una ciudad controlada por dos grandes mafiosos que se odian pero en el camino encontrarán enemigos en común será que los haran unirse?
NovelToon tiene autorización de Arnold Alonso para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
La isla del rey
La sala permanecía en silencio.
Las coordenadas de la isla seguían brillando en la pantalla principal mientras Gabriel Torres observaba a los demás.
Antonio Romano.
Víctor Moretti.
Sofía Navarro.
Verónica Salazar.
Valeria Cruz.
Todos habían recorrido un largo camino para llegar hasta ese punto.
Y por primera vez tenían una ubicación concreta.
Un objetivo.
El lugar donde Mauricio Varela dirigía el Proyecto Fénix.
—¿Están seguros? —preguntó Antonio.
Valeria asintió.
—Las comunicaciones terminan allí.
—Las transferencias también —añadió Gabriel.
Verónica observó las coordenadas.
—Y Mauricio jamás confiaría algo tan importante a otra persona.
El silencio fue breve.
Porque todos entendían lo mismo.
La isla era el corazón del imperio.
Y si querían detener a Mauricio, tendrían que llegar hasta allí.
A cientos de kilómetros de distancia, el océano golpeaba las rocas de una isla aparentemente desierta.
Desde el aire parecía un simple terreno privado.
Algunos edificios.
Un pequeño muelle.
Vegetación.
Nada especial.
Pero bajo tierra existía una enorme red de túneles y salas protegidas por tecnología avanzada.
Mauricio Varela caminaba por uno de aquellos corredores acompañado por varios guardaespaldas.
Las pantallas de seguridad mostraban cámaras distribuidas por toda la isla.
Nada escapaba a su vigilancia.
Uno de sus asistentes se acercó.
—Los movimientos fueron detectados.
—¿Cuáles?
—Antonio Romano y Víctor Moretti están reuniendo hombres.
Mauricio sonrió.
—Era de esperarse.
—¿Desea que reforcemos la seguridad?
—No.
El asistente pareció sorprendido.
—¿No?
—Quiero que vengan.
Aquella respuesta volvió a generar silencio.
Porque nadie entendía cómo podía estar tan tranquilo.
Mientras tanto, en Ciudad Oscura, Antonio Romano convocó a los líderes más importantes que aún permanecían leales.
La reunión se realizó en un almacén fuertemente protegido.
Los rostros mostraban cansancio.
Las últimas semanas habían sido brutales.
Muchos habían perdido negocios.
Dinero.
Familiares.
Amigos.
Antonio caminó lentamente frente a ellos.
—Tenemos una oportunidad.
Todos guardaron silencio.
—La primera oportunidad real que hemos tenido desde que comenzó esta guerra.
Uno de los capitanes levantó la mano.
—¿Contra Mauricio?
—Sí.
—¿Y cuál es el plan?
Antonio observó la fotografía satelital de la isla.
—Ir a buscarlo.
Al mismo tiempo, Víctor Moretti realizaba una reunión similar.
La diferencia era que algunos de sus hombres parecían nerviosos.
—¿Una isla?
—Sí.
—Suena a suicidio.
Víctor sonrió.
—Toda guerra importante parece suicida al principio.
Algunos soltaron una leve risa.
Otros no.
Pero al menos la tensión disminuyó un poco.
Esa noche, Gabriel y Sofía analizaron nuevamente la información obtenida.
Había algo que seguía preocupándolos.
—No encaja.
—¿Qué no encaja? —preguntó Sofía.
—Mauricio.
—Explícate.
Gabriel señaló varios documentos.
—Sabe que conocemos la ubicación.
—Sí.
—Sabe que iremos.
—Sí.
—Y aun así no intenta ocultarse.
Sofía permaneció pensativa.
—¿Crees que es otra trampa?
—Creo que Mauricio nunca hace nada por accidente.
Aquella posibilidad resultaba inquietante.
Porque significaba que la isla podía ser exactamente lo que parecía.
O algo mucho peor.
En otra habitación, Verónica permanecía sola observando antiguos documentos.
Valeria entró silenciosamente.
—No puedes dormir.
Verónica sonrió levemente.
—Tú tampoco.
Valeria tomó asiento.
Durante unos segundos ninguna habló.
Finalmente Verónica rompió el silencio.
—Se parece mucho a su padre.
Valeria levantó la mirada.
—Hace años que nadie me dice eso.
—Era un buen hombre.
La expresión de Valeria cambió.
—Mauricio lo destruyó.
—Lo sé.
—Y voy a asegurarme de que pague por ello.
Por primera vez Verónica vio algo familiar en aquella mirada.
La misma determinación que ella había tenido décadas atrás.
Y eso la preocupó.
Porque sabía lo peligroso que podía ser el deseo de venganza.
A la mañana siguiente comenzaron los preparativos.
Antonio y Víctor reunieron hombres.
Vehículos.
Armas.
Equipos de comunicación.
La operación sería enorme.
Probablemente la más grande en la historia reciente de Ciudad Oscura.
Incluso viejos enemigos comenzaron a colaborar.
Porque Mauricio se había convertido en una amenaza para todos.
Sin embargo, mientras los preparativos avanzaban, Mauricio también trabajaba.
En la isla, varias pantallas mostraban imágenes de Antonio, Víctor y sus aliados.
Todo estaba siendo vigilado.
Todo estaba siendo registrado.
Un técnico observó los datos.
—Se están moviendo más rápido de lo esperado.
—No importa.
—¿Está seguro?
Mauricio asintió.
—Sí.
Porque todavía no entienden algo.
—¿Qué cosa?
Mauricio observó una pantalla donde aparecía la imagen de Gabriel Torres.
—La isla no es el objetivo.
Aquella misma tarde ocurrió algo inesperado.
Gabriel recibió un mensaje cifrado.
No tenía remitente.
No tenía explicación.
Solo una frase.
"Busca la llave antes de llegar a la puerta."
Gabriel observó el mensaje varias veces.
No tenía sentido.
Pero algo le resultaba familiar.
Mostró el contenido a Verónica.
La reacción fue inmediata.
—No puede ser.
—¿Qué ocurre?
La mujer parecía alarmada.
—Esa frase.
—¿La conoces?
—Sí.
Gabriel sintió un escalofrío.
—¿De dónde?
Verónica tardó varios segundos en responder.
—Era el lema interno del primer grupo de Mauricio.
El silencio llenó la habitación.
—¿Qué significa?
—Que alguien dentro de su organización intenta advertirnos.
Horas después, gracias a varios archivos antiguos, lograron descubrir una posible referencia.
La "llave" aparecía mencionada en documentos relacionados con el Proyecto Fénix.
Pero no era un objeto.
Era una persona.
—¿Una persona? —preguntó Sofía.
—Eso parece.
Gabriel revisó más información.
—Pero no dice quién.
Valeria se acercó.
Observó los archivos.
Y de repente quedó inmóvil.
—No...
Todos la miraron.
—¿Qué pasa?
Valeria señaló una fotografía.
—Creo que sé quién es.
La imagen mostraba a un hombre de aproximadamente cincuenta años.
Cabello oscuro.
Barba corta.
Aspecto común.
Nada llamativo.
Y sin embargo Valeria parecía haber visto un fantasma.
—Lo conozco.
—¿Quién es? —preguntó Antonio.
—Se llama Ricardo Fuentes.
—Nunca escuché ese nombre.
—Porque Mauricio se aseguró de que nadie lo hiciera.
Gabriel observó la fotografía.
—¿Por qué es importante?
Valeria respiró profundamente.
—Porque fue el contador principal del Proyecto Fénix.
La sala quedó en silencio.
—¿Y?
—Y si alguien conoce todos los secretos de Mauricio...
La frase quedó incompleta.
No era necesario terminarla.
Todos entendieron.
A miles de kilómetros de distancia, en una pequeña ciudad costera, un hombre observaba las noticias desde un apartamento modesto.
Parecía una persona común.
Un ciudadano cualquiera.
Nadie habría imaginado que durante años había manejado parte de las finanzas más secretas del mundo criminal.
Ricardo Fuentes apagó el televisor.
Luego observó una fotografía antigua.
En ella aparecía junto a Mauricio Varela.
Y junto a Verónica Salazar.
Los recuerdos regresaron inmediatamente.
Los errores.
Las traiciones.
Las mentiras.
Y sobre todo, el miedo.
Porque sabía algo que nadie más sabía.
Algo que podía destruir el Proyecto Fénix.
Y también destruir a Mauricio.
El problema era que si hablaba, probablemente firmaría su propia sentencia de muerte.
En la isla, Mauricio recibió un informe.
Lo leyó lentamente.
Y luego sonrió.
—Finalmente.
—¿Qué ocurre? —preguntó el asistente.
—Encontraron a Ricardo.
El hombre palideció.
—¿Qué hacemos?
Mauricio permaneció en silencio.
Observó el océano a través de una enorme ventana.
Y respondió con absoluta calma.
—Lo mismo que hacemos con todos los problemas.
La sonrisa desapareció.
—Eliminarlo.
La carrera había comenzado.
Y ahora no solo se trataba de llegar a la isla.
También se trataba de encontrar a Ricardo Fuentes antes que Mauricio.
Porque el hombre conocido como "la llave" podría ser la única persona capaz de derribar el imperio invisible que se estaba levantando sobre las ruinas de Ciudad Oscura.
Continuará en el Capítulo 25...