en un mundo alternó, entre guerras de imperios la pas solo se logrará con alianzas matrimoniales y Zaidymar decide sacrificarse por su padre y hermano.
el emperador del reino frio casi los mata en la batalla y ahora ese emperador lo que más desea es matar a su padre.
no pudo humillarlo en el campo de batalla, pero tratará de hacerlo con su hija, verlos arrodillados a sus pies es lo que más desea.
¿lo logrará o Zaidymar será su dolor de cabeza?
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CAPÍTULO 24
Zaidymar muerde su labio inferior al pensar en lo que podrían hacer, aunque pensaba que era muy rápido al final tampoco no podía negarse, era el derecho que él tenía por era su concubina y por lo menos era un hombre guapo, que le gustaba.
Mientras sentía su beso en su cuello, pensó «al final si termino escapando de aquí no tendré oportunidad de casarme, viviré escondida en a casa de mi padre, tal vez no sea tan malo experimentar lo que es estar con un hombre y Dante me gusta un punto a su favor, así que no creo que sea tan malo, aunque sea solo por esta vez»
Su pensamiento fue interrumpido al escuchar la risa de Dante al mismo tiempo que lo escucha decir. - ¿Qué estás pensando? Mira tu rostro está rojo y muerdes tu labio inferior como si estuvieras pensando en algo prohibido.
Sera mejor que no te hagas malas ideas, solo vamos a dormir como lo hicimos en la cueva, fue agradable y descanso, algo que es difícil para mí.
Zaidymar hace una mueca de desilusión, por alguna extraña razón se había hecho ilusiones y se decía a sí misma “deberías estar feliz, no pasara nada de lo que tal vez te arrepientas en el futuro” pero no se sentía así y no pudo quedarse con la intriga de saber su razón, termino preguntando en un tono molesto. - ¿Por qué no? Soy tu concubina es tu derecho y mía mi obligación.
Dante acaricio su rostro al momento de contestarle. – Hacer el amor no es una obligación y si un derecho que tanto la mujer, como el hombre tienen.
Yo creo que te quiero y me gustas más de lo que podría imaginar, pero aún no se si esto es amor, prefiero esperar hasta que los dos entendamos bien este sentimiento, pero sobre todo hasta el día que te quites ese pensamiento de que estar conmigo es una obligación, odiaría si lo llegas hacer por esa razón.
No la dejo decir nada más, solo fue a su ropero y tomo una de sus camisas más largas, se la entrego, para que se la pusiera; para su suerte le llego a la rodilla, le quedo casi como su bata de dormir.
Los dos se fueron a la cama y Dante la abrazo, la miro hasta que ella se quedó dormida, en ese momento, él acaricia su cabeza al momento que pensó «eres tan hermosa mi Zaidymar y si quiero dar ese paso, creo que mi cuerpo me lo pide, pero no tengo experiencia, no quiero que te arrepientas de estar a mi lado, tengo que ser el hombre perfecto, que te complazca en todos los aspectos hasta en la intimidad.
Solo debes tenerme paciencia, te prometo que me voy a asesorar bien, para cuando se llegue ese momento quedes satisfecha y no te arrepientas de estar a mi lado»
Dejo un beso en sus labios y cerro sus ojos para dormir, ella le daba paz, una tranquilidad que solo tuvo ese día que durmieron juntos, algo que deseaba volver a tener, porque desde niño las pesadillas, el horror de su vida lo ha seguido.
Fue una noche tranquila tanto que cuando despertó ya el sol estaba en lo más alto y había descansado, se sentía calmado, pero al ver a su lado ella no estaba, se le había escapado, aunque lo más extraño fue que no sintió cuando se levantó, era raro porque él tenía el sueño ligero, si una mosca pasaba a su lado siempre despertaba.
Se ríe para el mismo, aunque no pudo verla al despertar, por lo menos esa pelirroja le había dado una de sus mejores noches, algo que pensaba tener más seguido, ella le daba un buen sueño y eso lo pensaba tener a diario, aunque tuviera que ir a meterse a su cama con algún pretexto, porque no pensaba decirle la verdad por el momento.
Se levanta y ordena a unos de los empleados que le preparen la tina de agua, una vez que se bañó y se cambió salió de su habitación; le pregunto al ama de llaves si ya le habían llevado a la comida a Zaidymar, quería desayunar con ella, pero para su mala suerte le dijo que ya, que fue temprano.
No quiso ni comer, se sentía algo molesto y termino yendo al campo de entrenamiento; estuvo con los nuevos reclutas, estaba siendo duro con ellos, más de uno salió lastimado, Rene tuvo que detenerlo antes que mandara a todos con el médico.
Lo saco del campo de batalla y lo llevo a montar a caballo, pensó que era mejor que se calmara un poco antes de preguntarle algo; salieron del palacio y del pueblo, llegaron hasta el bosque de pinos estaba a 10 kilómetros del pueblo.
Una vez que lo miro tranquilo, bajaron del caballo, empezaron a caminar y en ese momento Rene le pregunto. - Puedes decirme ¿Qué te paso?
Dante respira profundamente antes de responderle. – Anoche estuve con Zaidymar, dormimos juntos, fue algo bueno, pero en la mañana cuando me desperté ya no estaba y ni siquiera me espero para desayunar juntos.
Me sentí molesto y no sé porque, ya que no tenía por qué esperarme, solo que este sentimiento de coraje no me deja en paz, solo deseo ir a reclamarle, aunque la verdad no tengo derecho de decirle nada, porque no hizo nada malo, al final antes de dormir no hablamos de lo que haríamos hoy.
Rene lo toma del brazo y lo hace que se pare, lo mira a los ojos al momento de decirle. - ¿ustedes dos lo hicieron anoche? ¿Por fin te convertiste en hombre? Dime ¿ella quedo satisfecha?
Aunque es raro que se levantara temprano y no esperar a que despertaras, las mujeres siempre quieren estar con su hombre después de pasar la noche, claro si lo hacen bien.
No puede ser, tal vez tu falta de experiencia hizo que ella se arrepintiera, ¿la lastimaste? Podría ser por eso. Amigo no te preocupes, te voy a ayudar para que la próxima vez ella se aferre a ti y en al despertar solo quiera más de ti, ya…
Dante no podía creer lo que escuchaba, su amigo había malinterpretado todo lo que le dijo y alterado le responde interrumpiendo su loco pensamiento. – ¡Rene! ¿Qué tonterías estas diciendo? Basta con tus tonterías.
Nosotros no hicimos lo que piensas, solo dormimos juntos, con la ropa puesta, aún no he dado ese paso, aunque tengo que decirte que ayer tal parecía que ella lo deseaba y yo tambien, pero si te soy sincero no me atrevo a estar con ella.
Tengo miedo de no ser bueno para ella y que termine alejándose de mi o al final solo me mire como un simple amigo; no quiero eso, necesito ser perfecto para Zaidymar, no le puedo fallar, pero por más que lo pienso realmente no sé qué debo hacer con una mujer, no entiendo como debo tocarla y como controlarme para no lastimarla.
Rene, debe haber algo que me ayude a entender lo que tengo que hacer y no me digas que experimente primero con otra mujer, eso nunca va a pasar, para empezar nunca e tenido el deseo de estar con nadie más, solo quiero a Zaidymar.
Quiero que ese momento sea especial para los dos y necesito buscar la forma de saber cómo debo ser el hombre que enamore a esa pelirroja, que la haga querer quedarse a mi lado.
¿se te ocurre algo?
Rene se le quedo mirando, no entendía como él podía soportar estar cerca de ella y no hacer nada, si se miraba que la deseaba con locura, mucho menos entendía por qué tenía tanto miedo de hacerlo; se le quedo mirando sin saber que contestarle, como explicarle lo que tenía que hacer.