Miriam Bloomson debía ser la protagonista de la historia.
Pero cuando el destino cambió y el futuro que recordaba desapareció, comprendió que ya no tenía un lugar en la trama.
Así que tomó una decisión:
desaparecer junto con ella.
Sin embargo, fingir su muerte fue mucho más fácil que escapar de las consecuencias.
La historia que conocí desapareció… así que decidí desaparecer con ella.
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Recuerdos
De repente todos lo recuerdos comenzaron a llegar pero algo no encaja
Los recuerdos seguían llegando.
Lina permaneció acostada sobre la cama mientras la vida de Miriam Bloomson se acomodaba poco a poco dentro de su mente.
Y cuanto más recordaba, más confundida se sentía.
Porque Miriam no era la protagonista inocente que había imaginado.
Pero tampoco era una mala persona.
Desde pequeña había sido ignorada por su familia.
Su padre apenas la veía.
Su madrastra la despreciaba.
Y sus hermanastros parecían disfrutar haciéndola sentir inferior.
Por eso terminó aferrándose al primer poco de atención que recibió.
El príncipe heredero.
Sin embargo, al recordar la famosa noche del escándalo, Lina no sintió enojo hacia Lythia.
De hecho...
la entendía.
Después de todo, el príncipe era su prometido.
Cualquier persona se sentiría amenazada al ver a otra mujer acercarse constantemente a él.
Y según los recuerdos de Miriam, ella realmente estaba interesada en el príncipe en aquel entonces.
Por eso Lina no podía culpar completamente a Lythia.
Era una situación complicada.
Demasiado complicada.
Además, algo era extraño.
Muy extraño.
Porque la Lythia que aparecía en los recuerdos de Miriam no se parecía en nada a la villana que Lina había leído en la novela.
No era obsesiva.
No era cruel.
No estaba persiguiendo al príncipe desesperadamente.
Era casi como si fuera otra persona.
Y eso no era lo único raro.
Según la historia original, muchas cosas deberían haber sucedido de una forma completamente distinta.
Personas que debían conocerse nunca llegaron a acercarse.
Eventos importantes jamás ocurrieron.
Y algunas decisiones simplemente no tenían sentido.
Era como si alguien hubiera cambiado la trama mucho antes de que ella llegara.
Lina suspiró.
La verdad era que tampoco le gustaba demasiado el príncipe.
Ni en la novela ni en la realidad.
Lo encontraba indeciso.
Demasiado pasivo.
Y gran parte de los problemas habían comenzado porque nunca establecía límites claros.
—Definitivamente algo no cuadra...
murmuró.
Mientras observaba el techo, una sensación extraña recorrió su cuerpo.
La historia que conocía estaba rota.
Y si quería entender qué estaba pasando, tendría que descubrir una sola cosa.
¿Qué había cambiado a Lythia Svensson?
Lina pasó gran parte del día encerrada en su habitación.
No porque estuviera enferma.
Sino porque necesitaba pensar.
Demasiadas cosas no tenían sentido.
Si la historia hubiera seguido el curso original, Lythia Svensson debería estar obsesionada con el príncipe heredero.
Debería odiar a Miriam.
Debería estar haciendo todo lo posible para separarlos.
Pero los recuerdos de Miriam mostraban algo diferente.
Lythia parecía distante.
Como si el príncipe fuera el problema de otra persona.
Y eso era imposible.
O al menos debería serlo.
Lina suspiró mientras hojeaba algunos libros que había encontrado en la habitación.
—La trama está completamente destruida...
Cuanto más pensaba, más llegaba a la misma conclusión.
Alguien había cambiado la historia.
Mucho antes de que ella llegara.
Y por alguna razón tenía la sensación de que ese alguien era Lythia.
Un golpe en la puerta interrumpió sus pensamientos.
—Señorita, los duques la esperan para la cena.
Lina casi se echó a llorar.
Los recuerdos de Miriam dejaron claro que las comidas familiares eran una experiencia horrible.
Y no estaba equivocada.
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La mesa era enorme.
El ambiente frío.
Incómodo.
Su padre ni siquiera levantó la mirada cuando ella tomó asiento.
Su madrastra apenas ocultó su disgusto.
Y sus hermanastros parecían observarla como si fuera una molestia.
—¿Ya terminaste de avergonzar a la familia? —preguntó uno de ellos.
Lina parpadeó.
Directo al cuello.
Qué agradable.
—Buenas noches para ti también.
El joven hizo una mueca.
Su madrastra dejó los cubiertos sobre la mesa.
—Deberías estar agradecida de que todavía podamos mostrar el rostro en público.
—No sabía que su reputación dependía exclusivamente de mí.
Silencio.
Todos la miraron.
Incluso ella misma se sorprendió.
Tal vez porque Lina no era Miriam.
Y tampoco tenía intención de soportar aquello en silencio.
Su padre finalmente habló.
—Compórtate.
Dos palabras.
Nada más.
Ni una pregunta sobre cómo estaba.
Ni una muestra de preocupación.
Nada.
Lina comprendió entonces por qué Miriam se había aferrado tanto al príncipe.
Cualquier persona que creciera en un lugar así terminaría buscando afecto en otra parte.
La cena terminó poco después.
Y Lina regresó a su habitación sintiéndose agotada.
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Aquella noche revisó nuevamente los recuerdos.
Fiestas.
Rumores.
Encuentros.
Conversaciones.
Y entonces encontró algo.
Un recuerdo pequeño.
Insignificante.
Pero extraño.
Miriam había escuchado a varios nobles hablar sobre Lythia después de su debut.
Decían que había cambiado.
Que antes era completamente distinta.
Más impulsiva.
Más emocional.
Y que de un día para otro parecía haberse convertido en otra persona.
Lina se incorporó de golpe.
Otra persona.
Las palabras quedaron resonando en su cabeza.
Porque ella conocía perfectamente esa posibilidad.
Después de todo...
ella misma había reencarnado.
—No puede ser...
Si estaba pensando lo mismo que parecía insinuar aquel recuerdo...
entonces quizá no era la única persona que había llegado a este mundo desde otro lugar.
Quizá Lythia también recordaba una vida anterior.
Quizá por eso la historia había cambiado.
Quizá por eso todo estaba fuera de control.
Lina soltó una pequeña risa.
Porque si aquello era cierto, la situación era mucho más complicada de lo que había imaginado.
Y también mucho más interesante.
Miró por la ventana.
Las luces de la ciudad brillaban bajo la noche.
Por primera vez desde que despertó en este mundo, sintió curiosidad.
Curiosidad genuina.
Porque ya no quería saber qué había pasado con el príncipe.
Ni con la trama original.
Ni siquiera con Miriam.
Quería conocer a una sola persona.
Lythia Svensson.
La mujer que, aparentemente, había destruido toda la historia.
Y que tal vez...
era igual que ella pero primero saldría de esa familia y si la trama fue destruida ella dejaría todo y comenzará su historia.
pinta interesante 🤭🥰🤭🤣