres mucho antes de que nos casáramos. Si la vendí o si hago lo que quiera con ella, es asunto mío. ¿Cuántas veces más tengo que repetírtelo?

—Soy tu esposo y tengo los mismos derechos sobre esa casa. No puedes venderla sin mi permiso. Devuélvela, mi familia necesita dónde vivir —le ordenó con brusquedad.

—Tu familia no es mi problema. Búsquense un lugar por su cuenta. Ya basta de molestarme. Ya fue suficiente de usarme como sirvienta en mi propia casa. Mientras tú y los tuyos se iban de vacaciones cada año, a mí me dejaban encerrada cuidándoles todo —Camila soltó por fin lo que había guardado durante tanto tiempo.

—No tienes ningún derecho a prohibirme que mi familia y yo vayamos de vacaciones. Yo soy el que trabaja, y mi dinero lo uso como me da la gana.

—Está bien. A partir de ahora no voy a discutir más por eso. Vamos a separarnos lo antes posible —dijo Camila con firmeza.

—Jamás nos vamos a separar. Ahora ven conmigo y ponte a hacer lo que te corresponde en la casa —Adrián la sujetó del brazo e intentó llevársela a la fuerza.

Camila forcejeó con todas sus fuerzas hasta que logró soltarse.

—No voy a ir a ningún lado contigo. Tú ya no eres mi hogar —sacó el teléfono del bolsillo y llamó a seguridad.

—Vengan de inmediato. Saquen a este hombre de aquí —ordenó por teléfono.

—Desgraciada, ¿te atreves a correrme? —Adrián levantó la mano, listo para darle una bofetada.

—¡Deténgase! —retumbó una voz grave que hizo que Adrián se frenara en seco.

Todos los presentes voltearon hacia el origen de la voz. Un hombre de porte imponente estaba de pie a pocos metros de ellos.

—Don Fernando... —dijo Camila al reconocer a su jefe.

Don Fernando, dueño de la empresa, se acercó con paso firme. Estaba furioso al ver que su oficina se había convertido en un circo.

—¿Qué está pasando aquí? —preguntó con voz severa.

—Señor, esto es entre mi esposa y yo. Le pido que no se meta —le dijo Adrián con todo el atrevimiento del mundo.

No tenía la menor idea de con quién estaba hablando. Creía que humillando a Camila en público lograría que ella volviera con él.

—No me interesan sus problemas matrimoniales. Pero les voy a pedir una cosa: resuelvan sus asuntos afuera y no armen escándalos en mi empresa —sentenció don Fernando.

—Discúlpeme, señor. No volverá a pasar —dijo Camila con la cabeza baja.

En ese momento llegaron los guardias de seguridad que Camila había llamado. Se encontraron con el tumulto en el vestíbulo.

—Retírese de aquí por las buenas, o lo sacan los guardias. Usted elige —dijo don Fernando, clavándole la mirada.

—Ya me voy. Ven, Camila, vámonos —Adrián volvió a jalarla del brazo.

—No me voy a ningún lado. Estoy trabajando. No hay nada más que hablar —Camila le arrancó la mano de un tirón.

—No me contradigas, o te va a pesar —la amenazó Adrián.

—Señores, sáquenlo de aquí —les indicó Camila a los dos guardias.

—Sí, señora —respondieron con un asentimiento.

Los dos hombres, fornidos y corpulentos, sacaron a Adrián a la fuerza. Adrián intentó zafarse, pero no pudo contra la fuerza de ambos.

—¡Esto no se acabó, Camila! ¡Voy a volver por ti! ¡No voy a dejar que te salgas con la tuya después de vender mi casa y engañarme con otro! —gritó mientras lo arrastraban hacia la puerta.

Camila sintió que la cara le ardía de vergüenza. La acusaba de serle infiel cuando ella jamás había hecho algo así. Estaba limpia, lejos de cualquier cosa que Adrián le imputara.

—Camila, a mi oficina. Ahora —ordenó don Fernando con tono seco.

—Sí, señor —respondió ella, sin levantar la vista.

—Los demás, a sus lugares. Se acabó el espectáculo —dijo don Fernando.

Todos los curiosos se dispersaron y volvieron a sus escritorios. Nadie se atrevía a desobedecer a don Fernando; desde que dirigía esa empresa, siempre había sido un hombre de carácter firme.

Don Fernando se dirigió a su elevador privado. Camila se quedó un momento en el vestíbulo con la cabeza gacha. Cuando él desapareció, ella también se encaminó hacia su oficina.

Adrián se pasó de la raya. No llevo ni un mes de haber vuelto a trabajar aquí y ya me metió en problemas.

Con paso lento, Camila fue a su oficina. Ahora le tocaba enfrentar a don Fernando, y sabía que esta vez la reprimenda sería severa.

Ojalá no me despida. Porque si eso pasa, Adrián, tú y toda tu familia van a sufrir mucho más de lo que se imaginan.

1
Mary Salazar
todo va bien hasta ahora vamos 👌👌😂😂😂
Omis Mendoza
cuando le va a mandar los papeles del divorcio y que sé enteren que ella no es mantenida como dice la suegra y la cuñada cornuda
Omis Mendoza
Adrian sí es descarado sin seso no piensa ni un poquito su selebro es pollo no saca ni cuenta qué el dinero qué le daba a Camila no alcanza para nada y así ella cunplia con los parásitos sacando plata dé ella
jacquelinne reyes
y hasta cuando la Camila repite lo mismo que la casa es mia y hay cuando no hace nada para defenderse de verdad que la novela fastidia con los mismo
Mariana Posternak
me encantó como Camila se desiso de esa familia por momentos quería matar a todos 🤣🤣🤣🤣 felicidades autora 👏💕
Yailyn Mugica Oña
Muy buena ,cada quien con su castigo
Arelys Jimenez
Camila es la marioneta de esta historia? Aquí todo es obligarla,no entiendo de verdad de lo único que tiene la culpa es de aguantarse esa bandada de sinverguenzas como gafa. Ningún amor lo vale.
Arelys Jimenez
La madre del año pues, era lo que faltaba 🙄
Arelys Jimenez
No me jodas 🙄🙄🙄🙄
Arelys Jimenez
Definitivamente esta historia es un chiste, en qué universidad se ve eso? En que lugar de trabajo importa si el esposo te engaña? Si los despidieran o expulsarán por infieles que sería de este mundo? 🤭🤭🤭🤭
Daiana Martínez
linda novels
🇻🇪Jennifer Rodríguez🇻🇪
Todos obtienen lo que siembran ☺️
🇻🇪Jennifer Rodríguez🇻🇪
Perfecto eso es Venganza 😈
🇻🇪Jennifer Rodríguez🇻🇪
Que señora tan gafa con una disculpa se ablanda, sin pensar en todo el mal que le hicieron a su hija 🔥
Daiana Martínez
te pasas de tarada Camila sabiendo la lacra que son no haces nada que cortar con esa gente
Graciela Galiano
este hombre está loco,me pone nerviosa!!!!
Graciela Galiano
,está novela parece cómica,como esas porquerias la van a tratar así,y le quieren sacar todo lo qué es de ella?
Arelys Jimenez: de acuerdo contigo, no tiene sentido.y más teniendo ella una familia que la respalda y que tienen una posición económica mucho mejor que la de los anormales con los que vivió tres años.
total 1 replies
veritoo❤️
está todo BN q sean tan ignorantes y ciegos sinverguenzas y cara duras ..pro no saber atender a una criatura?..no se nace con un libro para eso y más la vieja ..quien le crío a los hijos d ella entonces...el viento??
Maria Antonieta Benitez Raygoza
cu ando se harán responsables de sus propios errores...como abusaron de Camila bien por ella por fin de libro de semejantes parásitos
Hilda Estrada
que mentalidad,cero cerebro,pobre estupido 🫢
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