La noche de quince años debía ser simplemente una celebración inolvidable, llena de música, alegría y sueños. Sin embargo, todo cambia cuando una conexión inesperada surge entre la festejada y su elegante chambelán.
Entre ensayos, bailes, miradas discretas y momentos compartidos, nace un sentimiento que ninguno de los dos esperaba. Lo que parecía una simple amistad comienza a convertirse en algo mucho más profundo, poniendo a prueba sus emociones y enseñándoles que el amor puede aparecer en los momentos más inesperados.
Pero no todo será fácil. Los rumores, las diferencias y los desafíos de la vida pondrán a prueba aquello que sienten. ¿Será suficiente para mantenerse unidos o terminará siendo solo un hermoso recuerdo?
NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 12: Tercer ensayo
Faltaban pocos meses para mis quince años y cada ensayo se volvía más importante. Lo que al principio eran pasos desordenados ahora comenzaba a parecer una verdadera presentación.
Ese sábado todos llegaron puntuales. La coreógrafa estaba de buen humor, pero también más exigente.
—Hoy vamos a trabajar la entrada, la bachata, el reggaetón y la salsa completas. Quiero ver progreso.
Todos nos acomodamos en nuestras posiciones.
Las parejas seguían siendo las mismas:
— Jeremías Aguilar y Ariana Salazar
— Saúl Méndez y Melissa Andrade
— Carlos González y Carolina Rodríguez
— Jordy Gutiérrez y Jordana Salcedo
— Tomás Alcántara y Tatiana Suárez
— Jhon Mendoza y Sofía Mendoza
— Andrés Castro y Salome Carrillo
La entrada
La música comenzó.
Esta vez la entrada salió mucho mejor.
Jeremías y yo avanzábamos al frente mientras las demás parejas nos seguían detrás formando una especie de abanico.
—Más elegancia.
—Cabeza arriba.
—Sonrían.
La coreógrafa caminaba observando cada detalle.
Después de varias repeticiones quedó satisfecha.
—Mucho mejor que el primer ensayo.
Todos sonrieron al escuchar eso.
Bachata
Luego comenzó la bachata.
La música cambió y cada pareja tomó su posición.
—Cinco, seis, siete y...
Los pasos empezaron a salir con más naturalidad.
Ya no había tantas equivocaciones.
Las vueltas se veían más limpias y los cambios de lugar más coordinados.
—Jeremías y Ariana al centro.
Nos movimos hacia adelante.
La coreógrafa había agregado una secuencia nueva donde debíamos avanzar unos pasos, hacer una vuelta y regresar a la posición inicial.
Al principio nos confundimos un poco.
—Otra vez —ordenó.
Repetimos.
Y otra vez.
Hasta que finalmente salió bien.
—Perfecto.
Eso hizo que todos aplaudieran un poco.
Reggaetón
Después de tomar agua llegó el momento más energético.
La música de reggaetón comenzó a sonar por los parlantes.
—Aquí quiero actitud —dijo la coreógrafa.
Todos ocuparon sus lugares.
La coreografía incluía movimientos grupales, cambios rápidos de posición y formaciones en líneas.
—Cambio.
—Giro.
—Atrás.
—Adelante.
Las órdenes no paraban.
Saúl se equivocó en una parte y terminó en el lugar de Carlos.
Todos soltaron una pequeña risa.
—Señor Méndez, usted está inventando pasos nuevos —dijo la coreógrafa.
—Perdón, profe —respondió él entre risas.
Después de varios intentos, la secuencia empezó a salir mejor.
La energía del grupo era mucho más fuerte que en los ensayos anteriores.
Ya se notaba confianza.
Salsa
La última parte fue salsa.
Muchos pensaban que era la más difícil.
La música comenzó y todos tomamos posición.
—Uno, dos, tres.
—Cinco, seis, siete.
La coreógrafa marcaba los tiempos constantemente.
Las parejas comenzaron a desplazarse por el salón.
Había vueltas, cruces y cambios de dirección.
La coordinación era fundamental.
—No se apresuren.
—Escuchen la música.
—Confíen en su pareja.
Poco a poco todo empezó a fluir mejor.
Las vueltas ya no parecían forzadas.
Los movimientos eran más suaves.
Las parejas se entendían mejor.
La coreógrafa decidió hacer una prueba final.
—Vamos desde la entrada hasta la salsa sin detenernos.
Todos nos miramos.
Era la primera vez que haríamos todo seguido.
Respiramos profundo.
La música comenzó.
Primero la entrada.
Luego la bachata.
Después el reggaetón.
Finalmente la salsa.
Hubo algunos errores pequeños, pero en general salió bastante bien.
Cuando terminó la música, el salón quedó en silencio unos segundos.
Entonces la coreógrafa sonrió.
—Ahora sí parecen un grupo de verdad.
Todos aplaudieron emocionados.
Había sido el mejor ensayo hasta el momento.
Todavía faltaba mucho por mejorar, pero por primera vez parecía posible que todo saliera exactamente como lo habíamos imaginado.
Al salir del ensayo, el cansancio era enorme, pero también la satisfacción.
Cada semana los quince años estaban más cerca.
Y con cada ensayo, la presentación empezaba a verse más espectacular.