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EL PELIGRO DE AMARTE

EL PELIGRO DE AMARTE

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado
Popularitas:3.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Arianna Rose

Elena nunca imaginó que su libertad tendría un precio tan alto. Con su madre al borde de la muerte y las deudas asfixiándola, se ve obligada a aceptar la propuesta del hombre más poderoso y enigmático de la ciudad: Ernesto Blackwood.
El trato es sencillo: un año de matrimonio falso, una firma en un papel y ninguna pregunta. Ernesto necesita una esposa para cumplir con un legado familiar, y Elena necesita el dinero para salvar lo único que ama. Sin embargo, tras las puertas de la imponente mansión Blackwood, ella descubrirá que Ernesto es un hombre de secretos oscuros y una presencia letal.
Ahora, Elena se enfrenta a un desafío que no estaba en el contrato: sobrevivir a la intensidad de un hombre que no acepta un "no" por respuesta. En este juego de poder, ella aprenderá que no hay nada más letal que el peligro de amarlo.

NovelToon tiene autorización de Arianna Rose para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El susurro del verdugo

El sonido de las esposas cerrándose sobre las muñecas de Isabel Noir fue la música más gratificante que había escuchado en años. Los agentes de la fiscalía la rodearon, rompiendo ese aura de invencibilidad que siempre la había protegido. Julian Vane, su abogado, ya se estaba alejando, llamando a sus propios contactos para salvar su pellejo y dejando a su jefa a merced de los lobos.

Ernesto se acercó a mí y me pasó un brazo por los hombros. Sentí su calor, pero mi mirada estaba fija en Isabel. Ella no lloraba, no gritaba. Mantenía la cabeza alta, con una sonrisa torcida que me decía que, incluso derrotada, guardaba un as bajo la manga.

—Llévensela —ordenó el Fiscal Thorne, guardando los dispositivos en una caja de seguridad.

Cuando los guardias la obligaron a pasar por mi lado, Isabel se detuvo. Los oficiales intentaron empujarla, pero ella clavó los pies en el suelo y se inclinó hacia mi oído. Su aliento olía a menta y a algo metálico, como la sangre.

—¿Crees que has ganado, Elena? —susurró, con una voz tan baja que Ernesto no pudo oírla—. ¿Crees que el sacrificio de tu padre fue por la empresa? Alexander Noir no murió de un infarto en esa celda. Lo mataron porque iba a confesar quién dio la orden de vaciar las cuentas de tu familia.

—Fuiste tú —respondí entre dientes, apretando los puños.

—No, querida. Yo solo quería el control. Pero el que apretó la soga... el que realmente se benefició de la desaparición de tu padre, está compartiendo la cama contigo.

Mi corazón se detuvo. El aire en el despacho se volvió denso, irrespirable. Miré a Ernesto por el rabillo del ojo. Él estaba hablando con Thorne, gesticulando con esa seguridad que siempre me había dado paz.

—Mientes —le dije a Isabel, pero mi voz tembló—. Ernesto me salvó. Él pagó la deuda.

—Él pagó la deuda con el mismo dinero que le robó a tu padre años atrás —soltó Isabel con una risa maliciosa—. Pregúntale por la "Operación Eclipse". Pregúntale quién era el socio oculto que firmó la orden de embargo mientras tu padre suplicaba por su vida.

Los guardias finalmente la arrastraron fuera del despacho. La puerta se cerró con un golpe seco, pero sus palabras se quedaron flotando en el aire como cenizas venenosas.

—¿Elena? ¿Estás bien? —Ernesto regresó a mi lado, tomándome de las manos. Sus palmas estaban tibias, pero yo sentí un escalofrío que me recorrió la columna vertebral.

—¿Qué es la "Operación Eclipse", Ernesto? —pregunté, retirando mis manos de las suyas lentamente.

El cambio en su rostro fue casi imperceptible para cualquiera, pero no para mí. Vi cómo sus pupilas se dilataban y cómo el músculo de su mandíbula se tensaba por una fracción de segundo. El hombre de hielo acababa de mostrar una grieta.

—¿Dónde has oído eso? —preguntó, su voz bajando un octavo, volviéndose cautelosa.

—Isabel lo mencionó. Dice que mi padre no murió de causas naturales. Dice que tú... que tú sabías más de lo que admitiste cuando firmamos el contrato.

Ernesto suspiró y se pasó una mano por el cabello, luciendo repentinamente agotado. Miró alrededor del despacho del Fiscal, asegurándose de que Thorne estuviera ocupado con los documentos.

—Eclipse fue un proyecto de fusión antes de que tú y yo nos conociéramos —dijo con voz ronca—. Fue un desastre legal. Mi abuelo estaba al mando, Elena. Yo solo era un ejecutor en ese entonces. No sabía que la familia afectada era la tuya hasta que fue demasiado tarde.

—¿Demasiado tarde significa que mi padre ya estaba muerto? —Mi voz subió de tono, cargada de una sospecha que me quemaba las entrañas.

—Elena, escúchame —intentó acercarse, pero retrocedí un paso—. Lo que hice después, el contrato, buscarte, casarme contigo... fue para arreglar lo que mi familia destruyó. No puedo cambiar el pasado, pero he dedicado cada segundo desde que te conocí a protegerte de las consecuencias de ese error.

—¿Error? —me reí, una risa amarga y seca—. Mi padre está bajo tierra por un "error" de tu familia, ¿y tú pretendes que el amor lo borre todo?

En ese momento, la unidad de memoria que Thorne estaba revisando emitió un pitido. El Fiscal levantó la vista, con el rostro pálido.

—Señor Blackwood... Señorita Noir... —Thorne nos miró con una mezcla de lástima y horror—. Hay un archivo aquí que no está encriptado. Es una orden de pago enviada desde la cuenta personal de la Fundación Blackwood a un nombre que aparece en la lista de activos del Consejo: un guardia de la prisión estatal. La fecha es el día anterior a la muerte de Alexander Noir.

El mundo se volvió negro a mi alrededor. Miré a Ernesto, esperando que gritara, que dijera que era una falsificación, que Isabel había plantado esa prueba. Pero él no dijo nada. Se quedó allí, bajo la luz fluorescente del despacho, con la mirada fija en el suelo. Su silencio fue la confirmación que me rompió el corazón en mil pedazos.

El peligro de amarlo no era solo la guerra exterior. El verdadero peligro era que el hombre al que le había entregado mi alma era, posiblemente, el arquitecto de mi ruina.

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Marita Araya
Me gusto mucho la novela, felicidades... ❤️☀️
Marita Araya
me salió esta novela y me intereso, veremos qué pasa ... al final pondré mis 🌟 y se que me va a gustar.. ❤️
Yelitza Goyo: igual amiguita aqui vamos
total 2 replies
Cary Ambrosio
me encantó muy bonita y corts, Bendiciones
yanetsi izarra: Me alegra mucho saber que te haya gustado! Gracias! Bendiciones!
total 1 replies
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